Entre profetas y adivinos, la verdad sobre las predicciones y el futuro

Entre profetas y adivinos, la verdad sobre las predicciones y el futuro

Arte: José Gregorio Fuenmayor

El misterio y el futuro van unidos de la mano por la necesidad de todos de ir un paso más adelante de los acontecimientos por lo que ha emergido la batalla entre profetas y adivinos

A través de los siglos el deseo exaltado de adivinar el futuro ha sido una de las aspiraciones constantes de la humanidad, esto con la intención de idear sus planes y previsiones a los horizontes que diseñaban los dioses para conseguir la felicidad o el triunfo.

 

Entre profetas y adivinos

 

Durante años erróneamente se ha considerado que la tarea principal del profeta es la de predecir acontecimientos futuros, dar voz a profecías, pero esto es solamente una de las varias funciones de su llamamiento, pues un profeta es el hombre que recibe revelaciones de Dios.

Dios llamó profetas, en el antiguo Israel, por la misma razón por la que los llama hoy día, a los que deben enseñar al pueblo las leyes de Dios y cómo vivirlas, llamar al pueblo al arrepentimiento cuando ello sea necesario y dar testimonio de Jesucristo. La obra de todos los profetas verdaderos, de todas las épocas, consiste en actuar como mensajeros de Dios y hacer conocer la voluntad de Dios.

En cambio, los adivinos cuentan con la habilidad de afirmar predecir hechos venideros por sí mismos o mediante el uso de sortilegios, que históricamente ha sido compensada económicamente.

Algunos de los adivinos, quirománticos y afines indagan el pasado y vaticinan el futuro basándose en las características de las líneas de la mano, la disposición de las cartas tiradas al azar y otros elementos. La mayoría de las veces por un interés monetario, mientras otros sin lucrar y obtener mayor admiración de la sociedad.

Oráculos

 

Los reyes griegos iban a Delfos a consultar el Oráculo de Apolo, que formulaba la pitonisa después de complicadas ceremonias y crecidos donativos. Los cónsules y emperadores romanos solicitaban sus vaticinios a los augures para que leyeran en las entrañas de las aves los fastos o los acontecimientos nefastos que los dioses les reservaban.

Especialmente fueron los reyes y tiranos que lideraban a estos pueblos los que consultaban los horóscopos de los sacerdotes y astrónomos para conocer de antemano los designios de cada divinidad.

 

 

La verdad sobre el tarot

 

Unos dicen que el Tarot es un oráculo para leer el pasado, el presente y el futuro; otros, que es una herramienta de crecimiento humano; y los más escépticos, que es un fraude y una forma fácil de engañar a la gente.

Diversos investigadores aseguran que si las interpretaciones son acertadas es porque el “experimento” o la lectura del Tarot se hace en persona, lo que permite al tarotista echar mano de información tan general que aplica prácticamente a todos.

A esto se le conoce como “efecto Barnum”, es decir, los enunciados son tan generales que todos podemos sentirnos identificados.  Y otra cosa es que el tarotista puede utilizar elementos de la apariencia o el comportamiento de las personas para obtener retroalimentación de sus observaciones y así orientar la sesión.

Aunque la faceta más conocida del Tarot es la adivinatoria, en realidad nació como un simple juego de cartas. El origen lo sitúan en Italia, durante el siglo XV, como una evolución de los juegos tradicionales de la época.

Paradójicamente, en ese entonces también nació el ocultismo, un conjunto de conocimientos que buscaban dominar los secretos de la naturaleza y que hoy la sitúan como uno de los más usados.

 

 

Caracoles

 

La lectura de caracoles o buzios es un arte de adivinación que tiene su origen en África y consiste en tirar 16 conchas marinas en una mesa previamente preparada. La persona que elabora el ritual, nombrado comúnmente como adivino o santero, convoca a divinidades orishas con quienes conversa a través de preguntas.

Estos espíritus sabios hablan a través de la forma en que los caracoles se distribuyen en la mesa y marcan el pasado, presente y futuro de la persona. El tablero o mesa donde se tiran los caracoles está dividido por sectores o casilleros, que pueden variar de 4 o 12, según la costumbre de cada región, sin embargo, la primera es la más común cuyo significado es el siguiente:

Superior izquierdo, que representa a Legba, el señor de las encrucijadas, finanzas y viajes. Inferior izquierdo, simbolizado por Erzulie, señor de los temas amorosos y familiares. Superior derecho, regido por Erzulie Cantor y asociado con emociones negativas como odio y celos. Sector inferior derecho, representado por Barón Samedi, señor de la rivalidad, las enfermedades, los daños y los enemigos.

El adivino reza y después tira los caracoles, que pueden caer con su abertura hacia arriba (posición conservadora) o hacia abajo (posición no conservadora) y según la forma y la casilla donde se posicionan, es la respuesta a la pregunta del consultante, basándose en los 16 proverbios antiguos que provienen de la cultura yoruba.

Los orishas revelarán a través de los caracoles, los rasgos de una persona y pueden augurar lo que le deparará en el futuro.

 

El café

 

El café parece que está muy unido al mundo esotérico. Existen 3 maneras de leer la borra del café: directamente en la taza, volcándolos en el plato o sobre un pañuelo. Sin embargo, dicen que cada zona tiene su significado.

La borra del fondo de la taza responde al pasado, los de las paredes al presente y los del borde al futuro. También hay quien dice que el fondo o zona central está dedicada al amor. Las paredes al dinero y el trabajo. Mientras que los bordes tienen que ver con la salud.

La peculiaridad entre profetas y adivinos es un tema que tiene mucho más que una cuestión de tener dones o poder profetizar una palabra acertada. Se trata del carácter, y de un corazón totalmente rendido a la buena voluntad para poder representarle correctamente.

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Luis Fernando Herrera
Noticia al Día