Rusia rechaza acusaciones occidentales sobre posible envenenamiento

Rusia rechaza acusaciones occidentales sobre posible envenenamiento del opositor Navalni

Rusia rechaza acusaciones occidentales sobre posible envenenamiento del opositor Navalni. Foto: Odd ANDERSEN / AFP

Estados Unidos y varios países europeos exigieron el martes a Rusia una investigación rápida y exhaustiva sobre un posible envenenamiento del opositor Alexéi Navalni, hospitalizado y en coma en Alemania, pero Moscú desdeñó las presiones y acusó a los doctores alemanes de precipitarse en el diagnóstico.

«Estados Unidos está profundamente preocupado por las conclusiones preliminares de expertos médicos alemanes», dijo el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, de gira por Oriente Medio.

Por su parte la canciller alemana Angela Merkel exhortó a Rusia a «resolver de manera urgente este caso hasta el más mínimo detalle y con toda transparencia», y en parecidos términos se expresó Francia y el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

Los médicos del hospital de Berlín en el que se encuentran Navalni anunciaron el lunes haber llegado a la conclusión de que el opositor ruso fue intoxicado con «una sustancia del grupo de los inhibidores de la colinesterasa», pero sin poder precisar cuál.

Este producto puede ser utilizado, en dosis bajas, contra la enfermedad de Alzheimer. Pero en función de la dosis, puede ser muy peligrosa y producir igualmente potentes agentes neurotóxicos, del tipo del agente Novichok.

 

– «Precipitación» –

 

«El análisis médico de nuestros médicos y el de los de Alemania concuerdan por completo. Pero sus conclusiones difieren. No entendemos este apuro de parte de los colegas alemanes», replicó Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso, Vladimir Putin.

Según Peskov, el envenenamiento «es una pista entre otras, pero hay muchas otras pistas médicas».

Peskov insistió en el hecho de que los médicos alemanes «no identificaron ninguna sustancia».

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A su entender, los médicos rusos también constataron que Navalni sufría de un nivel de colinesterasa demasiado bajo, pero que no se podía deducir por ello que haya sido envenenado.

«Esta baja (de colinesterasa) puede tener numerosas causas, por ejemplo la ingestión de algunos medicamentos. Es necesario establecer la causa, y esta causa no la identificaron ni nuestros médicos ni los médicos alemanes», señaló.

«No sabemos si fue o no envenenado», concluyó.

 

– Numerosos precedentes –

 

El entorno de Navalni denuncia por su parte un envenenamiento desde que se sintió mal en un avión que lo llevaba de Siberia a Moscú.

Los médicos del hospital de la ciudad siberiana de Omsk, adonde fue trasladado en un principio, rechazaron esta hipótesis y luego impidieron por su tiempo que fuese transferido a Alemania.

Varios allegados de Navalni sospechan que, con ese retraso, se ganó tiempo para que la posible sustancia tóxica se disolviera y no pudiera ser detectada.

Muchos opositores rusos fueron asesinados en los últimos años, como Boris Nemtsov o la periodista Anna Politkóvskaya, sin que jamás se haya establecida la verdad de lo ocurrido.

Otros fueron envenenados, como el ex doble agente ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia en marzo de 2018 en el Reino Unido, justamente a través de Novichok.

Los servicios especiales rusos fueron señalados por la investigación y la mayoría de las capital occidentales, pero el Kremlin rechazó de plano las acusaciones.

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Rusia también rechazó cualquier responsabilidad en el envenenamiento con polonio 210, sustancia radiactiva, de un ex agente de los servicios secretos que pasó a la oposición, Alexandre Litvinenko, en 2006 en Londres.

Otros opositores dijeron haber sufrido envenenamientos, como Piotr Verzilov, militante del grupo contestatario Pussy Riot, que en 2018 también recibió atención médica en Berlín.

Navalni ya ha sido víctima de varios ataques físicos. En 2017, fue rociado con un producto antiséptico en los ojos a la salida de su oficina en Moscú.

Y en julio de 2019, cuando cumplía una corta condena en la cárcel, sufrió súbitamente una erupción cutánea en el torso y denunció que había sido envenenado. Las autoridades explicaron que había tenido «una reacción alérgica».

 

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AFP

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