Atentados del 11S, cuando el corazón de EEUU cayó ante el ataque de 19 yihadistas Al Qaeda y el secuestro de cuatro aviones comerciales

Atentados del 11S, cuando el corazón de EEUU cayó ante el ataque de 19 yihadistas Al Qaeda y el secuestro de cuatro aviones comerciales

Imagen de Telecinco

 

 

Casi 3.000 personas murieron el 11 de septiembre de 2001, cuando 19 atacantes suicidas de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales y los estrellaron contra las Torres Gemelas, que componían el World Trade Center, en el corazón de Nueva York, el Pentágono, en Washington, y sobre un campo de Shanksville, en Pensilvania.

Estos ataques están entre los peores actos terroristas en suelo norteamericano, a pesar de haber sido llevado a cabo sin armas sofisticadas. Esta tragedia cambió para siempre el mundo.

Los atentados, que fueron condenados inmediatamente como horrendos ataques terroristas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se caracterizaron solo por el empleo de aviones comerciales como armamento, provocando una reacción de temor generalizado en todo el mundo y particularmente en los países occidentales, lo cual alteró desde entonces las políticas internacionales de seguridad aérea.

Este fue además, el primer ataque extranjero en territorio continental de Estados Unidos en casi dos siglos, y motivó luego las invasiones de Afganistán (2001) e Irak (2003), lideradas por Washington, y en donde la guerra aún sigue causando estragos más de una década después.

Según declaró a la agencia AFP, Didier Le Bret, quien acaba de dimitir como coordinador de inteligencia en Francia, ese día, al estrellar cuatro aviones de pasajeros secuestrados, Al Qaida hizo que los estadounidenses «tomaran conciencia que eran vulnerables en su propio país. Y eso no pueden aceptarlo».

«En concreto, el 11 de septiembre fue el punto culminante de un trabajo de muchos años de Al Qaida para organizar el ‘atentado histórico’, el ‘Big One'», señala a la Le Bret.

El arma mortal

Los atentados fueron cometidos por 19 miembros de la red yihadista Al Qaeda, divididos en cuatro grupos de secuestradores, cada uno de ellos con un terrorista piloto que se encargaría de pilotar el avión una vez ya reducida la tripulación de la cabina.

Los aviones de los vuelos 11 de American Airlines y 175 de United Airlines fueron los primeros en ser secuestrados, siendo ambos estrellados contra las dos torres gemelas del World Trade Center, el primero contra la torre Norte y el segundo poco después contra la Sur, provocando que ambos rascacielos se derrumbaran en las dos horas siguientes.

El tercer avión secuestrado pertenecía al vuelo 77 de American Airlines y fue empleado para ser impactado contra una de las fachadas del Pentágono, en Virginia.

El cuarto avión, perteneciente al vuelo 93 de United Airlines, no alcanzó ningún objetivo al resultar estrellado en campo abierto, cerca de Shanksville, en Pensilvania, tras perder el control en cabina como consecuencia del enfrentamiento de los pasajeros y tripulantes con el comando terrorista. Tendría como eventual objetivo el Capitolio de los Estados Unidos, ubicado en la ciudad de Washington.

Detalles

El avión del vuelo 11 de American Airlines era un Boeing 767-223ER, con la matrícula N334AA. La capacidad de la aeronave era de 165 pasajeros, pero el 11 de septiembre la nave llevaba únicamente 81 pasajeros y 11 miembros de la tripulación. A pesar de que era una carga liviana con un porcentaje de 51% de capacidad, el factor promedio de carga del vuelo 11 en las mañanas del día martes era de 39% durante los meses anteriores al 11 de septiembre. Los 11 miembros de la tripulación incluían el piloto John Ogonowski, el copiloto Thomas McGuinness, y los auxiliares de vuelo, Barbara Arestegui, Jeffrey Collman, Sara Low, Karen Martin, Kathleen Nicosia, Betty Ong, Jean Roger, Dianne Snyder, y Madeline Sweeney.

El United Airlines 175 de ese día era un avión del tipo Boeing 767-222, con registro N612UA, y capacidad para 168 pasajeros. El 11 de septiembre de 2001, el vuelo sólo iba a transportar a 56 pasajeros, así como a 9 miembros de la tripulación, que representaban el 33 por ciento de ocupación — una ocupación significativamente inferior, respecto al 49 por ciento registrada en los meses precedentes al 11 de septiembre. Los nueve miembros de tripulación incluían al piloto Victor Saracini, Primer Oficial Michael Horrocks, y a los asistentes de vuelo Robert Fangman, Amy Jarret, Amy King, Kathryn Laborie, Alfred Marchand, Michael Tarrou, y Alicia Titus.

El avión utilizado en el Vuelo 77 de American Airlines era un Boeing 757 de matrícula N644AA, y conformaban su tripulación el piloto Charles Burlingame, el copiloto David Charlebois, y los auxiliares de vuelo Michele Heidenberger, Jennifer Lewis, Kenneth Lewis, y Renee May. Su capacidad era de 188 pasajeros, pero con 58 viajeros a bordo del avión el 11 de septiembre, el factor de carga era del 33%. Además, los martes eran los días de la semana con menos pasajeros, con el mismo nivel de factor de carga visto los martes en los tres meses previos al vuelo secuestrado.

El vuelo 93 de United Airlines, efectuado el 11 de septiembre de 2001 por un avión Boeing 757, cubría el trayecto entre el Aeropuerto Internacional Libertad de Newark (Nueva Jersey) y el Aeropuerto Internacional de San Francisco, en los Estados Unidos. El avión fue tomado por 4 secuestradores y es el único que no llegó a su objetivo. Se cree que se dirigía a la Casa Blanca.

Noticia al Día/Agencias

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