La autonomía universitaria: derecho constitucional (por Yudith Aular de Durán)

La autonomía universitaria: derecho constitucional (por Yudith Aular de Durán)

El rango constitucional de la autonomía universitaria–consagrado en la Carta Magna de 1999– es más que una vieja aspiración. Es el derecho de las comunidades académicas a trazar con libertad, sin condiciones ni IMPOSICIONES, la búsqueda de la verdad y la dignificación permanente del ser humano.

El artículo 109 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, es muy claro: «El Estado reconocerá la autonomía universitaria como principio y jerarquía que permite a los profesores, profesoras, estudiantes, egresados y egresadas de su comunidad dedicarse a la búsqueda del conocimiento a través de la investigación científica, humanística y tecnológica, para beneficio espiritual y material de la Nación. Las universidades autónomas se darán sus normas de gobierno, funcionamiento y la administración eficiente de su patrimonio bajo el control y vigilancia que a tales efectos establezca la ley. Se consagra la autonomía universitaria para planificar, organizar, elaborar y actualizar los programas de investigación, docencia y extensión. Se establece la inviolabilidad del recinto universitario. Las universidades nacionales experimentales alcanzarán su autonomía de conformidad con la ley».

La situación actual de nuestra Universidad del Zulia (LUZ) es delicada. Hay que dejar claro a quienes piensan que la autonomía es una suerte de prerrogativa de las comunidades universitarias para no rendir cuentas y tener absoluto poder, que no es así. La consagración de la autonomía está establecida en las leyes y reglamentos de la república, la autonomía es libertad con responsabilidad social para buscar respuestas, derribar mitos y ampliar el saber que vence a la ignorancia.

Esta autonomía es mucho más que autogobierno. Representa la más amplia independencia para establecer, sin imposiciones ni intereses privativos, las guías del desarrollo cultural y científico.

Pretender vulnerar esa libertad, como se ha venido haciendo ante los ojos de la sociedad zuliana y venezolana representa un terrible retroceso al potencial innovador de la universidad en Venezuela.

Como académica, profesora titular investigadora con más de 45 años en la docencia y en estos momentos en condición de rectora encargada, siempre he estado apegada a las leyes y a los principios que rigen nuestra Alma Mater. A pesar de que me encuentro en una situación comprometedora, defenderé con estricto apego a las leyes a esta Casa de Estudios, así como a cada miembro que hace vida en ella, profesores, personal administrativo, obrero y estudiantes para el bienestar de esta comunidad universitaria.

Le ruego a Dios que muy pronto veamos el sol después de las nubes, tal como dice nuestro lema que oportunamente estableció el Dr. Jesús Enrique Lossada. Agradezco a cada persona por su solidaridad y comprensión en estos momentos que atravieso como rectora encargada y que también está pasando nuestra Universidad del Zulia. ¡LUZ seguirá adelante!

 

Dra. Judith Aular de Durán

Vicerrectora Académica de LUZ

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