Limpiaban la casa y se encontraron con una macabra sorpresa

Limpiaban la casa y se encontraron con una macabra sorpresa

Que el respeto por la vida se ha perdido hasta considerar a los seres humanos abortados como piezas de recambio lo atestiguan los 2.246 restos fetales preservados en casa del doctor Ulrich “George” Klopfer situada en el condado de Will (Estado de Illinois, Estados Unidos).

Los restos provenientes de abortos practicados por este que era considerado el abortero “más prolífico” de la región, estaban preservados con técnicas médicas específicas, listos, seguramente, para su uso comercial (de lo contrario, no se explicaría que los tuviera almacenados en su casa).

En posesión de la autoridad

Klopfer –quien falleció el pasado 3 de septiembre– fue médico abortista por varias décadas en la clínica Women’s Pavilion (Pabellón de Mujeres) en South Bend, en el Estado de Indiana, y en clínicas en Gary y Fort Wayne, en la misma entidad.

El abogado de los Klopfer llamó a las autoridades el jueves 12 de septiembre, cuando los miembros de esta familia encontraron 2.246 restos fetales mientras ordenaban las pertenencias y limpiaban la casa en la que aquel habitaba.

Según ha informado el periódico South Bend Tribune, los agentes de la policía, los investigadores y el forense del condado de Will (a unos 73 kilómetros al suroeste de la ciudad de Chicago) fueron a la casa en la que vivía “el doctor George”, encontraron los restos y tomaron posesión de ellos.

Suspendido por denuncias

Las autoridades del condado dijeron que “no había evidencia de que se realizaran procedimientos médicos en la propiedad” y que la familia del ex médico –quien trabajó desde mediados de los setenta del siglo pasado hasta meses antes de que el Pabellón de Mujeres de South Bend cerrara en marzo de 2016– “está cooperando en la investigación”.

La oficina del Fiscal General de Indiana había abierto previamente una investigación por denuncias contra Klopfer por no tener personal calificado para la sedación de pacientes, errores en los informes de abortos por mandato estatal, presentaciones tardías en informes de abortos a niñas de 13 años o menos, entre otras anomalías.

De hecho el Estado de Indiana le había suspendido su licencia médica en 2016, el mismo año del cierre del Pabellón de Mujeres donde Klopfer practicó miles de abortos.

Lo que sucede en la “industria del aborto”

Al momento de su muerte, Klopfer llevaba ya tres años de que no estaba practicando abortos, pero se defendía diciendo que “nunca había perdido a una paciente en 43 años de abortar” y que esperaba volver a abrir sus clínicas cuando la Junta Médica de Indiana le devolviera su licencia.

Jeanne Mancini, presidenta de la Marcha por la Vida, dijo que los restos fetales encontrados en la casa de Klopfer demuestran que es “indignante” que los activistas del aborto y muchos políticos aboguen por menos regulaciones sobre el procedimiento de abortar.

“Instamos a una investigación exhaustiva de este caso para que se haga justicia y para que el público tome conciencia de lo que realmente sucede dentro de la industria del aborto en Estados Unidos”, dijo Mancini en un comunicado tras conocerse el hallazgo de los restos fetales en casa de Klopfer.

Agencias

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