Salvatore Vecchio, de la Segunda Guerra Mundial a vender tumbarranchos

Salvatore Vecchio, el soldado de la Segunda Guerra Mundial que terminó vendiendo tumbarranchos en La Pomona

Salvatore Vecchio, antes de llegar a Venezuela y después. Dibujado por Rodolfo Gonzalez.

Emigrar en busca de protección y seguridad no es una idea lejana para muchos venezolanos. Tampoco lo fue para los europeos durante la primera y segunda Guerra mundial.

Hablar de La Segunda Guerra Mundial, implica referirse al conflicto militar más grande del mundo. Desarrollado entre 1939 y 1945, con más de cien millones de militares movilizados y un estado de «guerra total»; toda la capacidad económica, militar y científica de los participantes fue destinada al servicio de la guerra.

Marcada por hechos como de la muerte masiva de civiles, el Holocausto, los bombardeos intensivos sobre ciudades y el uso, por única vez, de armas nucleares en un conflicto militar, fue el conflicto más mortífero en la historia con un resultado de entre 50 y 70 millones de víctimas, es decir el 2,5% de la población mundial.

Sus consecuencias fueron graves, incluso aún se conocen secuelas de este hecho bélico. Es por ello que en busca de vida, muchos emigrantes europeos partieron a países Latinoamericanos. Entre ellos Salvatore Vecchio Calabrio, un soldado italiano que dispuesto a dejar atrás su pasado, inicio de cero en suelo venezolano.

En la capital del país, el gobierno le asignó a Salvatore como trabajo la agricultura. Tiempo después se trasladó a Santa Barbara en el Estado Zulia, hasta llegar a Maracaibo donde iniciaría vendiendo polos.

Recibiendo una ayuda económica del gobierno, emprendió su negocio. Salvatore, llegó a Maracaibo aproximadamente en el año 1951.

Un vecino del sector recuerda a Salvatore repartiendo el dinero que le fue asignado por el gobierno como una ayuda, para luego mencionarle a quien se lo entregaba que deberían ir a comprarle cuando su negocio abriera.

Lamentablemente no todos acudieron al negocio, pero eso no fue un impedimento. De hecho, Salvatore se convirtió en el dueño de varios negocios frente al Cine Teatro Lido, en La Pomona. Sector donde conocería a quien seria su esposa Blanca Gonzalez.

Fue el hermano de Blanca, Rodolfo Gonzalez quien enseñó a Vecchio a hacer arepas. Desde ese entonces, se dedicó a la venta de tumbarranchos.

Salvatore Vecchio es famoso por el puesto de tumbarranchos ubicado en La Pomona, que hoy pertenece a su familia.

Inimaginable para muchos que el popular puesto de tumbarranchos ubicado entre La Pomona y Los Haticos, perteneciera a un soldado que llegó huyendo de la guerra. Buscando una nueva vocación que lo desligara de su pasado.

Irene Lugo/Pasante

Noticia al Día

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