Yo no puedo: Elogios al corona virus se hacen virales

Yo no puedo: Elogios al corona virus se hacen virales

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Recién se hacen populares textos y videos de hombres y mujeres inteligentes, de buen hablar y buen escribir quienes se deshacen en elogios para el Corona Virus que ataca a la humanidad y tiene a medio mundo presos en sus casas.

Los argumentos van desde lo limpísimas que están las aguas en los caños hediondos a orine en Venesia, la imponente belleza de las playas con nada mas que arena  y mar y lo sabroso que está el cielo en el Everest y Machu Pichu.

Otros se van por el lado del recogimiento forzado entre familias, en el reencuentro con una supuesta solidaridad reverdecida y bla bla bla.

Lo cierto del caso es que yo no puedo.Podría echarle piropos al virus malayo sin muchos adornitos, ni lenguaje de alta poesía,venderlo como la vaina mas trinca que le ha pasado al planeta y, gracias a la sabaia naturaleza. ¡No me jodan!. Que naturaleza, ni que nada. Esa vaina es una creación peversa del hombre y una cochina manera de comer que tienen los Chinos. Que conste, no tengo nada en contra de los asiáticos, pero, no les voy a aplaudir que coman perros y hagan sancochos de murcielados los domingos.

El Corona Virus, estoy muy de acuerdo con Anuel AA, es una maldición.

Uno de estos señores de hablar bonito y vaina se ha dado el lujo de darle las gracias a la jodida grpe esa. ¡Que bolas!.

Esta plaga no es buena, no lo será así deje la tierra como una tacita de oro, pero, sin humanos, sin nosotros. Es una pesadilla, un encierro hdp que está destruyendo fuentes de trabajo y llevándose al cementerio a los adorados abuelitos.

Con el corazón en la mano, no le veo la gracia a componerle odas a esa vaina que viene y llega y se instala para matarnos.

En la calle veo soledad. Espanto en los rostros de los transhumantes. El silencio en las escuelas me hiere. No cuenten conmigo para piropear al Corona Virus.

A mi esta desolación lo que hace es que me arrecha y en lo que menos pienso es en imitar a Neruda.

Allá ellos.

Josué Carrillo