¡Gracias, BOD! (Josué Carrillo)

¡Gracias, BOD! (Josué Carrillo)

 

Un empleo desventurado en un tiempo de cuyo nombre no quiero acordarme,  me heredó una cuenta en el Banco Occidental de Descuento (BOD). De allí, pasó que BOD compró Corpbanca y, bueno, me mudaron una cuentica jurídica para los financistas de occidente, vecinos de Fin de Siglo en la 5 de julio de Maracaibo. 

Nunca he sido hombre de muchos ceros en las cuentas. Eso tiene un lado bueno: no tengo deudas.

Me llevó un buen tiempo esperar que los señores de mercadeo y cobranza entraran en razón cuando, de la noche a la mañana,  de las tres tarjetas de crédito que poseo, dos aparecían en la plataforma como inactivas. La vaina empeoró con perturbadores mensajes y llamadas de BOD cobrando la deuda del crédito, cadáveres de la devaluación, pero, «cobres» al fin. A cada llamada respondí con el mismo razonamiento: señores desbloqueen las tarjetas para que yo pueda pagarles por la plataforma digital porque no hay trasnporte, ni gasolina».

Nunca comprendieron hasta la semana pasada cuando me llevé la sorpresa que las tarjetas estaban en sistema y pude pagar los mil 700 bolivitas adeudados. Lean bien ¡mil setecientos!.

Hoy me llevo otra sorpresa: una de las tarjetas reativadas tiene un saldazo de 50 mil bolívares. ¡Una bola pues!.¡Gracias, BOD!

Josué Carrillo