Historia de los fantasmas de Venezuela Museo de La Leyenda

La casa de los fantasmas de Venezuela, el terrorífico Museo de La Leyenda

La casa de los fantasmas de Venezuela, el terrorífico Museo de La Leyenda. Foto: Anggi González

Al oriente del país hay una casa que le rinde tributo a los fantasmas de Venezuela, un lugar donde reposan las almas y sus historias

Es típico escuchar historias sobre los fantasmas de Venezuela, cada uno de ellas desprende enigma, misterios, intrigas y sobre todo adrenalina por adentrarse en lo más oscuro de nuestras leyendas y tradiciones.

 

Foto: Anggi González

 

Para ello se creó el Museo de La Leyenda, el terrorífico lugar está ubicado en el estado Anzoátegui, precisamente entre Clarines y Puerto Píritu, en un sector llamado Pachaquito a 47 kilómetros de Barcelona y a 719 kilómetros desde Maracaibo.

 

Foto: Anggi González

 

José Delfín es el anfitrión del museo de los fantasmas de Venezuela. La forma en la que aparezca vestido puede variar, ya que lo hará de prócer independista o de monje, solo para entrar en ambiente. Delfín cuenta esta era su casa, pero desde hace 30 años, cuando la fundó como museo, es el refugio de “El Silbón”, “La Sayona” y “La Llorona” entre otros, como duendes y las más de 300 manifestaciones paranormales que visten los cimientos de mitos y creencias nacionales.

 

Foto: Anggi González

 

En medio de fantasmas

 

Foto: Anggi González

 

Una horca auténtica, que fue donada por las antiguas familias de la zona, da la bienvenida a la casa y es enigmática pues en dos listones de madera había rastros de sangre del 1.648 durante la inquisición en algunos lugares del mundo, tal como lo corroboró la escuela de Bioanálisis de la Universidad Central de Venezuela que fue la encargada de hacer el estudio de las mismas.

 

Foto: Anggi González

 

En medio de los árboles de la entrada está El Silbón, le sigue un duende margariteño y así empieza el tour, que puede durar más de dos horas, solo bastan las ganas y el miedo para disfrutar de esta experiencia no solo terrorífica, sino cultural.

 

Foto: Anggi González

 

La enfermera fantasma del Razetti

 

 

Quienes han ido aseguran que inmediatamente que se abre la puerta todo se tona pesado, la atmosfera da pie al refugio de los fantasmas de Venezuela y hacen impactante la escena, “Al entrar a la sala todo se tornó frío y oscuro, había alrededor de cinco maniquíes que representan leyendas conocidas en el oriente venezolano”, dice en un hilo de Twitter Anggi González, una investigadora.

 

Foto: Anggi González

 

Algunas de estas son: “La Llorona” y “La Baronesa de Clarines” y “La enfermera fantasma del Hospital Razetti”. Aura Salas es una de las leyendas más populares de esa región, quizá el nombre no suene familiar, pero la historia cuenta que fue asesinada con 36 puñaladas en los ojos, una noche de 1.949 por conspirar contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, desde ese entonces camina por los pasillos del Hospital Razetti de Barcelona a las 3 de la madrugada.

 

Foto: Anggi González

 

 

Entre esculturas y calaveras

 

 

Cada espacio y leyenda está ubicada en cuartos, unos tienen un contraste más distinto al otro, pues estatuas y esculturas cadavéricas muy coloridas ofrecen la continuidad en el fantasmal recinto. En ella José Delfín habla de los mitos y cuentos como el del Morrogallo.

 

Foto: Anggi González

 

“El Morrogallo es una leyenda oriental que trata de un morrocoy volador que trae buenos augurios, aunque parezca sólo un cuento de antaño, es parte del acervo cultural del estado Anzoátegui y es unas de las más antiguas leyendas de esa zona y con mucho contenido mágico. Esta relata la aparición de un animal que los indios Palenque definieron en aquella oportunidad como un morrocoy volador pues bajó desde las nubes se posó en un gran árbol y también les habló”, expone el portal “cocalex.blogspot.com”.

 

Foto: Anggi González

 

La leyenda relata que, a cambio de todas esas peticiones, el morrocoy volador comenzó a lanzar huevos que al caer en la tierra hacían crecer árboles que comenzaban a dar frutos de una vez y además comenzó a llover.

 

 

Se respira miedo

 

 

La siguiente parada es un lugar oscuro, iluminado por luces de neón que apenas alumbraban las esculturas de El Silbón, la Chinigua y la Sayona. “El ambiente en ese cuarto es realmente pesado y dan ganas de salir corriendo, son maniquíes, pero ajá igual dan escalofríos”, cuenta González.

 

Foto: Anggi González

 

Otros precisan que solamente la ubicación ya da temor, pues la curva que precede la zona ha sido escenario de tragedias. “Toda la carretera de la costa es muy pesada de por sí, pero esa zona desde Clarines a Píritu es mucho peor por lo angosta que es, y está en particular es de temer, una vez de noche caí en un hueco y revente un caucho en esa curva casi al frente del museo. Ha sido una de las veces que más miedo sentí. Eran como las 11 de la noche y sentía que alguien estaba viéndome, y aquel poco de perros llorando. No hubo a quien no le recé en esos 10 minutos que duré cambiando el caucho”, cuenta Jesús Mires, en reacción a las imágenes de la casa de los fantasmas de Venezuela.

 

Foto: Anggi González

 

El resto de la casa se compone de un cafetín y patio, donde según el guía salen duendes, una capilla y un teatro. Quienes lo visitan aseguran que hay una vibra fuerte y que es extraño, pero a la vez está lleno de cultura y sobre todo arte, piezas que hace José Delfín, director y guía, además cuenta con una tienda de recuerdos temáticos del museo.

 

Para recibir en tu celular esta y otras informaciones, únete a nuestro canal en Telegram haciendo clic en este link: https://t.me/NADZulia.

Además, puedes seguirnos en Instagram y Twitter como @noticiaaldia o síguenos en nuestra página de Facebook Noticia al Día.

 

Luis Fernando Herrera

Fotos: Anggi González