"Nando" y Maritza: revelan después de 52 años la fórmula del amor eterno.

«Nando» y Maritza: Revelan después de 52 años la fórmula del amor eterno

 

Un matrimonio revela la fórmula secreta para que el amor siga presente

En el visaje de los que fue una mansión en su tiempo, los esposos Maritza Guerere de Meneses y Fernándo Meneses, «Nando», como ella lo llama,  son una pareja que revelan hoy los secretos de su éxito en el amor.

La tarde de un día cualquiera del año 67 , en la ciudad de Maracaibo, la joven Maritza, de 20 años, esperaba impaciente que su madre se fuera a dormir, para escaparse a una casa vecina, dónde las paredes retumbaban por la música que allí se hacía.

La casa de Fernando, era el lugar de ensayo de una banda de rock de aquellos tiempos. Ese día nunca imaginó que encontraría al amor de su vida justo frente a su puerta.

La travesura se concretó, unas horas mas tardes Maritza sin darse cuenta, desde el portal de la casa bailaba las melodías que la banda tocaba, pero no se percató que alguien la observaba desde el otro lado.

-¿No siente calor desde allí señorita?- la paralizó una suave voz.

 

 

Fascinada con su observador y la música de fondo, ese momento fue mágico para ellos, ambos quedaron flechados al instante.

Como cualquier pareja de antaño, Maritza nos cuenta cómo comenzó el cortejo, los paseos con chaperonas eran obligatorios y en las visitas nunca estuvieron solos. Sin embargo, el tiempo les ratificaba su amor.

Como unos tórtolos los meses transcurrieron pero la propuesta del noviazgo no se consolidaba.

«Si le digo que no a lo mejor me lanza al vacío» 

El 19 de diciembre de ese mismo año, Maritza cuenta que ella y Fernando fueron al parque de diversiones. Él la convidó a subir al Viaje a la Luna, y cual cuento de hadas, cuando su asiento quedó justo en la cúspide, la luna fue testigo de la pregunta esperada: -¿Quieres ser mi novia?-. «Recuerdo que miré abajo y pensé: si le digo que no a lo mejor me lanza al vacío», comentó Maritza.

 

 

Desde ese día su historia de amor se intensificó pues Nando escogió una fecha importante para él, su cumpleaños.

Un año después se casaron y Fernando salió de su casa de soltero a formar un hogar alquilado con su alma gemela.

Aunque ellos son de carácter diferente, en su relación nunca faltó el respeto, la comprensión, la comunicación y el amor. En los momentos difíciles ellos comentaban que por muy molestos que estuvieran, por las noches nunca faltaba un «que pases muy buenas noches, descansa».

De su matrimonio tuvieron cuatro retoños, Alejandro, Patricia, Sherry y Vanessa. Por cuestiones económicas,y luego de varios años en otro estado, la pareja Meneses decidió regresar a Maracaibo, y casualmente su terruño sería el lugar dónde inició todo.

Con Alejandro en brazos, Fernando compró la casa dónde conoció a Maritza, pero esta vez sus sentimientos afloraron, comentó que fue algo diferente, porque ya no estaba solo, ahora era un hogar.

Entre risas y recuerdos, los Meneses comentaron que aún comparten las vivencias de esos 14 de febrero, cuando se escapaban a bailar y escuchaban las notas de Armando Manzanero.

No todo puede ser color de rosa, como dice Maritza: «Al principio todo es una melcocha, pero el secreto está en la comunicación».

 

 

Actualmente, los Meneses siguen en festejando su amor, pero este vez más de una forma más pausada; Maritza sufrió algunas lesiones hace unos años y está en sillas de ruedas, sin embargo, eso no la aparta de su esposo adorado.

Fernando, hoy de casi 80 años y ella de 74, poco a poco se han acoplado a esta nueva etapa de su vida juntos; esta vez mas avanzados en edad, pero conservando ese amor que inculcaron a sus hijos y el que siempre los acompañó en toda su relación.

Ya ellos no planean sus salidas, pero sus hijos siempre les festejan los días especiales, hoy es uno de esos. Con fe esperan llegar a otro 19 de diciembre para seguir consolidando su unión eterna.

 

Any Vargas

Fotos: Leonel Sandrea

Noticia al Día 

No olvides compartir en >>