Con actores fuera de guión, la película lejos de un final feliz ( Javier Sánchez)

Con actores fuera de guión, la película lejos de un final feliz ( Javier Sánchez)

Son muchos los políticos en Venezuela que han seguido su nefasto trabajo de dirigir acciones desde las organizaciones políticas que han establecido, para enfrentarse al régimen chavista y a la vez refutar acciones de los tradicionales partidos que mal o bien, han dirigido al país con líneas democráticas pero lamentablemente se han salido del guión y algunos siguen sobreactuado con excesos de arrogancia, altivez, prepotencia y hasta agresividad al momento de hacer sus propuestas.

De verdad que duele escribir esto, pero no podemos seguir jugando a la gallinita ciega en este país que está en cuatro bloques y que en diciembre posiblemente se desplome, cuando el gobierno le saque el resto y cante victoria nuevamente en amañadas elecciones para elegir un parlamento nacional entallado a su cuerpo y estilo.
Lo cierto es que no hay más tiempo para protagonismos ni mucho menos espacios o escenarios para demostrar dotes de primeras figuras con marcada soberbia en sus rostros al estilo de las reconocidas actrices o actores, Lupita Ferrer, Doris Wells o José Bardina, quienes en sus destacadas novelas de TV de la época marcaban y arrastraban una audiencia impresionante por sus fuertes caracterizaciones.
A los «actores» políticos no les luce en lo absoluto actuaciones como las de María Corina Machado o Henrique Capriles quienes en todo momento, marcando distancia con Juan Guaidó, que mantiene un llamado a la Unión Nacional para sacar del poder a Nicolás Maduro, confunden a la opinión pública, distraen la atención política opositora y recargan la bomba de oxígeno al madurismo enredando cada vez más la petaca como diría un maracucho.

Vemos todo lo que ha desatado esa virulencia del encuentro de María Corina con Guaidó y lo único que la mayoría del país le toca decir es que han transcurrido más de dos décadas viviendo una verdadera tragedia social, con una crisis digna de película de terror sin haber aprendido a la fecha como enfrentarla.
En mi trajín como editor de política en un diario local leí en una oportunidad qué «político que se desconecta de la realidad y la gente, termina arrollado por las circunstancias», y lo traigo a colación a propósito de las diferencias que existen en este momento entre los líderes de la oposición, que en nada benefician al colectivo y que por el contrario fortalecen al gobierno.

Es hora de que se llegue a un punto de consenso entre todas las partes que integran a quienes se oponen al gobierno y dejen atrás la mezquindad humana los intereses propios y el egoísmo y con humildad y capacidad de escucharnos y unirnos por el bien de todos, chavistas y antichavistas y se acuerden propuestas que sean las que la mayoría apruebe antes de que sea demasiado tarde y está película tenga el peor final.
Para Guaidó “hay diferencias que pueden generar decepción a los venezolanos y más ruido que los encuentros. Las diferencias solo benefician al régimen, la necesidad de unión es fundamental según ha señalado.
Estamos viviendo una crisis histórica y mientras intentamos protegernos de un enemigo invisible y letal como lo es el Coronavirus, agregamos al escenario más horror, más dudas, más problemas políticos, reforzando el guión de este rodaje de terror, que de seguir así tendrá un desenlace catastrófico lejos de un final feliz, principalmente para los actores de reparto que es el pueblo.