Pequeños comerciantes cayeron en la miseria por la falta de electricidad

Pequeños comerciantes cayeron en la miseria por la falta de electricidad

Pequeños comerciantes cayeron en la miseria por la falta de electricidadLas llamadas “chozas” están sin inventario, pues sin electricidad, los pequeños comerciantes no pueden echar a andar sus únicas fuentes de ingreso

Las alternativas se acaban día a día, de eso están claros los habitantes de las barriadas de Maracaibo, quienes para poder comprar sus productos deben ir en búsqueda a otros lugares con plantas eléctricas, ya que los comercios informales se apagaron por la metástasis eléctrica.

La situación no se hace extraña para Joselyn López, una de los tantos  pequeños comerciantes, que hasta hace meses atrás vivía de lo que ponía a enfriar en sus neveras. Hoy, ya no es así, pues los continuos bajones dañaron sus implementos de trabajo y la nevera que aun sobrevive al castigo eléctrico ni siquiera cumple su ciclo y la poca condensación que alcanzan las paredes internas de la misma se derrama como el llanto de quien ya no puede más.

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Apagadas y sin nada que vender

En los espacios que bolsas con hielo, jugos y refrescos llenaban, ya no hay nada. Las neveras no fueron inmunes a los bajones y llegaron a su fin, al igual que los ingresos de esta comerciante. Las seis horas con servicio -que asegura a veces suelen ser menos- no son suficientes para empezar el negocio como pequeños comerciantes otra vez, pero desde cero.

“Esto permanecía lleno, ahora lo que está es lleno de agua que medio se enfría, aquí se me dañó la otra nevera, también permanecía llena de refrescos, malta. Yo vivía de esto, del comercio, yo vendía mis chucherías, caramelos, pero a raíz de esto he quedado sin nada”, dice López con lamento, mientras le hace a Noticia al Día un tour dentro de su carencia.

 

Del comercio a la ruina

La pérdida de ingresos monetarios se refleja claramente en las cuatro paredes de lo que un día fue un negocio estable. Y es que los recursos para al menos cumplir con la alimentación diaria también mermó hasta llegar incluso a pedirle ayuda a los vecinos para cubrir determinada necesidad, mientras no pierde las esperanzas de pasar al menos unas 48 horas con suministro eléctrico sin interrupciones.

“Cómo hago yo ahora con estos problemas de los apagones y este problema de la electricidad. Se me quemó el congelador, aquí lo tengo parado porque se dañó todo. ¡¿Cómo estoy haciendo para sobrevivir?! Poco a poco, llevando lo poco que  me traen, que si un paquete de harina, un poquito de arroz. Hoy tuve que pedir aceite para freír dos huevos, para comer mi abuelo, mi hijo y yo”, reveló.

La quema de artefactos eléctricos para el trabajo y los de entretenimiento como televisores no es ajena a otros ciudadanos de la región, quienes han denunciado en reiteradas ocasiones la situación mientras se enfrentan a los apagados bloques diariamente.

“No tenemos electricidad desde ayer, todavía estamos esperando que llegue. Con lo del agua nos baja cada 15 días y hasta un mes, no tenemos nada, ni electricidad, ni agua, ni comida, nos están matando poco a poco”, dijo López.

 

 

Luis Fernando Herrera

Noticia al Día  

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