¿Era la escritora, Flora Tristán, hija de Simón Bolívar?

¿Era la escritora, Flora Tristán, hija de Simón Bolívar?

Compartimos del Facebook de Omar Bracho este interesante texto donde se sostiene que la escritora Flora Tristán fuese hija de Simón Bolívar.

Un poco de historia no hace daño.
Mucho se ha escrito sobre la vida amorosa de Simón Bolívar endosandole muchos hijos y amantes. El célebre historiador colombiano Germán Arciniegas relata con evidencia documentada que Bolívar tuvo una hija, llamada Flora Tristán, con Teresa Laisney de Tristán a quien conoce en Bilbao en 1799. Flora Tristan (1803-1844) se destacó como revolucionaria, socialista, feminista, escritora, precursora del sindicalismo en Europa y defensora de los pobres. Es la autora de: “proletarios del mundo uníos” grito de guerra tomado posteriormente por todo el movimiento socialista de la Europa del siglo XIX.

Escribió muchos libros en su agitada vida, entre ellos: «Peregrinaciones de una paria» escrito a su regreso del Perú, y «Mi Vida» en el ocaso de su existencia, en ambos narra la dominación despiadada y de beneficio personal, que ejercen los políticos sobre la sociedad peruana y su vida de madre soltera. Fue madre del pintor posimpresionista Paul Gauguin, lo cual establece que Bolívar fue abuelo del célebre artista francés.

Mucho se ha escrito sobre el legado de Flora Tristán. Escritores como Vargas Llosa, en su novela Paraíso, Nicole Avril recién escribe la novela Brune dónde relata su vida, entre otros. De igual manera Vicente Lecuna y Cornelio Hispano han documentado a profundidad la vida de Bolívar en cuanto a sus aventuras amorosas. Wildin Cubillán.-

Lo que dice Wikipedia de Flora Tristán

Flora Célestine Thérèse Henriette Tristán y Moscoso Lesnais (París; 7 de abril de 1803 – Burdeos; 14 de noviembre de 1844), más conocida como Flora Tristan (o Tristán), fue una escritora, pensadora socialista y feminista francesa de ascendencia peruana. Fue una de las grandes fundadoras del feminismo temprano.

Biografía
Su padre, Mariano de Tristán y Moscoso, hermano de Juan Pío de Tristán y Moscoso, fue un aristócrata y coronel peruano natural de Arequipa (en ese entonces parte del Virreinato del Perú) y miembro de la Armada Española, mientras que su madre, Thérèse Lesnais, era francesa. Sus padres se conocieron en la ciudad española de Bilbao durante la estancia de su padre allí. Este no llegó a reconocer legalmente a Flora como su hija. Tuvo una primera infancia de lujo, y su casa era visitada por personajes que luego serían hitos en la historia como Simón Bolívar, que con el padre de Flora compartía orígenes criollos y vascos. Esta situación de bondad económica y social se truncó con la muerte de su padre en 1808, cuando Flora apenas tenía 5 años, lo cual dejó a la familia en la pobreza. La falta de reconocimiento legal por parte del padre le impidió heredar los bienes que dejara éste.

Dos años después de la muerte de su padre, Flora y su madre se trasladan a vivir a un barrio marginal de París, en los alrededores de la Plaçe Maubert, donde vivirán en condiciones penosas. A los 16 años comienza a trabajar como obrera colorista en un taller de litografía y con apenas 17 años se casa con el propietario de éste, André Chazal, el 3 de febrero de 1821. En los 4 años siguientes tienen tres hijos, uno de los cuales muere, al parecer, muy pequeño; el otro se llama Ernest, y la tercera, nacida en 1825, es Aline; será la futura madre del pintor Paul Gauguin. Este matrimonio de conveniencia se disolvió a causa de los celos y malos tratos del esposo hacia Flora. A los 22 años Flora huye del hogar llevándose a sus hijos. Su doble condición de hija natural y esposa separada la redujo a la marginal condición de “paria”, como le gustaba denominarse. Chazal la persigue incansablemente. Finalmente, logra un acuerdo judicial con Flora, por el cual se queda con la custodia del hijo varón, mientras ella se queda con la niña.

No obstante, Flora desconfía de su marido y se marcha de París. Comienza su vida errante junto con su hija Aline. Gracias a la intervención del capitán Chabrié, en 1829 pudo remitir una carta a su tío Juan Pío Tristán y Moscoso que vivía en Perú, el cual durante cinco años le envía dinero para ayudarla contra su pobreza. Gracias a Pedro Mariano de Goyeneche, pariente de los Tristán, Flora viaja a Perú en 1832, dispuesta a cobrar su herencia y recuperar un puesto digno en la sociedad.

El 7 de abril de 1833, justo el día en el que cumplió 30 años, Flora se embarca en Le Mexican. El barco pertenecía al mismo capitán Chabrié, quien le había facilitado el primer contacto con sus parientes peruanos. La travesía hasta América dura cinco meses, y tras desembarcar en Islay, Flora pasa a Arequipa, donde permanece hasta abril de 1834. Reclama a don Pío su herencia paterna, pero éste se niega a dársela; ciertamente Pío la trata de “sobrina querida” pero al no haber ningún documento que acreditara que era hija legítima de su hermano Mariano, no podía proceder de otro modo. Únicamente accede a pasarle una pensión mensual.

Flora se traslada a Lima, donde permanece hasta el 16 de julio de 1834, fecha en que se embarca en Callao con destino a Liverpool, en el Reino Unido. Durante su estancia en Perú fue testigo de la crisis política de 1833-34, la guerra civil entre los partidarios de Agustín Gamarra y los de Luis de Orbegoso.

Flora escribió un diario de viajes acerca de sus experiencias en Perú. El diario fue publicado en 1838, como Pérégrinations d’une paria (Peregrinaciones de una paria).

De regreso a Francia, emprende una campaña a favor de la emancipación de la mujer, los derechos de los trabajadores y en contra de la pena de muerte. Ya había conseguido la separación legal de su marido y la custodia de sus hijos; sin embargo, André Chazal, enfurecido e impotente, intenta asesinarla, disparándole en la calle y dejándola malherida, en septiembre de 1838. Flora gana notoriedad en la prensa, y Chazal es sometido a un proceso que se le complica con la acusación de intentar violar a su propia hija Aline; finalmente es condenado a 20 años de trabajos forzados.

Separada ya de Chazal, Flora publica en 1840 un coherente programa socialista en L’Union Ouvrière (La Unión Obrera), en donde clama por la necesidad de los trabajadores de organizarse y aboga por su «unidad universal» —la emancipación de los trabajadores debía ir unida a la emancipación de la mujer—; siendo la creadora de la consigna Proletarios del mundo, uníos.

Se convierte así en la primera mujer en hablar del socialismo y de la lucha de los proletarios. Karl Marx reconoció su carácter de «precursora de altos ideales nobles» y sus libros formaron parte de su biblioteca personal. En el texto La Sagrada Familia (escrito conjuntamente por Karl Marx y Friedrich Engels) en el capítulo IV – escrito solamente por Engels – (Die kritische Kritik als die Ruhe des Erkennens oder die kirische Kritik ald Herr Edgar) se hace una defensa de la feminista comunista Flore Celestine.

Muere a los 41 años, víctima del tifus, mientras se hallaba en plena gira por el interior de Francia, promoviendo sus ideas revolucionarias.