El shisha, el bong Fat Boy y las pipas, cada vez más populares

El shisha, el bong Fat Boy y las pipas, cada vez más populares en hogares de España

bongNo es un secreto para nadie que la costumbre árabe-india del shisha o narguile tiene gran cantidad de seguidores en España. Nació de forma casi repentina como una de adición a los bares, discotecas y antros, que comenzaron a rentar bongs modelo Fat Boy y pipas de cerámica y madera para que los jóvenes (y no tan jóvenes) fumaran esencias exóticas además de bailar y tomar.

De esta manera no solo se agrega una especie de aura trendy al sitio, sino que además se capitaliza extra. Y con los problemas en el mercado español que comenzaron a envolver a los cigarrillos electrónicos, cualquiera que quiera verse “cool” en una discoteca termina rentando un shisha.

El bong, la nueva tendencia en los hogares españoles

Fue concebido como una especie de bong de vacaciones, pero hoy el modelo de vidrio Fat Boy es uno de los preferidos para estar en la habitación de cualquier joven que guste de fumar shisha o cualquier otro tipo de sustancia. EHLE, el fabricante de esta pipa, ha priorizado la resistencia por encima de todo, cosa evidente gracias a su espesor de 5 mm y una altura de más de 30 cm.

Si bien las shishas son hechas para compartir (sus múltiples boquillas dan fe de esto), los bongs son pensados para el uso y entretenimiento personal, por eso se fabrican de forma más resistente. Pero no está mal compartirlos, solo que por un tema de higiene muchos lo prefieren para sí.

Y si no es un bong de vidrio, entonces es de madera o cerámica, pero lo cierto es que en España existe una debilidad por fumar con estos dispositivos en los que el vapor de agua es el protagonista que da fuerza a todo tipo de esencias.

La experiencia de fumar shisha es muy diferente a la del cigarrillo y también a la del vaporizador, es más fina e incluso tiene un componente social diferente. El hecho de estar sentado en una mesa obliga a un tipo de interacción que se puede perder con el cigarrillo tradicional o electrónico y los vaporizadores portátiles.
De hecho, hay muchas personas que sí fuman en bongs o shishas pero nunca han tocado un cigarrillo. Simplemente prefieren uno por encima del otro a pesar de que ambos puedan calificar dentro de la actividad de fumar.

bongUna tendencia que desafía la salud

Para muchos, la shisha o cachimba no debería existir ni en los hogares ni en ningún lado, pues se ha comprobado que usarla podría tener efectos nocivos sobre la salud.

Sin embargo, los defensores de esta actividad dicen que fumar tabaco, esencias o cannabis con una de estas pipas o bongs no es más dañino como fumar un cigarrillo o consumir alcohol, por lo que su prohibición parece desmedida si se tiene en cuenta que en la sociedad hay actividades ampliamente aceptadas igual de nocivas.

Y es que si está permitido fumar y beber, no tiene sentido prohibir usar una de estas. De cualquier manera se trata de una actividad hecha por adultos, quienes son responsables de su propia salud. Sería un problema si su uso se extiende hasta los menores de edad, pero aunque el público joven es el que más la usa, las estadísticas de uso entre menores de edad no muestran datos que deban preocupar.

En cualquier caso, si alguna recomendación puede hacerse, es que se use la shisha o el bong Fat Boy con moderación en caso de observar efectos no deseados; aunque eso es algo poco probable.

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