Danny Ocean visitó albergue mexicano para menores no acompañados

Un regalo de San Valentín para Danny Ocean: visitó albergue mexicano para menores no acompañados

Danny Ocean en albergue

Foto: Héctor Pérez / ACNUR

El cantante venezolano y superestrella latina Danny Ocean compartió con niños, niñas y adolescentes no acompañados en un albergue en la Ciudad de México, en una visita realizada con la Agencia de la ONU para los Refugiados.

En un albergue de Ciudad de México se encuentran 26 chicos, entre 12 y 18 años. Son adolescentes no acompañados: están en México sin su familia y cada uno de ellos tiene historias desgarradoras de violencia, pobreza y persecución. Todos han realizado el peligroso viaje desde los países centroamericanos de El Salvador, Guatemala y Honduras.

Al igual que los chicos del albergue, el cantante Danny Ocean, de 27 años, sabe lo que es dejar a sus seres queridos. En 2015, Danny dejó Venezuela. Para entonces el país ya estaba sufriendo una gran recesión económica, combinada con una situación política inestable.

Él tuvo la suerte de poder quedarse con familiares en Miami y continuó trabajando en su carrera musical. Fue en su habitación en Miami donde escribió Me Rehúso como un regalo de San Valentín para su novia, a quien tuvo que dejar en Caracas, ya que no tenía dinero para comprarle un regalo.

Ese regalo de San Valentín transformó la vida de Danny: el video tiene ahora más de 1.400 millones de vistas en YouTube y tiene el récord a la canción latina con la mayor cantidad de semanas en la lista global de Spotify.

Esta es la primera visita de Danny Ocean a México acompañando el trabajo de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, después de presentarse en la Ceremonia de entrega del Premio Nansen 2019 para los Refugiados en Ginebra: un evento que reconoce el trabajo sobresaliente de quienes ayudan a las personas refugiadas.

Danny Ocean visita el albergue invitado por ACNUR

La visita busca dar apoyo a los chicos que viven en este albergue. ACNUR trabaja en estrecha colaboración con éste y, en cooperación con las autoridades mexicanas, brinda asistencia legal para dar seguimiento a los casos de niños y adolescentes que viven ahí.

México tiene una larga tradición en otorgar protección a las personas que solicitan la condición de refugiado, como activistas y opositores políticos que huyeron de las dictaduras militares y los conflictos internos en los países vecinos en los años setenta y ochenta. El año pasado, sin embargo, el número de solicitudes de asilo aumentó drásticamente, reflejando la situación actual en la región latinoamericana. Hoy en día, el grupo más grande de personas refugiadas proviene de Honduras.

El consejo que Danny le comparte a Leandro, uno de los chicos que viven en el albergue y a quien le gusta cantar y componer música, es: “terminar las canciones te enseña a terminar las cosas en la vida”.

A esto le sigue una pregunta de Leandro quien, como muchos otros, escapó de la violencia generalizada en su país (Honduras) donde las pandillas obligan a muchos jóvenes a unirse a sus filas desde muy temprana edad y los que se niegan, pueden pagar con su vida: “¿qué pasa si a otros chicos no les gusta tu música? ¿Cómo lidias con eso? ¿Seguirías cantando?”, parecen preguntas inocentes que viene de alguien que se vio obligado a huir de este tipo de violencia, pero Leandro parece mayor de lo que es: solo tiene 15 años.

Estas preguntas invocan una respuesta alentadora de Danny, quien explica que cuando su canción más exitosa, Me Rehúso, se lanzó por primera vez en 2016, a algunas personas tampoco les gustó, según los comentarios de YouTube. Unos años más tarde, interpretó la misma canción para una multitud de 180.000 personas durante el concierto Live Aid Venezuela en Colombia.

Danny se sienta en un sillón de plástico blanco, mientras interactúa con los chicos que formaron un círculo a su alrededor. Continúa: “mi primera actuación fue difícil, olvidé algunas de mis letras y sentí que la arruiné”, tratando de identificarse con Leandro.

Hablando de su actuación más grande, la de Colombia, comparte, “no podía ver donde terminaba la multitud. Levanté las manos, comencé a aplaudir y la gente me siguió. Cuando empezaron a aplaudir los que estaban en la parte de atrás, hubo un eco: la distancia significaba que el sonido de sus aplausos me alcanzó unos segundos más tarde, fue una experiencia increíble”. Los niños miran al cantante con asombro.

 

Foto: Héctor Pérez / Acnur

Vínculos a través de la música

Mientras hablan, los otros niños en el albergue esperan ansiosamente que Danny venga al aula donde se encuentran y actúe para ellos, pero antes de que llegue el momento, le da un abrazo a Leandro y le insiste que continúe con lo que más le gusta: hacer música.

Los niños no paran de aplaudir mientras Danny entra al aula. En una gran pizarra blanca en el centro de la sala escribieron la letra de Me Rehúso con tinta negra: “Dime, cómo le explico a mi destino”, dice la línea de apertura. Están sentados al borde de sus asientos mientras el guitarrista de Danny, vestido con un suéter naranja, comienza a tocar la melodía. Su actuación está tan llena de vida como en un concierto, bailando y aplaudiendo con entusiasmo.

Más tarde ese día, después de un largo viaje en automóvil a través del tráfico de viernes por la tarde en la Ciudad de México, Danny llega al Foro Sol, un estadio que ha recibido a personas como Madonna y los Rolling Stones. Es aquí donde Danny ensaya para un concierto importante, en el que tocará su música positiva y optimista para una multitud de decenas de miles de personas.

Pero antes de irse, presta la mayor atención posible a los niños sentados frente a él. Recorre la sala, preguntando a cada uno de ellos de dónde son y cuáles son sus sueños: “Sueño con ser piloto…, quiero ser médico”, dicen. Luego, desde algún lugar en el medio de la sala, se escucha la respuesta de Leandro: “Sueño con ser cantante”, dice con confianza.

 

Danny Ocean realizó una interpretación acústica especial de Me Rehúso en la Ceremonia del Premio Nansen para los Refugiados 2019, disponible aquí.

 

ACNUR (Nota de Prensa)

 

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