Loncheras incompletas y menos opciones por falta de efectivo

Un reto para los papás: una lonchera incompleta y menos opciones por falta de efectivo

 

Representantes sacrifican algunos gastos del hogar para procurar un desayuno y merienda de calidad para sus hijos

A medias inició el nuevo año escolar y con él la preocupación de los padres por la gran inversión que deben realizar, no solo para la inscripción y el costo de la mensualidad en los planteles, sino también en la dotación de útiles y uniformes. Esto sin olvidar que a diario deben prepararles la lonchera y merienda a sus hijos, que hoy día se ha vuelto una verdadera odisea debido al incremento constante del precio de los alimentos.

El costo de la lonchera escolar puede llegar a costar 189 mil bolívares mensuales por niño y esto puede variar según se planifiquen los padres para no dejar pasar la mañana en blanco a sus hijos, como dice el popular dicho.

Las acostumbradas loncheras llenas de desayunos sustentoso con sándwich,  jamón, queso y una buena salsa, es un gusto que no todos los niños pueden darse a diario. Hoy, los súper papás deben ingeniárselas para adquirir la comida, bebidas o algún dulce o fruta para la merienda diaria de sus pequeños.

“Este año me las  tendré que ingeniar de nuevo para darles una comida de calidad a los niños, sacrificando otras cosas en mi hogar”, contó Lucia Fernández madre de tres hijos que cursan preescolar, primaria y bachillerato.

Indicó que para este año escolar 2019-2020, se le hace difícil armar una lonchera adecuada porque los alimentos proteicos que la integran subieron demasiado de precio. “Acostumbraba a preparar panquecas que contienen harina de trigo, leche, huevos, y vainilla, provisiones que a diario aumentan, lo que me hace cambiar mis hábitos alimenticios”, resaltó.

Lonchera a pan y agua

Las cantinas en la mayoría de los planteles educativos dejaron de funcionar por la disminución de compradores y los altos precios de la materia prima. Ante esto Verónica Rodríguez que tiene un niño de tres años y una niña de nueve y los resuelve con pan y agua.

“Es triste porque a veces mis hijos no llevan nada y deben esperar que en el colegio les den el desayuno a través del Programa de Alimentación Escolar (PAE) que gracias a Dios funciona en el plantel”, aseguró.

Aunque las frutas no escapan de la situación inflacionaria la familia Méndez puede costear este rubro gracias a otros ingresos económicos. “Nos vamos por lo seguro y saludable las frutas, tratamos de evitar las frituras por el aceite que está muy caro y hacemos los desayunos horneados”, explicaron.

Para la merienda compran por paquetes de varias unidades de galletas que pueden llegar a costar 30 mil bolívares o más dependiendo de la marca. Aunque es un gasto extra les resulta más fácil, porque lo pueden suministrar para la semana. Además compran jugos por garrafa, ya que les dura una semana y su precio variar entre 45 o 50 mil.

Los coloridos bolsos para las loncheras ya no se ven repletos de galletas, chupetas o chocolates para compartir con algún compañero. Los representantes aseguran que un salario mínimo, más más la cesta ticket, no alcanzan para desayunar, almorzar y cenar: “A la lonchera escolar de hoy le ponemos menos cosas”.

El regreso a clases dejó de ser lo más esperados por los pequeños que año a año han tenido que lidiar con sus padres, por la dificultad para obtener los productos básicos que requiere un núcleo familiar.

Está situación es una realidad e incluso los padres se ven obligados a no enviar a sus hijos a las escuelas, por la falta de alimentos. “Hay niños que se han desmayado y no rinden en los estudios por la mala alimentación”.  Los maestros en algunas instituciones educativas han optado por compartir las loncheras de los niños con previa autorización de los padres.

Padres hacen sus marañitas para conseguir efectivo

Un desayuno puede llegar a costar 30 o 40 mil bolívares, con un pastelito que vale 7.000 mil o una empanada a 8.000 mil, con un jugo o una malta que oscilan entre los 10 o 12 mil. Las pocas cantinas que hay habilitadas en los planteles escolares aceptan efectivo, el cual está escaso y han optado por transferencias. Vendedores aseguran que pocos padres dependen de la oferta de la cantina para darle de comer a sus representados.

«Cuando no tengo para hacerle una lonchera a mi hija a duras penas le doy 15 mil bolívares que no le alcanza ya para nada,  y esto si es que tengo efectivo, porque vendo algunas cosas en casa para obtener otros ingresos económicos y percibir efectivo», comentó Clara Estrada.

La variedad de dulces o golosinas en las cantinas también han disminuido y lo poco que exhiben es lo que se ha vuelto cotidiano galletas pegadas, Club Social, Oreo, Charmín y María. Para poderlas vender los dueños de los establecimientos escolares compran por paquetes y cada una  individual puede llegar a costar 8.000 mil bolívares.

Precios por paquetes: 

Charmy: 41.000 mil bolívares.

Marilú: 29.000 mil bolívares.

Tic Toc 30.000 mil bolívares.

María 36.000

Galleta de soda 30.000

Galleta pegada 25.000 mil

 

 Francys Medrano / Noticia al Día 

Foto: Leonel Sandrea

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