Maracaibo llega a sus 491 años apagada, enferma, seca y sin gasolina

Maracaibo llega a sus 491 años apagada, enferma, seca y sin gasolina

Hoy la ciudad de Maracaibo arriba a un año más, y lo hace en medio de un déficit de servicios públicos óptimos y de una pandemia que también la toca, que ha hecho sufrir a sus habitantes y ante la que algunos de ellos perdieron la batalla. La ciudad tiene un año más, pero le falta mucho por cumplir.

En Maracaibo, las calles y paredes que la componen son testigos de la soledad, de la orfandad del bullicio. Quien la camina es testigo de ello. Parece que se tambalean en la mitad del silencio y del desdén de una Maracaibo en pandemia que atemoriza hasta su propia historia y que desde hace seis meses está más encerrada que nunca. La ciudad tiene un año más, pero le falta mucho por cumplir.

Las paradas se han convertido en estaciones para el descanso. Del caliente suelo algunos han hecho un extenso sillón, pues escuchar una corneta con los gritos de los colectores ya no alerta a todos a amontonarse para montarse en un bus, pues el transporte público también sobrevive, lo mismo sus carros particulares desde que la gasolina se convirtió casi que en oxígeno para hacer respirar a la ciudad. Hoy sus precios en el mercado paralelo abruman, y es que no hay gasolina, por eso a sus 491 años, sus habitantes están por las calles a pie o en bicicleta, así ruedan sus pasos por el asfalto. Sí, la ciudad tiene un año más, pero le falta mucho por cumplir.

Maracaibo ha perdido su brillo, su antigua luminosidad pareciera que le fue arrancada de un solo golpe. El bullicio citadino es intermitentemente frente a un escenario en el que sus únicos testigos son la soledad y la ausencia de una ciudad a la que apagaron, apagan y parece que apagarán más en medio de tanta oscuridad. Maracaibo también cumple una década racionada eléctricamente, y ya pasó un quinquenio desde que el agua también, este es otro que tiene su gran cuota de escasez. Sí, la ciudad tiene un año más, pero le falta mucho por cumplir.

El asfalto y la atmósfera vibran de calor, eso sí, eso no se perderá, y tampoco el de su gente que se niega a renunciar a su gentilicio, a su tierra, a sus orillas, a su lago, a su patrona, a su historia. Sí, la ciudad tiene un año más, pero le falta mucho por cumplir.

Para recibir en tu celular esta y otras informaciones, únete a nuestro canal en Telegram haciendo clic en este link: https://t.me/NADZulia.

Además, puedes seguirnos en Instagram y Twitter como @noticiaaldia o síguenos en nuestra página de Facebook Noticia al Día.

 

Luis Fernando Herrera

Fotos: Gustavo Baüer

Noticia al Día

No olvides compartir en >>