Cuarentena en Venezuela: Llevamos 155 días de ENCIERRO

Cuarentena en Venezuela: Llevamos 155 días de ENCIERRO

Foto: Cortesía

Van 155 días desde que el gobierno venezolano decretó, como parte del Estado de Alarma, la cuarentena social para contener el avance del coronavirus.

Desde hace poco más de 5 meses que los venezolanos fueron instruidos a permanecer en sus hogares y se suspendieron las actividades presenciales en instituciones educativas y empresas, exceptuando sectores estratégicos como distribución y venta de alimentos, medicamentos, seguridad y comunicaciones.

El 21 de mayo se anunció un respiro del confinamiento: el primer esquema 5 por 10, 5 días de flexibilización relativa en casi todos los sectores económicos y 10 días de quedarse en casa, el cual se modificaría desde junio cuando se comenzó a aplicar el esquema de 7 días de actividad por 7 días de confinamiento.

El presidente Maduro ha destacado que este esquema de flexibilización, ideado en el país y que se aplica en tres niveles de rigurosidad según el comportamiento del virus en las diferentes regiones del país, busca romper las cadenas de transmisión de la COVID-19, sin dejar de empujar la economía, la actividad social y productiva del país.

 

Cambio de hábitos, sobrevivencia y un virus que no deja de propagarse

 

Lo cierto es que la cuarentena llegó para transformar la dinámica del país, la intimidad de los hogares y las rutinas de las personas. Desde aprender a la interacción prolongada con los seres queridos, hasta lidiar con nuestras propias angustias, temores y afanes.

El gran dilema, para la mayoría de los venezolanos, ha sido cómo producir y llevar el pan de cada día a la mesa familiar. Entre el miedo a la pandemia y el hambre, la segunda es la que ha marcado la pauta en la mayoría de los casos.

La hiperinflación, la dolarización y la pandemia han configurado un trío que ha puesto a prueba la resistencia, el ingenio y la paciencia de los venezolanos; grandes y pequeños algo hemos tenido que padecer, que aprender y tolerar.

A la fecha, cuando Venezuela suma 33.755 casos y 281 muertes, el virus no deja de crecer en el territorio nacional. Las zonas fronterizas, como Zulia, Táchira, Bolívar y Apure, se mantienen bajo la lupa de las autoridades sanitarias, mientras que la propagación en la región capital no ha dejado de crecer en las últimas semanas.

Mientras, según encuestas, el 80% de los venezolanos sabe sobre los peligros del coronavirus y se cuidan de la amenaza, existe una minoría que ignora la peligrosidad del COVID-19.

Otro dolor de cabeza para el gobierno ha sido el ingreso de personas, muchos contagiados, a través de pasos ilegales de los estados Zulia, Táchira y Bolívar, burlando los controles de los Puestos de Asistencia Social Integral, lo cual pudiera estar vinculado al incremento de los casos comunitarios.

Desde este 17 de agosto, durante 7 días, el país vuelve a la cuarentena radical, la cual se aplicará con mayor vigor en estados fronterizos Zulia, Táchira, Bolívar, así como en la región capital conformada por el Distrito Capital, La Guaira y Miranda.

Entre tanto, el país –como el mundo entero- está a la espera de la ansiada vacuna. El presidente Maduro ha informado que está en articulación con Rusia, China y la India para acceder a ella.

Además, señaló que será el primer en vacunarse contra la enfermedad del COVID-19 “para dar el ejemplo”, para luego aplicarla al personal sanitario, a las personas mayores y las personas con algún padecimiento.

 

Opiniones contrarias

 

Para Julio Castro, quien es médico infectólogo y miembro de la Comisión Asesora de Salud de la Asamblea Nacional, la única manera de cesar los contagios es evitar el contacto persona a persona, pero en los estados con población más densa como Distrito Capital y Zulia, esta medida es casi imposible en medio de un «desescalamiento» de la cuarentena. Así lo reseña una nota de La Prensa de Lara.

«El 7 + 7 no es real, no mide elementos objetivos como la cantidad de personas en la calle, es una fantasía del discurso gubernamental. El virus se va a diseminar por todos lados, sin importar el lugar, todo es por la densidad de la población», afirma el médico, quien asevera que el crecimiento exponencial del virus en Venezuela comenzó justamente con el anuncio de la flexibilización de cuarentena a finales de mayo y que ahora es que se ve el impacto”.

Para Rafael Orihuela, médico infectólogo y experto en medicina tropical, el «desescalamiento» de la cuarentena en tiempo de crecimiento exponencial del COVID-19 en Venezuela, es una «torpeza».

Orihuela explica que la flexibilización de la cuarentena tuvo que hacerse al reducir la mitad de los casos que se estaban reportando diariamente y «observar el comportamiento» de la pandemia, pero el Gobierno nacional lo hizo el 21 de mayo, cuando comenzaba el crecimiento exponencial de los casos positivos en el país y los casos comunitarios superaban a los importados.

 

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F. Reyes

Noticia al Día

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