Casi nadie come en la calle: la clientela abandonó a la "comida chatarra"

Casi nadie come en la calle: 60% de la clientela abandonó negocios de «comida chatarra»

Foto: Noticia Al Dia  /Leonel Sandrea

La mayoría de los locales de comida rápida mantienen  sus precios una semana como máximo; algunos comerciantes atribuyen el recurrente cambio de tarifas a la inflación y el alza del dólar.

El número de personas que acudían a los locales de comida rápida, ha experimentado una reducción del 60%, debido al elevado costo de la comida «chatarra».

Esto afecta, tanto al vendedor, como al consumidor. Para poder cumplir con lo requerido en el local, algunos vendedores deben colocar las ganancias porque con el capital no alcanza.

Los pocos puestos de comida que quedan en la ciudad de Maracaibo están funcionando gracias a los consumidores regulares, ya que no llega casi clientela nueva, aseguran los dueños de este tipo de establecimientos, quienes muestran gran preocupación por la situación.

En los primeros quince días de año, los productos que son utilizados en puestos de comida han aumentado más de tres (3) veces. Los comerciantes explican que el saco de harina anteriormente tenía un costo de $25 y hoy se ubica en $50.

Por su parte, los maracaiberos expresan que son muy pocas las personas que pueden darse un gusto, ya que los pastelitos, tequeños y empanadas tienen el valor de 30 mil bolívares en adelante, mientras el costo de la pizza se ubica desde 4 y 8 dólares; los panes de perro caliente tienen un costo de 50 y 70 mil bolívares, y comerse una hamburguesa podría valer entre 70 y 100 mil bolívares.

Existen consumidores que solían visitar los locales de comida rápida hasta tres veces al día, pero ahora con la situación país, solo van ocasionalmente. «Hay personas que prefieren no comer en la calle porque la comida rápida está exageradamente cara», explicó Robinson González, un vendedor de fritanga.

 

Foto: Noticia al Día / Leonel Sandrea

 

“Ya todo es en dólares, y el venezolano gana en bolívares. Si pagas al cambio te sacan un ojo de la cara” expresó Javier Marcano, comentó un usuario que se encontraba en uno de los establecimientos.

Cada dos días comerciantes se dirigen al centro de la ciudad para abastecer nuevamente su negocio. Los precios aumentan sin cesar, lo que hoy cuesta 500 mil bolívares, en horas puede llegar a valer  1 millón de bolívares.

Algunos zulianos alegan que es «imposible» comprar comida chatarra, ya que los costos son muy elevados, por lo que prefieren surtir su hogar con alimentos y prepararlos ellos mismos en sus casas.

“El dólar sube y los precios también. No existe un valor verdadero para los productos”, dijo alarmado el comerciante.

Vendedores comentan que a los distribuidores «nunca» van a perder, ni les afecta el aumento del dólar, porque mantienen siempre un precio alto de los productos.

 

Dariana Cifuente / Pasante

Noticia Al Día

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