Rita Hayworth y Sor Sonrisa nacieron un 17 de octubre

Rita Hayworth y Sor Sonrisa nacieron un 17 de octubre

Imagen de RTVE.es

Rita Hayworth

Se llamaba Margarita Carmen Cansino y sus padres eran descendientes de irlandeses y mexicanos. Había sido bailarina y un día la llevaron a una ciudad espectacular, Hollywood. Esto ocurrió cerca de 1935, en los viejos estudios de la Fox.

Rita fue el símbolo de una belleza particular. Su rostro estaba dibujado en cada avión de combate de la segunda guerra mundial. Fue amada por su marido Orson Welles, y el príncipe Alí Khan, de quien tuvo hijos. Rita hizo con Welles La dama de Shangai, en 1948, una de las películas más originales y discutidas del realizador. Ya se habían separado y tenían el mejor derecho a no seguirse viendo, pero en los pasillos de Hollywood se supo que, si no fuera por Rita, Welles no habría convencido a la empresa Columbia de que se le permitiera volver a dirigir.

En ese momento Rita tenía en el cine norteamericano la importancia que después alcanzó Marilyn Monroe. Fue la mujer más deseada en su tiempo: fue la novia de Hollywood. Ella nunca sintió tener límites. Ni en su carrera, ni en su vida. Su límite fue siempre la secreta y pública admiración de los hombres.

El padre le enseñaba a bailar y ella lo adoraba. En el cine llegó a lograrlo de la mano de dos genios en la materia: Gene Kelly y Fred Astaire. Protagonizó un pequeño papel en El infierno del Dante, otro en Charlie Chan en Egipto y otras dos docenas de títulos condujeron a Rita Hayworth hasta Sólo los ángeles tienen alas en 1939, Ay qué rubia, Sangre y arena, Seis destinos, Las modelos y sobre todo Gilda, que la consagró como una gran estrella de Hollywood; película por la cual se inmortaliza la tremenda bofetada a Glenn Ford, que todavía se recuerda como una de las secuencias más impresionantes del cine de todos los tiempos.

Rita Hayworth vivió apresuradamente hasta el final, por el gran temperamento que la caracterizaba. Pese a que filmó más de 60 películas, nunca ganó un Oscar, pero no por eso dejaba de ser una gran actriz. La carrera de Rita descendió lentamente en 1972 y después se fue oscureciendo lentamente como en un ocaso tibio que no dejaba rastro en el pasado.

En 1976 visitó Argentina pero ya la enfermedad se adueñaba de su ser. Esta heroica mujer creía enfrentar su enfermedad: el mal de Alzheimer, enfermedad que afecta los centros nerviosos, la mente. Esto provocó que se hablara muchas cosas de ella, que estaba alcoholizada o drogada. Lejos de una realidad tan triste y tan trágica que ella no podía afrontar. La enfermedad le iba devorando su capacidad de inteligencia. La enfermedad la llevó a que todo lo suyo se adormeciera lejos de la realidad.

Lo cierto es que falleció a los 68 años de edad. Uno de sus amigos, Glenn Ford, contaba al conocer su muerte: «Estoy triste, una querida amiga me ha dejado sólo. Ver sus imágenes, sentir el halo que desprenden, hace más terrible pensar en su lento deterioro. Pocas como ella lograron hacer brillar tanto la magia del cine. Y ninguna pudo brillar tan alto y con tanta alegría de vivir».

Rita es parte de una leyenda que hoy cuesta llegar a entender, todo lo maravilloso de aquel momento donde ni siquiera ella misma puede reconocer la que fue ayer. Hoy podemos construir sólo una vaga fantasía de aquella mujer inmortal por la que nuestros tíos y abuelos quedaron marcados en una época lejos de ésta.

Sor Sonrisa

sorSor Sonrisa, llamada realmente Jeanne-Paule Marie Deckers, en religión Hermana Luc-Gabriel, nace el 17 de octubre de 1933 en Bruselas, Bélgica, en el Hospicio de la Rue du Grand. Su padre fue un panadero de 30 años, Henri Lucien, y su madre una ama de casa de 21 años, Gabrielle Denis, con la cual Jeanne o Sor Sonrira nunca se llevo bien, pues según los biógrafos la madre nunca la quiso, pues fue producto de un embarazo no deseado.

Después de una infancia donde el maltrato materno fue el pan de cada día, llega la segunda Guerra Mundial, su padre se alista activamente a la Resistencia y el recuerdo de los bombardeos, de los soldados, la crueldad de los Nazi y el alejamiento de un padre que adoraba y que era su más fiel referencia la marcan para siempre. Aún así, en plena guerra hace su Primera Comunión. Después de la guerra, estudió en la Universidad de Lovaina y en París, su sueño era convertirse en educadora de arte, pero fracasa, y tratando de huir de los maltratos maternos se inscribe en 1954 en el Instituto Dominicano de Sainte-Anne en Gosselies .  Tres años más tarde entra en el Convento Dominico ya como monja donde se le asigna el nombre de Luc-Gabrielle , quien fue elegido por la combinación de los nombres de sus padres.

En 1966, Jeanne Deckers o Sor Sonrisa convencida de su falta de vocación, y considerando la vida en el convento como anacrónica, deja la orden de los dominicos el 4 de julio, sin que ellos le provean viático alguno. Se vuelve a cambiar el nombre por el de » Luc Dominique » y se va a vivir a casa de su gran amiga Annie Pecher (nacida en 1944), en realidad eran más que amigas, siempre se habían profesado un gran cariño y ahora que estaban juntas y sin limitaciones, no tardaron en volverse amantes.

Mientras tanto continua con su carrera musical como solista y en 1967 con el sobrenombre artístico de Luc Dominique (la orden de las Dominicas le prohibió terminantemente seguir usando el nombre de Sor Sonrisa y pidió que se retirara del mercado el primer disco, grabado bajo ese seudónimo), la peculiar cantautora realizó su segundo álbum,  “Je ne sui pas una vedette” o en inglés “I Am Not a Star in Heaven”, pero resultó un rotundo fracaso, aun cuando algunos de los cortes del mismo produjeron cierta controversia debido a su fuerte contenido de protesta contra el machismo y el control de la iglesia.

 Varias Fuentes