Se cumplen 81 años de la muerte del Papa Pío XI

Se cumplen 81 años de la muerte del Papa Pío XI

Hoy se cumplen 78 años del tránsito de Pío XI, que gobernó la Iglesia entre 1922 y 1939. Este enérgico papa, que fue el mentor de Eugenio Pacelli, al que claramente preparó para sucederle en el sacro solio.

En realidad, el pontificado de Pío XII estuvo en una perfecta línea de continuidad con el de su predecesor, hasta el punto que ambos pueden ser considerados como complementarios.

Pío XI, de nombre secular Achille Damiano Ambrogio Ratti (Desio, Reino de Lombardía-Venecia, 31 de mayo de 1857-Ciudad del Vaticano, 10 de febrero de 1939), fue el 259.º papa de la Iglesia católica, y primer soberano de la Ciudad del Vaticano entre 1922 y 1939, con lo que su papado abarca casi todo el período de entreguerras.

Hijo de un hilandero, realizó sus estudios de secundaria en el seminario diocesano y su carrera sacerdotal en Roma, donde fue ordenado sacerdote en 1879. Doctor en Derecho Canónico y Teología, regresó a Milán y durante cinco años ocupó la cátedra de Elocuencia Sacra en el seminario, para pasar luego a ser Prefecto de la Biblioteca Ambrosiana, donde permaneció durante 26 años. Aquí desarrolló una intensa actividad literaria y científica, por la que se dio a conocer no sólo en Italia sino también en el extranjero.

Pío XI destacó como gran animador de las misiones y como mecenas de las ciencias en las más variadas expresiones. En el primer aspecto, unificó el movimiento misionero en torno a las Obras Misionales para la Propagación de la fe, para la Santa Infancia y para el Clero indígena; creó el Museo Misionero en el palacio de Letrán (Roma); consagró en Roma a los primeros obispos chinos y japoneses e instituyó 78 nuevas misiones en tierras de infieles.

Pero su interés por las misiones abarcó también la orientación, el estímulo y el espíritu de las mismas: insistió en que el misionero no debe presentarse ya como una avanzadilla de poderes políticos europeos, ni el catolicismo debe aparecer como una religión importada de Europa, sino que debe adaptarse a las realidades de cada región. Por todo ello mereció el apelativo de «papa de las Misiones».

Agencias

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