Traer un bebé al mundo no es un juego de niños

Traer un bebé al mundo no es un juego de niños: Un hijo jamás sería un error

Ilustración: Argelia Nuñez

Es importante que la educación sexual correcta, esté al alcance de los jóvenes, especialmente a las niñas cuando van entrando a la etapa de la adolescencia, para que conozcan las consecuencias de las relaciones íntimas y los métodos anticonceptivos que existen, para evitar los embarazos precoces.

El embarazo precoz, cada día es más común. La mayor parte de estos embarazos son  no deseados, algunos por sexo sin prevención, otros como  consecuencia de violaciones o la falta de conocimiento real sobre el tema.

En las jóvenes existe la curiosidad de experimentar relaciones sexuales sin protección, esta es una de las causas que produce el estado de la maternidad en estas edades, en algunos territorios se permite el matrimonio entre menores, casi siempre es cuando la niña se encuentra en su etapa adolescente, esto depende mucho de la cultura, la educación, el entorno y las leyes.

Chicas de 16 y 20 años, suelen presentar procesos de dificultades en el embarazo, así como problemas físicos, psicológicos y sociales a causa de la poca preparación mental de la madre; los problemas más comunes en los niños son:

Las deformaciones congénitas y problemas durante el desarrollo: esto se debe a que la madre no alcanzó la madurez biológica suficiente para brindarle al feto todo lo que necesita para formarse completamente y esto es consecuencia de la muerte de los pequeños al nacer.

En ocasiones puede ocurrir que el niño corra el riesgo de desarrollar problemas psicológicos y sociales durante su formación.

La adolescencia generalmente es una etapa de la vida muy inestable de madurez mental, donde crecer en ciertos ambientes puede traer problemas sociales que derivan en problemas psicológicos.

Sin embargo para la madre también existen consecuencias ya que el embarazo representa una situación en la que influyen muchos elementos importantes, como es el estado físico, psicológico y social, en la etapa de la adolescencia ningunos de estos problemas están desarrollados pero si se encuentran en plena etapa de evolución.

El embarazo a temprana edad tiene un efecto de shock e irrupción en todos los ámbitos, abandono de estudios, el buscar socorro en la madre, el abandono de la persona que con quien estuvo en la intimidad, y por otro lado el rechazo y críticas de algunos familiares, para algunas jóvenes puede ser una bendición, aunque para otras simplemente un compromiso que deben cargar de por vida, y ahí es donde se dan cuenta que lo que mamá decía de estudiar, superarse y cuidarse en todos los ámbitos era cierto.

Es importante destacar, que las jóvenes deben acudir con confianza a sus padres, para que se les preste la educación necesaria en el ámbito sexual.

Por otro lado, las madres no siempre tienen la razón, pero si bien es cierto tienen un sexto sentido que es impresionante y para sus hijas quieren lo mejor, no quieren que les pase lo que a ellas en un momento les pasó o solamente desean que disfruten su juventud como ellas lo hicieron.

Que te digan “estudia, supérate» ya que si sales embarazada no podrás hacer todo lo que quieres, salir a fiestas, viajar, salir con amistades al cine”. Las madres son consejeras que Dios nos permite tener, para ser una mujer ejemplar en el mundo y no ser señalada por él.

Un hijo jamás sería un error para ninguna mujer, sin embargo, se deben crear las condiciones para su bienestar integral.

Dariana Cifuente / Pasante

Noticia Al Día

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