Con mayor oposición que en torneos anteriores la Juventus sale en busca de su octavo "Scudetto" corrido

Con mayor oposición que en torneos anteriores la Juventus sale en busca de su octavo «Scudetto» corrido

Juventus

Cristiano Ronaldo y Paulo Dybala son los dos artífices en el ataque de la Juventus para la temporada que arranca este sábado. Foto: Agencias

Ganar, como siempre, pero también agradar: después de ocho ‘Scudettos’ consecutivos en Italia, la Juventus perseguirá a partir de este sábado un nuevo reto deportivo y estético a las órdenes de Maurizio Sarri y ante rivales bien reforzados, con el Inter de Milán y el Nápoles al frente.

Nombrado en sustitución de Massimiliano Allegri, que se fue con un extraordinario balance de cinco títulos de la Serie A y cuatro Copas de Italia en cinco años, Sarri, que no estará el sábado en el banco en Parma para el partido inaugural por una neumonía, sabe para qué fue elegido.

 

 

Lo menos que debe hacer la Juventus es ganar el título

 

 

Maurizio Sarri debe ganar, lo que siempre fue el mínimo esencial en la Juventus, y mostrar un fútbol un poco más agradable a la vista que el del pragmático Allegri.

Pero su año londinense, coronado con la Europa League con el Chelsea, no ha hecho olvidar sus tres cursos en Nápoles, donde a menudo clamaba contra las supuestas ventajas de las que gozaba la Juve.

Así pues, no cuenta de inicio con el beneplácito de un sectores de los tifosi ‘bianconeri’, que no le perdonarán nada que se aleje de una nueva cosecha de títulos.

En el plano europeo, la Champions sigue siendo un objetivo para la ‘Vecchia Signora’, cuya plantilla fue reforzada con Rabiot, Ramsey y el ansiado De Ligt.

El Inter se activa

Justo detrás, los cuchillos están afilados en caso del menor tropiezo turinés. Y Sarri ya avisó que haría falta tiempo para que los suyos aprendieran a defender más arriba.

El principal candidato a ocupar el trono de la Juve es el Inter de Milán, apoyado en el considerable poderío económico de sus propietarios chinos, que confiaron el equipo a Antonio Conte, el hombre de los tres primeros ‘Scudettos’ de los ocho consecutivos que lleva la Juve.

Al igual que Sarri, Conte procede del Chelsea, un club en el que ambos lograron títulos pero sin ganarse el amor de la afición. Con Carlo Ancelotti en el Nápoles desde hace un año, la Serie A recupera a un trío de técnicos de primer nivel.

Para poner fin a la hegemonía turinesa, Conte logró el fichaje de Lukaku, el potente delantero belga, llegado del Manchester United por más de 60 millones de euros.

El Inter fichó también al uruguayo Diego Godín (Atlético Madrid) y a los jóvenes y prometedores italianos Sensi (Sassuolo) y Barella (Cagliari), y aún confía en la llegada del chileno Alexis Sánchez.

Pero también se fueron algunos puntales como Nainggolan o Perisic y el conflicto entre el club y el argentino Mauro Icardi aún no está cicatrizado y podría estallar en cualquier momento.

El reto de Mario Balotelli

«En teoría la Juve es la más fuerte. No hay que olvidar que gana desde hace ocho años y aún se ha reforzado», estimó el lunes en la Gazzetta dello Sport el seleccionador italiano Roberto Mancini.

«Y el Nápoles me parece peligroso. Tienen los mismos jugadores, acostumbrados a jugar juntos. Mientras que el Inter cambió cuatro o cinco titulares y perdió elementos importantes (…) De momento digo Juve, Nápoles, Inter», añadió el antiguo técnico… del Inter.

El Nápoles, en efecto, se ha consolidado con Manolas en defensa y el mexicano Lozano, que podría firmar este mismo jueves.

Por detrás de los tres grandes, la pelea por la cuarta plaza, que da acceso directo a la Champions, será terrible, no menos de seis candidatos: el Atalanta, el AC Milan, los dos clubes de la capital, Lazio y Roma, el Torino e incluso la Fiorentina, que se hizo el miércoles con los servicios del francés Franck Ribéry.

‘A priori’ serán más modestos los objetivos del Brescia de Mario Balotelli, que los de la Juventus. Balotelli quien podría vivir un calvario si se reproducen en su contra los insultos racistas que ya sufrió en el pasado.

AFP

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