El Zulia seco y entecao (Javier Sánchez)

El Zulia seco y entecao (Javier Sánchez)

No pude acudir a la bajada de la virgen Chinita por falta de transporte público y dinero en efectivo y decidí visitarla el pasado domingo. Tenía tiempo que no iba al casco central de la ciudad y me impresionó la cantidad de ancianos harapiento que hay en la zona, unos que piden dinero para subsistir y matar el hambre, y otros, alejados aún más del contexto social, lo hacen para comprar licor y terminar de ahogar sus penas en lo que les resta de vida.

Apostados en la cera lateral del templo, conté rápidamente unos 14 ancianos, cada uno con una botella en la mano. Hablaban en tono alto y sociabilizaban unos a otros con los transeúntes de una manera afable, cordial y alto respeto. Levantaban la mano pidiendo dinero para garantizarse la próxima botellita en aquel domingo, cuando se aglomera la gente para visitar la santa patrona en su iglesia ante la proximidad de la celebración de su día.

Me llamaron la atención, preguntándome si sabía algo sobre la eliminación de la Ley Seca, porque veían que hace tiempo que el gobierno no la implementa. Ojalá que la hayan quitado, porque de nada sirve que los depósitos estén abiertos si están vacíos, Una caja de cerveza cuesta 300 mil bolos y una botellita de cocuy de penca pasa los cien mil, recordó uno de ellos.

En la tertulia, me invitaron a sentar, para que escuchara el tema que en ese momento tocaban. Estamos analizando la sequedad de la que habla Nicolás Maduro y Diosdado Cabellos, señaló el que aparentaba menos edad.Nosotros estamos secos, o flacos, chupaos, marchitos, desecados o como lo quieran llamar, y los maracuchos estamos más entecao.que el resto del país, porque como no los queremos, no nos toman en cuenta desde la gobernación del Zulia y mucho menos desde Miraflores.

Ellos le dicen a los gobiernos de otros países, que el que se meta con Venezuela y su revolución se seca y lo que estamos viendo es, que a quienes están secando es a nosotros, que pasamos hasta tres y cuatro días en cola a pleno sol, para echar gasolina en una bomba, que nos tienen pasando hambre con un kilo de carne a 70 bolívares y un cartón de huevo a 80 bolívares , sin agua por muchos meses, sin luz hasta doce horas diarias, sin transporte público y con sueldos que no alcanzan ni para el papel sanitario.

El Zulia tiene años sumergido en la crisis eléctrica más larga en la historia de la región petrolera, cuna de la segunda región más importante de Venezuela. Sus calles lucen solitarias. La migración, los constantes apagones, la falta de alimentos, agua, gas doméstico y el cierre progresivo de empresas y expendios de alimentos ha convertido a Maracaibo en una capital sombría y gris.

Por ejemplo, las fallas en el suministro eléctrico tomaron forma cuando el gobernador del estado, Omar Prieto, impuso un esquema de racionamiento de 6×6 (seis horas con electricidad y seis sin ella). Sin embargo, esto no se ha cumplido y prácticamente vivimos en tiempos de la Edad Media.

Lo que dijo el Arzobispo Jorge Urosa Savino es verdad, refirió otro de los ancianos. El dijo que,* la crisis es tan evidente, que con solo caminar por las calles se puede observar a ciudadanos raquíticos*. Esa es una gran verdad, nada más tienen que venir para acá y ver como nos tienen seco a todos, incluso hasta los cocoteros y las matas del Paseo del Lago y Ciencias.

Como no hay transporte público y * las perreras* cobran cinco mil bolívares el pasaje, los maracuchos andan como sonámbulos por las calles para hacer sus diligencias y se puede ver claramente lo que asegura el Prelado. El que se meta con Venezuela se seca, eso también es verdad porque nuestro país se respeta, pero también es cierto aquel dicho que el que le pega a su familia se arruina, dijo el anciano que me despidió con un apretón de mano.

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