Blanca: un homenaje desde el cáncer de mama, es como la mujer

Blanca: un homenaje desde el cáncer de mama

Foto: Referencial

Blanca, el sujetador, es como la mujer que nos ha inspirado este homenaje: versátil, empático, adaptable, dinámico, femenino, protector, perseverante y sobre todo muy real.

 

Ella es una mujer de casi 80 años que nació cuando aún no se hablaba de cáncer. En su juventud, le encantaba comprarse cosméticos con promesas cumplidas de cutis terso y belleza de actriz, los vestidos de moda que traía la señora Rosaura de sus viajes por Europa o USA y por supuesto unas buenas botellas de champagne y whisky para los sábados de belleza con su hermana Antonia.

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Cómplices de la vida, aún se permiten festejar en reuniones casuales y familiares. Se toman sus “amarillitos” -whisky con bastante hielo y un chorro de agua fresca para que entre suave y no emborrache- con uno se levantan a bailar, con dos empiezan a adormilarse y así celebran que están juntas después de hace más de 20 años que Blanca logró sobrevivir al cáncer de mama.

Estaba alrededor de los 50 años cuando recibió el diagnostico y con su hermana pasaron por médicos, quirófano, modistas, peluqueros y todos los especialistas que hizo falta para sobrellevar la enfermedad, perdió su pelo, bajo de peso, se hizo vegetariana, estuvo débil y triste, pero hoy con algo de molestia en el brazo que le hizo dejar de conducir puede decir que nos enseñó a todas las mujeres de la familia que la vida y el cáncer de mama son compatibles.

Aún Blanca no cuenta su historia con facilidad y solo tiene un sujetador del que está cansada y quiere uno nuevo pero es el que se mandó a hacer hace años para poder usar con la bolsita de relleno que usa y que tiene desde que le hicieron la mastectomía.

Ella no probó las prótesis, en Colombia no se conseguían en ese entonces, la opción de reconstrucción ni siquiera se contemplaba por los médicos en ese entonces y esa bolsita de relleno se convirtió en la compañera que reproduce la simetría que solía tener su cuerpo con dos pechos.

Blanca ha vivido su vida alegre, llena de energía, con una voz firme y contundente (que siempre he comparado con la de Celia Cruz), nos ha llenado de amor, ejemplo y su experiencia ha sido uno de los estímulos que nos motivaron a crear Myrina, la primer marca de ropa íntima inclusiva para normalizar y visibilizar el cáncer de mama.

Le llamamos Blanca al sujetador porque celebra la vida, a las mujeres, a sus asimetrías y a sus cuerpos. Blanca es una prenda única en su clase, se transforma para usarse como se quiera.

Es un sujetador para un solo seno, para usar con prótesis, para facilitar la lactancia, para llevar con copas de diferentes tallas y que da alternativas diversas en una sola prenda con múltiples usos.

Desde Myrina, queremos que Blanca y todas las mujeres, tengan alternativas que les acompañen en su experiencia, que les llenen de vida y les quiten una preocupación en el proceso de cáncer de mama: tener sujetadores que acompañen los cambios de su cuerpo y de su vida.

Sujetadores diseñados por mujeres para todas las mujeres y que tienen también características esenciales para que las sobrevivientes de cáncer de mama puedan encontrar en ellos una alternativa responsable, bonita, versátil y sobretodo funcional para las necesidades que afrontan.

Así, lograr que todas las mujeres podamos ver el cáncer de mama sin tabúes ni complejos y podamos expresar, identificar y construir juntas procesos de empatía, sororidad e información necesarios para afrontar esta enfermedad, la que más mujeres mata en el mundo anualmente.

 

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Nota de prensa