Los burros en la historia: ¿Sabías que no les gusta la lluvia?

Los burros en la historia: ¿Sabías que no les gusta la lluvia?

Ilustración: Jairo García

Muy a pesar de su mala reputación como sinónimo de brutalidad e ignorancia los burros o asnos o jumentos han tenido momentos estelares en la historia de la humanidad. Aquí indagaremos juntos: lector y escribidor sobre “burradas” así como conoceremos aspectos muy poco conocidos del paciente equino.


Echando mano de la cultura general recordamos la mención de los burros en situaciones históricas que trataremos llevar de manera cronológica:

Sansón

 

Allá en los tiempos remotos – mil años antes de Jesucristo – las Sagradas Escrituras narran en el libro de Los Jueces, capítulo 15 (Nueva Traducción Viviente del portal www.biblegateway.com):

15 Más tarde, durante la cosecha del trigo, Sansón fue y llevó un cabrito de regalo a su mujer y dijo:

—Voy al cuarto de mi esposa para acostarme con ella.

Pero el padre de la mujer no lo dejó entrar. 2 Y le explicó:

—En verdad creí que la odiabas así que la entregué en matrimonio a tu padrino de boda. Pero mira, su hermana menor es más hermosa todavía. Cásate con ella en su lugar.

3 Sansón dijo:

—Esta vez no podrán culparme de todo lo que les haré a ustedes, filisteos.

4 Entonces salió y atrapó trescientas zorras. Les ató las colas por parejas y amarró una antorcha a cada par de colas. 5 Después, encendió las antorchas y soltó las zorras para que corrieran por los campos de grano de los filisteos. Así les quemó todo el grano hasta reducirlo a cenizas, aun las gavillas y el grano sin cortar. También les destruyó los viñedos y los olivares.

6 —¿Quién hizo esto? —preguntaron los filisteos.

—Sansón —respondieron—, porque su suegro de Timna entregó a su esposa en matrimonio al que fue el padrino de su boda.

Entonces los filisteos fueron a buscar a la mujer y a su padre, y los quemaron vivos.

7 —¡Por esto que hicieron —juró Sansón—, no descansaré hasta vengarme de ustedes!

8 Luego atacó a los filisteos, lleno de furia, y mató a muchos de ellos. Después se fue a vivir a una cueva en la roca de Etam.

9 En represalia, los filisteos armaron su campamento en Judá y se extendieron hasta cerca de la ciudad de Lehi. 10 Entonces los hombres de Judá les preguntaron a los filisteos:

—¿Por qué nos atacan?

—Vinimos para capturar a Sansón —contestaron los filisteos—, y a vengarnos por lo que nos hizo.

11 Entonces tres mil hombres de Judá bajaron a buscar a Sansón, dentro de la cueva en la roca de Etam, y le dijeron:

—¿No te das cuenta de que los filisteos nos gobiernan? ¿Qué nos estás haciendo?

Pero Sansón les contestó:

—Yo solamente les hice a ellos lo que ellos me hicieron a mí.

12 Pero los hombres de Judá le dijeron:

—Vinimos para amarrarte y entregarte a los filisteos.

—Está bien —les dijo Sansón—. Pero prométanme que no me matarán ustedes.

13 —Nosotros solo te amarraremos y te entregaremos a los filisteos —respondieron ellos—. No te mataremos.

Así que lo amarraron con dos sogas nuevas y lo sacaron de la roca.

14 Cuando Sansón llegó a Lehi, los filisteos salieron gritando de triunfo. Sin embargo, el Espíritu del Señor vino con poder sobre Sansón, y él rompió las sogas que tenía atadas en los brazos como si fueran hilos de lino quemados, y cayeron de las muñecas. 15 Luego Sansón encontró la quijada de un burro recién matado. La levantó, y la usó para matar a mil filisteos. 16 Después dijo:

«¡Con la quijada de un burro,
los he apilado en montones!
¡Con la quijada de un burro,
he matado a mil hombres!».

 

El burrito del Pesebre

Más adelante, se menciona que en el Pesebre de Belén lugar donde nació Jesús había animales. El diario de Yucatán señala en su artículo Los animales del pesebre, símbolos de la humanidad: “Buey y asno son figuras constantes en el Nacimiento como representación de la humanidad “de por sí desprovista de entendimiento, pero que ante el Niño, ante la humilde aparición de Dios en el establo, llega al conocimiento (…)”, escribe Joseph Ratzinger, el papa Benedicto XVI, en el libro “La infancia de Jesús”. Así que “ninguna representación del pesebre renunciará al buey y al asno”.

La entrada triunfal

Otro acontecimiento de gran importancia en la humanidad se narra en el evangelio según San Marcos, capítulo 11 del versículo 1 al 11: «Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá. Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino. Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas! Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.»

Jesús entra a Jerusalén en lomo de un pollino (burrito bebé). Allí trascurren sus días estelares. Allí es condenado y sentenciado a morir en la cruz. Aquí el pollino simboliza la humildad del Hijo de Dios en su misión de redentor.

En Venezuela y su “folklor”

En la cultura musical venezolana el burro tiene variadas presencias. Está en la canción “Mi burrito sabanero” cuya letra algunos atribuyen al extraordinario compositor venezolano, Hugo Blanco, célebre por su obra “Moliendo café”, pero, Wikipedia indica: “El Burrito de Belén (cuyo título original es «El Burrito Sabanero») es un villancico venezolano que fue creado por el arpista y compositor Chileno Hugo Cid para la temporada navideña de 1972. Fue grabada primero por el folclorista venezolano Simón Díaz, incluida en su disco «Las Gaitas de Simón» donde es acompañado por la Coral Infantil de Venezuela; y luego se grabó con el grupo musical infantil venezolano «La Rondallita» en noviembre de 1975 con la voz solista del niño Ricardo Cuenci, siendo esta última versión la que alcanzó gran popularidad en varios países de Hispanoamérica y Europa desde finales de la década de 1970 hasta nuestros días.”

Otra canción emblemática de nuestro “folklor” es La burra cuyo autor es Francisco Pachecho del grupo Un solo pueblo. Y dice: Préstame tu burra, pa’ ir pa’ Choroní (Bis) si tu burra es buena, yo vuelvo a vení. (Bis) Burra! Yo vuelvo a vení! Burra! Yo vuelvo a vení! Burra! préstame la burra, Burra! pa’ ir pa’ Choroní, Burra! si tu burra es buena, Burra! yo vuelvo a vení…”

El burro en la cultura egipcia y universal

Si hasta el momento te has maravillado por las connotaciones del asno, te presentamos algunos párrafos de la acuciosa investigación publicada en el portal “papirosperdidos.com” donde se lee:
La entrada de hoy la quiero dedicar a uno de los animales que más admiro por su fuerza y que no ha sido muy apreciado por nosotros hasta hace poco tiempo: el burro.

Este animal, caracterizado por sus largas orejas y su crin erecta, posee una capacidad de aguante increíble. Son también animales muy dóciles, pero a la vez rudos, toscos y tiernos, inteligentes y agradecidos.

¿Sabíais que el burro es patrimonio de la humanidad? Actualmente, este animal está en peligro de extinción, ya que para los trabajos de campo ha sido sustituido por maquinaria. En España tenemos algunos refugios (El Refugio del Burrito, Amiburro) que intentan que estos nobles animales tengan unas buenas vacaciones y un merecido descanso. Pero no es el caso de Egipto, donde actualmente, en buena parte del país que aún es rural, el burro siegue siendo utilizado sobre todo como animal de carga. Pero el burro tiene una larga historia en el valle del Nilo, ¿queréis saber algo más?

ORIGEN Y DOMESTICACIÓN

Foto de Yorokobu

El burro deriva del asno salvaje del Norte de África y numerosos testimonios arqueológicos, documentos iconográficos y fuentes escritas, nos demuestran la presencia del asno salvaje por todo el Norte de África, tanto en tiempos prehistóricos como históricos. Y el área noreste, justo la que nos interesa aquí, estaba restringido a dos sub-especies de asnos llamados, comúnmente asno salvaje nubio y asno salvaje somalí.

Según la historiografía tradicional, la domesticación del burro tuvo lugar en Egipto durante el Periodo Predinástico (IV milenio a. C.) aunque hay otras voces que apuntan al suroeste de Asia. Otras investigaciones nos llevan a Libia como lugar de domesticación del animal, desde donde se propagaría a Egipto. Este tema es aún en la actualidad objeto de debate, pero lo que si que está claro, es que la presencia de este animal en el Valle del Nilo la tenemos en fechas tan tempranas como a finales del V milenio y comienzos del IV a. C., en yacimientos prehistóricos como El-Omari, Maadi e Hieracómpolis.

SIMBOLISMO

La presencia de representaciones de asnos en rocas, datadas en época prehistórica, se debe a razones puramente cinegéticas o a un contexto utilitario, y por tanto su presencia la podemos considerar con respecto a consideraciones económicas.

Sin embargo, en el Antiguo Egipto todo (o casi todo) tiene un trasfondo simbólico, y el caso del burro no será una excepción. Aunque para hablar de simbolismo de este animal, nos referiremos sobre todo al asno salvaje, ya que el burro doméstico se restringía a cuestiones económicas y era muy valorado por su gran fuerza y predisposición (no se sustituyó hasta el I milenio a. C. por la llegada del camello).

Ya en las primeras dinastías tenemos enterramientos triples de asnos (salvajes en su mayoría) asociadosa las tumbas de las elites, uno en Tarkhan, otro en Abusir y probablemente tres en Helwan. Según la documentación de las excavaciones, los animales eran enterrados de pie o con las patas dobladas y debajo del cuerpo, e incluso en dos de los yacimientos, Abusir y Tarkhan, parece que fueron enterrados vivos.

A raíz de estos descubrimientos, y el hecho de que los enterramientos estén orientados al sudeste, algunos investigadores opinan que los animales debieron ser sacrificados en un contexto ritual, probablemente de carácter solar, relacionado con la destrucción de las fuerzas malignas. Es decir, el asno tendría una connotación negativa.

Otras opiniones al respecto, y sobre todo a raíz del maravilloso hallazgo del 2008 en Abydos por parte de una universidad americana, es que dichos asnos acompañarían al difunto al más allá dado su alto valor económico, pues eran los encargados del transporte de mercancías. Aquí tenéis la noticia completa.

Dichos hallazgos se concentran en estos tiempos tan tempranos, aunque ya a comienzos del Reino Medio, el burro es asociado al dios Seth, de quien se dice que puede adoptar la forma de un burro rojo, un animal del desierto, donde precisamente habita Seth (aquí tenéis más información sobre este dios egipcio).

Esta información será recopilada por el historiador Plutarco, quien en sus Moralia (30), escribe:

(…)ya al contrario lo humillan y lo ultrajan en ciertas fiestas con insultos a los hombres que tienen cabellos rojos y arrojando un asno desde lo alto de un precipicio, como los coptitas, porque Tifón (Seth) tenía el pelo rojo y forma de asno.

Un ritual de este periodo equipara el cuerpo de Osiris con la cebada, y Seth con el asno, quien trilla el grano pisoteándolo (como en la realidad lo hace), ejemplo muy clarificador de la muerte y resurrección del Osiris, vinculándolo con el ciclo anual de la cosecha y siembra de cultivos (no olvidemos que Osiris fue un dios de la vegetación y regeneración).

El burrito de los bomberos presos

Lo más reciente es comidilla nacional. Se trata del caso de los bomberos de un pueblito andino quienes satirizaron al Presidente Maduro con un jumento, en claro desconocimiento de la ley en torno a la investidura presidencial, honores, respeto y protocolos que rigen sobre la materia.
Muchas personas desconocen que la ley contempla trato respetuoso a funcionarios desde el policía que vemos a diario, el juez, el magistrado, el prefecto, el concejal, el diputado al parlamento, el concejal, el alcalde, el gobernador y el jefe de estado.
Los bomberos desconocían todo esto, sin embargo, han sido sancionados severamente, tal vez, por aquel precepto que dice “el desconocimiento de la ley, no implica su incumplimiento”.

El portal “culturizando.com” presenta:

15 curiosidades sobre los burros

1. Los burros son más independientes en su forma de pensar que los caballos ya que toman decisiones basadas en su propia seguridad.

Foto portada: Burro riendo / Shutterstock

2. Tienen fama de terquedad debido a su agudo sentido de auto preservación. Por esto es tan difícil a veces forzar a un burro a hacer algo, puede que esté en contra de sus intereses o de su seguridad.

3. El burro se asociaba en la antigüedad con el dios sirio del vino, Dionisio.

4. Un rebaño elegirá al burro más fuerte como líder, incluso si están domesticados.

5. Los burros llegaron a Inglaterra con la invasión romana de Gran Bretaña.

6. A los burros no les gusta la lluvia y el estar bajo una tormenta durante largos períodos puede enfermarlos ya que su piel no es impermeable.

7. En el medio del desierto un burro es capaz de oír la llamada de otro burro a varios kilómetros de distancia, esto se debe a que tienen las orejas más grandes que los caballos, lo que también les ayuda a mantenerse frescos.

8. Un burro es más fuerte que un caballo de su mismo tamaño.

9. Un burro puede llegar a vivir por más de 50 años.

10. Tienen una memoria increíble, pueden llegar a reconocer lugares y otros burros aunque hayan pasado 25 años.

11. Los burros, contrario al caballo, no se asusta con facilidad, tienen un agudo sentido de la curiosidad.

12. A los burros no les gusta estar solos, son felices en grupo incluso si se trata de un rebaño de cabras.

13. Los burros del rebaño se acicalan los unos a los otros como hacen los monos y los chimpancés.

14. Suelen ser utilizados como animales de guardia para proteger a los bovinos, ovinos y caprinos.

15. Los burros son a menudo introducidos entre los caballos debido al efecto tranquilizante que tienen en los caballos nerviosos.

Como ven nos hemos divertido y aprendido de los asnos con el lastimoso hecho de que dos personas humildes hoy corren con las consecuencias de haber usado a uno de ellos para hacer una broma sin saber que no es gratis que en Venezuela desapareciera Radio Rochela.

Thom Cruz