Día del Pediatra en Venezuela ante la crisis hospitalaria

Día del Pediatra: la lucha de héroes en medio de la crisis hospitalaria en Venezuela

Día del Pediatra: la lucha de héroes en medio de la crisis hospitalaria en VenezuelaDesde hace 81 años cada 20 de enero se celebra el Día del Pediatra en Venezuela, por ser la fecha en la que en 1939 la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría comenzó una labor ininterrumpida por la salud de la infancia venezolana y el crecimiento profesional de todos los especialistas en el área.

Las principales cualidades del pediatra deben ser la comprensión, tolerancia y empatía. Para ellos el llanto es vida y también una alerta a una patología por diagnosticar, pues los más pequeños no tienen conocimiento siquiera de lo que padecen, muchos no saben cómo expresarlo y este es el gran reto de aquellos que decidieron dar un paso más allá en su profesión y dedicarse a salvarle la vida a la infancia Venezuela: Pediatría.

Roberto José Rodríguez es uno de ellos, tiene 33 años y es pediatra adjunto a la Emergencia y Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos de un hospital del oriente de Venezuela, la dedicación, empeño y convicción a su profesión le ha regalado momentos maravillosos y también muy sensibles en los pasillos de los centros hospitalarios en los que ha trabajado haciendo lo que mejor sabe hacer: salvar vidas.

“Cuando uno ama lo que hace, se vuelve el mejor modo de vida, aunque con trasnochos y desvelos, pero también con risas y alegrías, todo sea por verlos salir de su enfermedad felices y con una gran sonrisa. Ser pediatra es lo mejor que me ha podido pasar. Elegí la mejor especialización de la Medicina. El arte de curar a los pequeños, de sanarlos y llevarlos siempre de la mano junto a sus padres con buen crecimiento y desarrollo para que crezcan sanos y fuertes. Y seguir aprendiendo de ellos, de su camino en el maravilloso mundo de la Pediatría y es que ese es el mejor regalo, pese a que veces toca consolar si a la enfermedad no logras ganarle, lo haces mostrando tu afecto y sobre todo sabiendo escuchar, pues de tu paciente eres como su ‘ángel guardián’”, dijo Rodríguez.

Medicina ante la crisis

La crisis en Venezuela no ha cesado, no ha llegado a su punto final y en los hospitales del país los médicos lo saben muy bien. Luchar ante las precarias condiciones y escasez de insumos se ha convertido en un hecho de valentía, de riesgo y hasta de magia, pues salvar vidas con tan poco e incluso hasta con las uñas es reconocido como el mayor logro de quienes hoy deambulan de camilla en camilla con una bata blanca, un estetoscopio colgado de su cuello, pero derramando ganas y promesas de sanación.

“El enfrentar una realidad con nuestros pacientes, donde la salud está cada día más precaria y las condiciones no son las mejores, y los más vulnerables, nuestros niños, no es tarea fácil con la crisis en salud por la cual estamos atravesando. Nos toca luchar juntos, hacer hasta lo imposible, en la medida de nuestras posibilidades por salvar la vida de nuestro paciente, que no es tarea fácil. Verlos de manera integral como un ser biopsicosocial, que no solo le afecta su enfermedad, sino también el entorno en donde se desarrolla, y las condiciones socioeconómicas a las cuales está sometido, que en la actualidad son muchas. Solo nos queda echarle más ganas, seguir luchando por ellos y para ellos, buscar la manera para que salgan sanos y salvos y con una sonrisa que nos alegre el corazón. El gran reto, seguir dando lo mejor de nosotros, ayudándoles a recuperar su salud, para que sigan creciendo sanos y fuertes, ya que ellos serán el futuro de nuestra amada Venezuela, que en algún día más pronto que tarde, se levantará de sus ruinas y renacerá”, dijo con convicción este pediatra venezolano.

Por su parte, el pediatra intensivista Miguel Luzardo, quien tiene 23 años ejerciendo en los hospitales del país, precisa que ejercer la pediatría en el contexto actual constituye un reto para el médico venezolano. La formación académica es muy completa a pesar de las debilidades, lo cual les ha permitido tener una actitud de guerreros utilizando todas las armas para hacer diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades que afectan a la infancia venezolana.

“Definitivamente laboramos en momentos muy difíciles en donde los más vulnerables están afectados por grandes problemas entre los cuales destacan: desnutrición, pobreza, falta de vacunas, atención médica insuficiente, reaparición de enfermedades, caída de los programas preventivos, embarazos en adolescentes, aumento de la mortalidad infantil y neonatal. Sin embargo, el espíritu de lucha y la resiliencia nos han permitido continuar adelante a pesar de la remuneración pésima recibida y de las condiciones totalmente adversas para trabajar. Siempre conservando la fe y esperanza en un cambio favorable que nos encamine hacia un futuro más promisorio para nuestros niños, niñas y adolescentes”, manifestó Luzardo.

Situación hospitalaria

Salvar a los hombres y mujeres del futuro en cuyas manos estará el país se hace sumamente complicado cuando en las emergencias no cuentan con los recursos mínimos para la atención de los pequeños pacientes. En la actualidad la solicitud de una larga lista de insumos a los familiares es inminente, porque recursos básicos como inyectadoras, soluciones, analgésicos o antipiréticos se encuentran simplemente ausentes en los centros de salud.

Juan González, quien es residente de cirugía pediátrica lo conoce de primera mano, pues lo ha palpado de cerca en cuando un caso nuevo llega al piso de la torre de salud en la que hace vida.

“En el caso de pacientes hospitalizados los familiares deben con mucha frecuencia comprar los medicamentos y la comida de los pacientes porque a veces solo lo que reciben no es la necesaria. Los pacientes quirúrgicos pediátricos para poder ser operados de emergencia o selectivamente deben comprar los insumos lo que conlleva en caso de las emergencias a un aumento de las complicaciones postoperatorias y en el caso selectivo a que la deuda quirúrgica -listado de pacientes por operados- sea cada vez mayor. Y en el caso de la Pediatría preventiva no hay vacunas, no hay o son inaccesibles por su alto costo formulas infantiles, desaparición de programas sociales como el PAE”, dijo González.

El Día del Pediatra es celebrado de forma silente pues la crisis hospitalaria en Venezuela sigue su rumbo dificultando una atención pertinente para salvar vidas. Las cifras de desnutrición infantil, mortalidad neonatal a niveles alarmantes se incrementan y aunado a ello el resurgimiento de enfermedades que estaban erradicadas forman parte de las primeras planas de Venezuela, por todo ello ejercer la Pediatría más que un apostolado es una lucha cuerpo a cuerpo, pero en desventaja contra la muerte que trastoca sin contemplaciones y sin distingo de clases sociales a lo más importante del país que es su futuro representado por los niños.

 

Luis Fernando Herrera

Noticia al Día

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