Periodistas con doble TAPABOCAS (Javier Sánchez)

Periodistas con doble TAPABOCAS (Javier Sánchez)

Me pasé más de la mitad de mi vida reportando en mi condición de periodista, con 42 años de profesión cumplidos el pasado dos de junio. ¡Quién te puede echar cuentos a vos, si sabéis historias en tu oficio!, me soltó ayer mi hija menor, la que se negó a estudiar la carrera de Comunicación Social al ver el trajín que mantenía su padre día y noche cuando prestó servicios en el Diario Panorama por 16 años y cubría fuentes «peligrosas», como calificaba ella, refiriéndose a la de Política y Tribunalicias.

Como reportero aprendí muchas cosas de las que pude vivir en tiempos que se hacía un verdadero periodismo y no se tenían que colocar ni los periodistas ni dueños de medios doble «tapabocas» en tiempos de pandemia, como lo llevan en la actualidad los que salen a buscar la noticia para cuidarse del Coronavirus que azota al mundo y del cual no escapa Venezuela y a la vez para mantenerse callados en censura, sin que puedan entrar en detalles ni explicaciones comprometedoras de lo que observan, porque puede llevarlos después a ocupar un puesto en la lista de periodistas presos por no acatar aquello de que «calladito te ves más bonito» para el gobierno.

No sé qué hubiese hecho yo o un colega de los de mi época ante una situación como esta; cuando la libertad de expresión era una realidad en el mayor porcentaje y el profesional manejaba la neutralidad, el silencio y el miedo como las peores opciones para hacer periodismo. Existía la democracia política, los derechos humanos, las libertades públicas, entre ellas la de expresión y el periodista respetaba y era respetado.

Casi a diario vemos publicaciones de que Venezuela vive una de las más grandes crisis de toda la región, no solo en lo que respecta a la escasez de alimentos, situación hospitalaria, escasez de gasolina, medicinas y servicios públicos en general, sino en la falta de información, que es tal vez, la más grande escasez que hoy sienten los venezolanos. Hoy con motivo del Día del Periodista recuerdo que hace tres años salí del Diario Versión Final, donde laboré como Editor de las páginas de Política y Economía, luego que por falta de papel las rotativas se paralizaran indefinidamente y no salió más hasta el sol de hoy. Otros diarios del país como efecto dominó, fueron cayendo y los pocos que quedaron junto a los portales digitales, reseñan desde entonces informaciones sobre represión contra periodistas, robos de sus equipos, allanamientos a medios, cierres definitivos y un sinfín de daños y acoso en contra de medios y colegas que me han hecho reconocer que el ejercer el periodismo en Venezuela es en la actualidad una profesión de alto riesgo y peligrosa como me dijo mi hija cuando se negó a aceptar mi petición de que estudiara periodismo.

Aquello de que el periodista tiene el compromiso de manejar con veracidad y credibilidad la información, cimentada sobre un trabajo profesional desempeñado con imparcialidad, con la verificación y comprobación de los hechos, atendiendo a la diversidad y la pluralidad consustanciales a toda sociedad democrática, pasó a otros tiempos y en la actualidad estará detrás del tapabocas de algunos colegas que se niegan a dejar la calle por distintas razones.

JAVIER SANCHEZ