Rumanía elige presidente mirando a legislativas dentro de un año

Rumanía elige presidente mirando a legislativas dentro de un año

Rumanía elige presidente mirando a legislativas dentro de un año

Fotos: Agencia

Alrededor de 18,2 millones de rumanos están llamados a participar este domingo en la primera ronda de unas elecciones presidenciales en Rumania que, más allá de decidir quien ocupa el protocolario puesto del jefe del Estado, influirán en la convulsa política de un país que celebra legislativas en un año.

Los sondeos dan como ganador al actual presidente, el conservador Klaus Iohannis, con hasta un 45 por ciento de los votos, muy por encima de todos sus rivales pero sin llegar al 50 por ciento que evitaría una segunda vuelta dentro de dos semanas.

Iohannis tiene el apoyo del Partido Nacional Liberal (PNL) del recién investido primer ministro, Ludovic Orban, que acaba de formar Gobierno en minoría tras una moción de censura que acabó con los casi tres años de polémica gestión del Partido Social Demócrata (SPD).

Le sigue en los pronósticos, con una intención de voto del 23 por ciento, Viorica Dancila, del PSD, destituida en esa moción por la oposición de centro-derecha liderada por el PNL.

Por detrás de Dancila los sondeos sitúan a Dan Barna (18 %), de la alianza USR PLUS, una formación integrada en el Parlamento Europeo en el grupo Renew Europe, al que pertenece también La République En Marche!, del presidente francés, Emmanuel Macron, o el español Ciudadanos.

Con el 14 % de voto, según las encuestas, el cuarto aspirante con opciones mínimas de pasar a la segunda vuelta es el veterano actor Mircea Diaconu, que concurre como independiente.

Estos comicios llegan después de tres años convulsos en la política rumana, desde que el PSD ganara con casi mayoría absoluta las elecciones generales de diciembre de 2016, regresando así al poder un año después de haberlo abandonado ante una ola de protestas populares desatadas tras un trágico incendio de una discoteca.

La legislatura hasta ahora ha estado marcada por varias polémicas reformas judiciales impulsadas por el Ejecutivo, que despenalizaban algunos delitos de corrupción y limitaban la independencia de los jueces.

Esos cambios fueron contestados con las manifestaciones más multitudinarias desde la caída de la dictadura comunista en 1989, y criticadas por la Unión Europea, que advirtió de que Rumanía estaba revirtiendo los avances logrados en los últimos años para acabar con la endémica corrupción en el segundo país más pobre de la UE.

Iohannis y el Gobierno han mantenido un agrio enfrentamiento, y el presidente intentó, sin éxito, bloquear incluso algunas medidas del Ejecutivo, como la destitución de la fiscal anticorrupción, Laura Kövesi, responsable de enviar a la cárcel a muchos políticos, elegida para dirigir la nueva Fiscalía Europea contra el Fraude.

El equilibrio de poder entre el PSD y el PNL dio la vuelta en las elecciones europeas de mayo, en las que Iohannis, pese a no poder pertenecer al partido por la neutralidad a que obliga el cargo, hizo abierta campaña por el partido conservador.

El PNL, que en las legislativas de 2016 tuvo el 19,9 %, ganó las europeas con el 28 %, mientras que el PSD se desplomó desde el 45 al 25 %.

Tanto en aquella campaña como en las presidenciales, Iohannis ha insistido en la necesidad de apartar a los socialdemócratas del poder para reconducir Rumanía hacia Europa.

«Para que Rumanía se libre del PSD es necesario que convenzáis a los rumanos de que voten», dijo Iohannis el viernes en el último acto de campaña.

Dancila, por su parte, ha pedido el voto apelando a las subidas de salarios y pensiones aprobadas por su Gobierno, y al crecimiento económico que el país ha experimentado durante su mandato, y denunciando la moción de censura como un complot de Iohannis para expulsar al PSD del poder.

«En la votación del domingo, elegid con la cabeza alta frente a quienes quieren poneros las cosas difíciles, frente a este monopolio de poder que amenaza con instaurarse», afirmó.

Si Iohannis revalida el cargo, Presidencia y Gobierno estarían en sintonía y terminaría la guerra abierta que han mantenido el jefe del Estado y el Ejecutivo, algo que puede influir en las elecciones generales previstas para finales de 2020.

«Aunque el gobierno de Orban tendrá un mandato de máximo un año, si Klaus Iohannis gana, utilizará este período para apoyar al PNL en su esfuerzo de ganar las parlamentarias de 2020 para formar gobierno después», ha explicado a Efe el analista político Mihai Isac.

Los centros de votación abrirán a las 05.00 GMT del domingo y cerrarán a las 19.00 GMT.

Los colegios electorales fuera del país abrieron el viernes y cerrarán definitivamente el domingo, en un intento de evitar las aglomeraciones que impidieron en pasado comicios votar a muchos de los 700.000 rumanos con derecho a voto empadronados fuera del país.

EFE/SPLL

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