Bola de Nieve y Carlos Puebla nacieron un 11 de septiembre

Bola de Nieve y Carlos Puebla nacieron un 11 de septiembre

Hoy 11 de septiembre estarían de cumpleaños los cantantes cubanos Ignacio Villa, mejor conocido como Bola de Nieve y Carlos Puebla.

Bola de Nieve

Ignacio Jacinto Villa, más conocido por su nombre artístico de Bola de Nieve, fue un cantante, compositor y pianista cubano. Los padres de Ignacio Villa fueron Inés Fernández, ama de casa, y Domingo Villa, cocinero de una fonda. Ignacio tuvo doce hermanos y aunque las condiciones económicas en que vivían no fueron las más favorables, sí participaban en el ambiente festivo criollo de la villa, lo cual marcó la personalidad creadora, la bohemia y la alegría del artista.

Se matriculó en el Conservatorio Mateu a los ocho años y en 1923 comenzó a estudiar solfeo y teoría musical. Su aspiración era ser doctor en Pedagogía y en Filosofía y Letras, pero cuando se matriculó en 1927 en la Academia Normal para Maestros, la crisis que provocó el gobierno de Gerardo Machado le hizo dedicarse a la música para vivir.

Tomó elementos rítmicos y la manera tan particular de acompañarse al piano de los discos de la pianista cubana María Cervantes (1885-1981) ―su mayor y verdadera influencia, dicen especialistas.

Los orígenes de su apodo se dividen en dos opiniones. Para muchos, lo ideó Rita Montaner en una noche de espectáculo en el habanero Hotel Sevilla en 1930 o 1931, cuando la acompañaba al piano en «El manisero» y «Siboney». Para otros, como el periodista Fernando Campoamor, fue idea de un médico del barrio, Carlos Guerrero. No obstante fue realmente Rita Montaner quien hizo popular el apodo, que se vio por primera vez escrito en público en México, cuando la cantante hizo que pusieran en el cartel de presentación: «Rita Montaner y Bola de Nieve».

Bola de Nieve padecía de diabetes y asma y en enero de 1969 se le descubrió una cardiopatía arteroesclerótica. A pesar de un infarto que sufrió en 1970, declaraba «los trastornos que me está ocasionando la diabetes no me incapacitan para continuar martirizando al piano y a mi público».

Su última actuación fue el 20 de agosto de 1971 en el teatro Amadeo Roldán, durante un homenaje a Rita Montaner. Apareció en la televisión por última vez en el programa musical «Álbum de Cuba», un día después de haber cumplido 60 años. Chabuca Granda junto a amigos y admiradores le preparaban un homenaje en Perú y, antes de partir, concedió una entrevista en Radio Habana Cuba que sería la última.

Carlos Puebla

Fue conocido como «el cantor de la revolución», al utilizar sus habilidades musicales para la difusión de los valores de la Revolución Cubana, cantando los hechos más relevantes y siendo cronista de los cambios acaecidos en su país desde 1959.

Puebla nació en el seno de una familia humilde. Se vio obligado a ejercer durante su niñez y juventud múltiples oficios: carpintero, mecánico, obrero azucarero y zapatero. Su temperamento le empujaba al mundo de la música. Cuando iba a la escuela no abandonaba su armónica, que hacía sonar por el camino. Las clases de guitarra que recibía su hermana eran seguidas por él a escondidas y repetidas, luego; ese carácter autodidacta le impulsó a aprender. Utilizando métodos de enseñanza a distancia (como el para aprender a tocar la guitarra sin maestro) y consultando a Pedro Estacio, director en ese tiempo de la Banda Municipal de Conciertos de Manzanillo, y Juan García, maestro de piano, dio los primeros pasos en el aprendizaje musical.

En los 30 del siglo XX sus canciones ya se emitían en la radio local de Manzanillo, la CMKM. En este tiempo los temas de su música son de corte romántico, canciones que fueron grandes éxitos y que han pasado a formar parte del patrimonio de la música cubana. Algunas de ellas son: Quiero hablar contigo, Qué sé yo, Te vieron con él, Cuenta conmigo, Quién se lo iba a imaginar, Hay que decir adiós y Dejemos de fingir.

El 1º de enero de 1959 el triunfo de la revolución, representada por la entrada del líder Fidel Castro en La Habana, influiría en la vida de Carlos Puebla tanto como en la de Cuba. Laguaracha Y en eso llegó Fidel es, tal como dice el título, un cambio en su creación, en su obra, Carlos se convierte en cronista. Pasa a realizar canciones que difunden los valores revolucionarios y las decisiones del gobierno de los barbudos, sin dejar a un lado los temas tradicionales cubanos.

Una larga enfermedad terminó con su vida un 12 de julio de 1989 en La Habana. Para entonces su obra musical abarcaba más de setenta temas en los cuales, con su característico sentido del humor, abordaba temas sociales y tradicionales. La enfermedad no pudo minar su sentido jovial. En la tumba del artista, la cual se encuentra en el cementerio de Manzanillo, fue grabado como epitafio:

 Noticia al Día/Otras fuentes

 

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