Zulianos no dejarán de pasar 24 y 31 en familia, aunque tengan que comer plátano sancochado con queso rallado

Zulianos no dejarán de pasar 24 y 31 en familia, aunque tengan que comer plátano sancochado con queso rallado

En vísperas a las fiestas navideñas, los zulianos se encuentran en la expectativa de si tendrán o no los ingresos necesarios para poder reunirse en sus hogares y gozar de la tradición que por años ha caracterizado a la región.

Es una costumbre para todo aquel que sea regionalista, tener en su mesa el plato típico del 24 y 31 de diciembre; que cuenta con una hallaca, ensalada, pernil y pan de jamón. Pero no todos los hogares podrán tener la dicha de festejar de la manera tradicional.

Dadas las circunstancia que viven los venezolanos día a día, la gran mayoría alega que de no tener los suficientes recursos económicos, buscarán otras alternativas para disfrutar junto a sus seres queridos.

Vilma Centeno de 56 años de edad, argumentó: «De aquí a diciembre si tengo el dinero, haré al menos diez hallacas y arroz pintadito con Trifogon para mí y mis familiares. Vivo con mi hija quien tan solo cuenta con un sueldo mínimo, y tiene como prioridad el gasto de mis medicamentos, antes de pensar en estrenos y platos navideños».

Por su parte, Nuvia Ramírez, de 52 años de edad, explicó:» Si hay se hace (refiriéndose al ingreso económico), pero hasta los momentos siempre lo celebro en familia, ya que mis hijos cuentan con los recursos para poder ayudarme y no pasar por alto la fecha. Dios da para todo… y si puedo ofrecerle el puesto de mi mesa a alguien que no tenga, lo hago porque asi somos».

«Llevo varios años sin hacer nada. Yo antes compraba los ingredientes antes de que se acercara la fecha y podía realizar la comida, pero ya no tengo las maneras económicas. A mi hijo y mi nuera le dan pernil y unas hallaquitas en el trabajo y comparten conmigo», dijo Carmen Valdés, de 64 años de edad. Asimismo, precisó que que lo mas importante de las navidades, ante todo, es la unión y compresión, para que no hayan conflictos y reine la paz y prosperidad. Para ella, la familia es amarse.

De igual manera, Horacio Bermúdez, de 62 años de edad detalló: «Es muy difícil esta situación, si puedo hacer la cena de Navidad la hago, cuento con dos hijos y mi esposa, y quizás hagamos una ensalada y unas hallaquitas. Mis dos hijos son los que principalmente tienen los ingresos y ellos son los que me ayudan».

Marlene Monzart, de 77 años de edad dijo: «Primero me tengo que sentar con un cuaderno para ver cuántos somos y a cómo salimos. Y si no podemos hacer la cena navideña , me voy al centro y compro plátano y lo hago sancochado con queso rallado. Estas navidades las veo un poco negras, peor que el año pasado. Tengo familiares en el exterior, pero aún no me han podido ayudar con nada».

De esta manera, los zulianos viven en una completa incertidumbre porque es casi imposible celebrar la Navidad como se hacía en años anteriores. Sin embargo, los zulianos no pierden ese gen optimista que llevan dentro de su ser y buscan el compartir y la felicidad en los pequeños momentos, porque donde come uno, comen dos, tres y hasta cuatro… y eso es lo que los distingue.

 

Beliza Rada, Rossana Torreblanca/pasantes

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