¿Comemos o nos bañamos? Hay que aflojar 30 dólares por un cisterna

«¿Comemos o nos bañamos?» Hay que aflojar 30 dólares por un cisterna

La ciudad del Sol Amada pide agua a gritos. Algunos sectores de Maracaibo se encuentran sin el servicio desde hace ya varios años, esto ha obligado a los ciudadanos a pagar grandes cantidades de dinero a camiones cisternas para poder abastecerse del vital líquido. Sin esperanza de que les llegue el agua.

No solo son los habitantes de la zona oeste, lo que tiene el suplicio de escuchar su eco a través de la tubería, luego de dolorosos minutos chupando o soplando la canilla, esperanzados de encontrar así sea una gota de agua. En medio de la difícil modalidad, terminan con dolor en los labios y sin obtener nada a cambio.

Los residentes de la zona norte y sur también se encuentran en la disyuntiva de seguir esperando o comprar el agua por pipa a los cisternas. Dependiendo de la zona de la ciudad en la que se encuentre, el maracaibero puede pagar hasta más de 600 mil bolívares por un cisterna completo y el gasto puede ser hasta semanal. «¿Comemos o nos bañamos?», exclama un vecino del sector Los Altos.

Aunque el valor de las pipas están sujetas al criterio del vendedor y el sector donde se distribuya, llenar una pipa de agua de 200 litros cuesta al menos 10 mil bolívares en efectivo y si solo puedes pagar por transferencia, el valor aumentaría al doble. Las  monedas extranjeras también son aceptadas a la hora de cobrar, la dolarización llegó hasta a los vendedores de agua en la  ciudad.

Entre 25 y 30 dólares es fijado el precio del agua de un camión cisterna y al cambio de la moneda nacional, podría representar el valor de 12 sueldos mínimos, tomando en cuenta que este sigue en 40 mil bolívares. En algunos casos, los ciudadanos que viven en edificios deciden hacer «vaca» para comprar el camión entre todos, pero debido a la cantidad de personas les dura muy poco.

 

Por otra parte, en las barriadas con calles deterioradas o de tierra, los habitantes tienen que llevar los tanques hasta las avenidas principales, porque los camiones no quieren llegar hasta las puertas de sus casas, como es el caso de la señora Yanet Rios, residente del barrio 23 de marzo. «Tenemos más de un mes sin agua, ni para cocinar tenemos …, debemos salir del barrio cargando los tanques para que nos lo llenen y el problema es traerlos de regreso», expresó.

Otro de los sectores afectados es la urbanización La Victoria, sus habitantes reportaron a NAD que llevan ya 18 años sin el servicio y que les piden 500 mil bolívares por un camión de agua. La intermitencia del agua y las temperaturas extremas que se vive en el Zulia , tienen a  los maracaiberos clamando como locos por el agua.

Any Vargas

Noticia al Día

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