Fallecieron los siameses Jeremías y Jonás

Caso siameses Jeremías y Jonás: se fueron unidos al cielo, no pudieron ser separados

Foto: Agencias

Tras una intensa batalla en la que tenían pocas probabilidades de vivir por delicadas complicaciones de salud fallecieron los siameses Jeremías y Jonás Paz Villalobos

El pasado 3 de noviembre una noticia acaparaba los titulares de los principales periódicos de Venezuela y especialmente los de Maracaibo, y no era otro evento que el nacimiento de siameses varones el estremecía la sala de parto de la Maternidad Dr. Armando Castillo Plaza de esa ciudad.

De gemelos a siameses

Con 35 semanas de embarazo la madre de los pequeños Lilibeth Villalobos de 31 años, ingresó a la Maternidad Castillo Plaza para lo que sería un parto común y corriente, pues hasta ese momento se esperaba el nacimiento de gemelos, pero ecogramas que se realizó durante la gestación no bastaron para anunciar que los niños venían unidos bajo una circunstancia poco frecuente en los embarazos: siameses; por lo que al practicarle la cesárea los médicos se percataron de la condición.

Jeremías y Jonás nacieron siendo siameses toracoonfalópagos, un estado que se desarrolla cuando el embarazo gemelar está en una condición de baja frecuencia en la población general, con una incidencia de hasta 1% en la que nacen unidos del tórax por factores de riesgo como: antecedentes familiares, raza, edad materna, multiparidad y uso de fármacos.

Sin embargo, ser siameses no es un condicionante para la ciencia zuliana, y en el Hospital Universitario de Maracaibo lo saben bien pues así lo han demostrado, ya que meses atrás la separación con éxito de las siamesas Pértuz -el 30 de mayo marcó un antes y un después en la meca de la medicina zuliana- les antecede cualquier pronóstico, y para los familiares de Jeremías y Jonás, una esperanza.

Unidos bajo un mismo diagnóstico

Las horas transcurren, y el equipo médico ya planea cómo repetir la hazaña de hace seis meses atrás, pero las cosas no están a favor de los pequeños, pues Jeremías presenta una malformación congénita llamada Ano-Imperforado, la cual es la abertura hacia el recto a través de la cual las heces salen del cuerpo, pero a la par, ambos tienen un desperfecto en el área abdominal denominado Onfalocele, en el que los intestinos, el hígado u otros órganos salen del abdomen a través del ombligo.

Estas circunstancias marcan una prioridad para los médicos y una angustia para los familiares, y es que los niños deben ser operados cuanto antes para corregir esas condiciones.

Ante esto el especialista en Pediatría y Neonatología Andrés Gil junto al equipo médico del Hospital Universitario de Maracaibo dan el siguiente parte en una nota de prensa en la que anuncian a la colectividad que los pequeños se encuentran en una situación de sumo cuidado, y particularmente lo concerniente a Jeremías, quien nació con dificultad respiratoria, mientras que Jonás se encuentra rodeado de un sistema de ventilación menos invasiva.

Evaluaciones y esperanzas

Jeremías y Jonás todavía no tienen el privilegio de perder su mirada y sonrisas en juguetes suspendidos desde el techo con sonidos tiernos, por ahora y bajo la extrema observación solo se tienen el uno al otro, una historia médica con sus nombres, sus desgarradoras fuerzas por vivir y sus familiares que hacen de los pasillos una casa en la que son testigos de otros casos, la ilusión les hace compañía durante las horas mientras la torre pediátrica del Hospital Universitario se convierte en un volcán de esperanzas.

Mientras todo esto ocurre el equipo de batas blancas -que participó y llevó a cabo la separación exitosa de las recordadas siamesas y ahora gemelas Ana Sarai y Ana Ruth Pertuz el pasado 30 de mayo en el Sahum-, siguen evaluando la posibilidad de separar quirúrgicamente a Jeremías y Jonás, sin embargo, debido a sus pocos días de nacidos, todavía no hay una fecha programada y les son aplicados diferentes estudios, para determinar si pueden ser separados sin obstruir algún órgano y ser trasladados al área de neonatología del hospital, para seguir bajo observación.

El 5 de noviembre se lleva a cabo la primera de varias cirugías que tenía en planificación el equipo médico a uno de los bebés. Una colostomía a cargo del Servicio de Cirugía Pediátrica le fue aplicada a Jeremías por su malformación congénita llamada Ano-Imperforado. Pese a su dificultad respiratoria Jeremías sale estable y sigue en su batalla, mientras Jonás continúa rodeado de un sistema de ventilación, y con ellos las complicaciones renales y la malformación intestinal.

Una fecha y dos partidas

La madrugada de este 7 de noviembre Jeremías no pudo más, y quedó sin respiración al lado de su hermano, por lo que de inmediato, se activó el protocolo de emergencia para separarlos, con el temible riesgo de que Jonás también falleciera durante la operación, ya que de no ocurrir la separación inmediata, su muerte era más segura.

En los pasillos la tristeza se mezcla con la esperanza, las oraciones se inundan con lágrimas, y mientras los especialistas preparaban la separación la luz de Jonás se apagó, para reencontrarse junto a la de su hermano Jeremías al poco tiempo de ser separados por la muerte.

Jeremías y Jonás fueron es el primer caso de siameses varones en 50 años de la historia de nacimientos de la región zuliana y el tercero en lo que va de década, precedidos por las hermanitas Parra Ugarte (2012-2016) y las hermanitas Pértuz (2018).

Luis Fernando Herrera

Noticia al Día

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