“Las noches son horribles desde la desaparición de mi hija”: Madre de Anabel

“Las noches son horribles desde la desaparición de mi hija”: Madre de Anabel

La mirada perdida y las manos temblorosas de Sonia de Quevedo, describen la angustia que vive día a día, desde aquel 22 de junio, cuando su hija, Anabel Quevedo desapareció junto a su pareja Henry Pérez.

“La última vez que vi a mi hija fue el día del padre -16 de junio, seis días antes de su desaparición-. Anabel vino a compartir con su papá, porque ella lo adora; mi niña es un muchacha muy familiar”, expresó Sonia con la voz quebrantada.

La angustiada madre recuerda la mañana que la periodista fue vista por última vez por sus amigos. Le envió un mensaje a ella, informándole que le haría la compra del mes, pero luego no pudieron hablar por llamadas tras problemas de telecomunicaciones. Anabel, reconocida también en la locución se comunicó con su hermana mayor Mary.

Horas después, ante la ausencia de una llamada telefónica y al ver que en Whatssap no le llegaban los mensajes, su madre presentía que algo no estaba bien, pues la destacada comunicadora social solía comunicarse constantemente con su progenitora, más aún cuando hacía la compra de alimentos.

“Anabel siempre tiene el teléfono en la mano y que no estuviera en línea era sospechoso. Además, una madre siempre sabe cuándo algo está mal. Mi corazón me decía que algo había pasado con mi hija”, afirmó Sonia, mientras las lágrimas recorrían su rostro.

La madre de la bella periodista describió a su hija como una joven con un espíritu libre, buena con las personas, muy alegre y que quienes la conocían la querían por su carisma.

“Me la paso distraída, todas las noches pienso en ella y no logro conciliar el sueño; me pongo a ver sus fotos. Me pongo muy mal al no saber de ella, es mi niña, mi bebé, y ya hace 25 días que no sé dónde está. Las noches son horribles desde su desaparición. Ruego a Dios que aparezca pronto y poderla abrazar nuevamente”, exclamó.

Continuó: «No sé cuánto tiempo pueda seguir aguantando esta pesadilla, la angustia es desgarradora, hace días no duermo y me alimento porque tengo que comer, pero no tengo apetito. Su ausencia genera un gran vacío, es terrible, quiero que esto pase rápido».

Anabel conoció a su pareja Henry Pérez, cuando empezó a trabajar en Mundo Salud como gerente general, luego pasó a trabajar en la funeraria Abadía Las Mercedes e inició una relación con el empresario. Aunque tenían varios años de relación, la familia de la joven frecuentaba poco con Henry, pero Anabel sí mantenía una estrecha relación con los hijos del funerario, sentenció Sonia, quien desea despertar de esta terrible pesadilla que la mantiene envuelta en un mundo oscuro. Para ella los días ya no son días hasta que aparezca Anabel.

Tras las investigaciones de la policía científica, los resultados arrojaron que el móvil del rapto se debe a conflictos pasionales, sin embargo, Sonia Quevedo asegura que su hija no esta involucrada emocionalmente con nadie más… «Yo meto las manos al fuego por mi hija, estoy segura que ella no tiene nada con alguien más porque ella es muy seria, ha tenido muy pocas relaciones amorosas pese a ser una muchacha muy hermosa».

 

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