Zulianos mantienen sus rostros ocultos: anónimos en la calle

El Coronavirus nos roba el rostro: No olvidemos sonreír

Zulianos mantienen rostros

Zulianos mantienen sus rostros ocultos: anónimos en la calle resuelven el día

Los zulianos, así como al resto de los venezolanos, les ha tocado cubrir sus rostros, con la única finalidad de evitar contagiarse del mortal coronavirus, pero esto no detiene su día a día

Cientos de zulianos salen a la calle utilizando cualquier forma de tapabocas, para así evitar el contagio del coronavirus de persona a persona. Una mascarilla oculta sus rostros desde que hace 30 días el Gobierno nacional decreto su uso de forma obligatoria.

 

Ante la medida de cuarentena social, para las familias venezolanas existe la imperiosa necesidad de solventar sus problemas inmediatos, como los es comida y salud. Pero a la par de esto el ingenio siempre de manifiesto, ante el costo de insumo médico, las personas decidieron fabricarlas.

Estas se ajustan a las medidas de sus rostros, con telas multicolores, pañuelos o bandanas, con los colores de la bandera, pero siguiendo la regla de protección.

 

 

Las necesidades de estos ciudadanos los obligan a tomar la decisión riesgosa de exponerse saliendo a la calle a buscar la solución a sus problemas primarios, caminando desde el supermercado hasta la más mínima bodega buscando el tan anhelado artículo bueno y barato.

 

 

En esta paciente búsqueda de más de 30 días, zulianos a rostro escondido caminan hasta en “fila india” sin saber quien lleva delante o atrás, guardando la distancia tal como lo obliga la ley, para evitar enfermarse.

La coquetería femenina sale a relucir, como la vendedora de la farmacia, que combina su tapabocas con su uniforme de trabajo, o la señora parada frente a un establecimiento comercial con su mascarilla de estrellas de colores, algunas tejidas, lo importante es usarla, cubrirse la cara.

 

De pronto podrían reconocer algún vecino o familiar, pero lo cierto del caso, es que será difícil después que pase todas estas medidas de cuarentena, recordar e identificar aquellas personas que en días pasados compartieron colas para comprar alimentos o simplemente para intercambiar ideas.

 

Anteriormente ver a alguien enmascarado era razón de susto, miedo o temor, puesto que pudiera ser un delincuente, pero ahora el susto es que un desconocido se acerque sin el tapabocas y pueda contagiarte.

 

Para recibir en tu celular esta y otras informaciones, únete a nuestro canal en Telegram haciendo clic en este link: https://t.me/NADZulia.

Además, puedes seguirnos en Instagram y Twitter como @noticiaaldia o síguenos en nuestra página de Facebook Noticia al Día.

Noticia al Día/José A. López