"Ponerle el manto a La Chinita es un privilegio": El honor de LAS HIJAS DE MARÍA

«Ponerle el manto a La Chinita es un privilegio»: El honor de Las Hijas de María

Las Hijas de María tienen la responsabilidad de vestir a la Patrona de los zulianos, durantes las festividades en su honor. Foto: Cortesía

Las actividades para honrar a la Virgen del Rosario de Chiquinquirá inician este sábado, 26 de octubre, con la acostumbrada bajada. En ella se resalta la belleza de la Patrona de los zulianos y se le da la bienvenida a las ferias en la ciudad de Maracaibo.

A partir del 17 de noviembre, los servidores de María hacen guardia de honor en la Basílica para cantarle el cumpleaños número 310 a la Virgen justo a las 12:00 de la medianoche del 18, día en que se conmemora su milagrosa aparición.

El 23 de noviembre grupos apostolados y fieles de la fe mariana asisten a la procesión parroquial. La Reliquia de la Virgen de Chiquinquirá sale a la calle año tras año para bendecir a su pueblo. Finalmente, el 07 de diciembre la Virgen Morena regresará a su nicho en el altar principal de la Basílica en medio de cantos, alabanzas y oraciones.

Durante estás fechas La Chinita, como es conocida popularmente, vestirá un manto morado el día de la bajada; mientras que el día de su cumpleaños lucirá en la misa solemne un atuendo blanco que representa a una «Virgen que sufre», para finalizar con un traje aguamarina el día de la Aurora.

«Un verdadero privilegió vestir a la Santa Madre»

La responsabilidad de vestir a la Virgen durante estos días de fiesta, es exclusivamente de la Cofradía Hijas de María, un grupo de señoritas y jóvenes que durante todo el año son las encargadas de revestir la sagrada imagen.

 

 

La presidenta de la Cofradía, Beatriz Ferrer explicó a Noticia al Día que para colocar el manto a la Virgen las señoritas deben llevar puesto el uniforme que las identifica: vestido blanco y mantilla del mismo color, cinturilla celeste y medalla de la Patrona zuliana.

«Las Hijas de María que pueden colocarlo son aquellas que durante todo el año han desempeñado grandes responsabilidades y han apoyado a la parroquia en sus actividades. Además, de ser jóvenes con valores y principios íntegros, que su devoción destaque y se note el amor a nuestra Madre», detalló.

Ferrer recordó que días previos al momento de colocarlo, se saca un manto de la Virgen para que las jóvenes tengan conocimiento de cómo deben colocarlo según el tipo de manto que sea y los accesorios que lleve. Para poder vestir a La Chinita las elegidas realizan una oración antes de subirse al mesón, como una forma de respeto y pedir permiso a la Madre para poder colocar el manto y luego se realiza una oración final como muestra de agradecimiento.

 

Para vestirla en el mesón se montan dos Hijas de María en compañía de un servidor debido al peso del manto. Este se coloca encajándolo en un tubo que se encuentra en la parte de atrás de la reliquia. Previamente la Virgen ha sido fijada en el mesón por otros dos servidores quien en usan guantes blancos para no dañar la Santa imagen.

 

 

«El servidor de María, Ángel Fuentes es el único que se sube al nicho de la Virgen el día de su bajada, porque él es encargado de las joyas de la Patrona», dijo la joven integrante de las Hijas de María.

La Cofradía Hijas de María también realizan actividades especiales en honor a la Patrona, durante cada procesión elevan un Santo Rosario como muestra de ofrenda a la Santa Madre y durante el año se encargan de cambiarle las cortinas del nicho dependiendo el tiempo eucarismal cada uno o dos meses.

 

«Tener el privilegio de vestir a la Virgen y tenerla tan cerca es algo inexplicable, único y especial, Dios entre tantas jóvenes te da la bendición de formar parte de este momento», dijo con entusiasmo Estefani Contreras, integrante de la Cofradía.

La joven explicó que durante estas fiestas en honor a la Virgen cada grupo apostolado se encarga de algo en específico.

El grupo de Santa Eduviges se encarga de embellecer el nicho de la Virgen Morena con las rosas que han recibido en donación o promesa, los Servidores de María son los encargados de hacer las guardias y custodia de la Virgen durante cada procesión. Mientras que el Comité de Damas de los Servidores de María infantiles resguardan la Santa imagen desde lo externo en compañía del grupo Sagrado Corazón de Jesús y la Pastoral Juvenil Chiquinquireña que durante el año realizan diversas actividades en pro a la Basílica.

Todo está casi listo y la emoción por la llegada de la Santa Morena se siente a flor de piel entre los maracaiberos, quienes se aglomeran frente al tan tradicional ‘Cofre de Oro’ de la Chiquinquirá y San Juan de Dios, para que en medio de cantos y lágrimas agradecer por los favores concedidos.

 

 

 

Francys Medrano / Noticia al Día

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