La barbería más escondida del mundo y una casa con nombre de hombre

La barbería más escondida del mundo y una casa con nombre de hombre: En Maracaibo

Foto: Xiomara Solano

“En 42 años por esta barbería han pasado dos generaciones, incluyendo a Daniel Sarcos”

Luis Enrique Quintero es el popular barbero de Santa Lucía, que desde los 16 años corta el cabello de hombres y mujeres. «Estudiaba Arquitectura, pero mi papá al ver que me iba bien, me construyó una barbería en el fondo de la casa».

Quintero inició como barbero a los 16 años pelando cabello a domicilio en el sector Santa Lucía, donde ha vivido toda su vida con su familia. «Luego me los traía para la sala de mi casa, mi mamá barría a cada rato los pelos del piso», recordó entre risas y siguió «Con los años aprendí a cortar cabello de mujeres y a maquillar. Me volví estilista».

Luis Enrique con una cliente desde hace 30 años

 

 

Casa con nombre de hombre

Luis Enrique también se llama su casa, «le puse mi nombre a la casa como estrategia para que la gente supiera llegar a mi barbería, pero la verdad es que nunca he necesitado la publicidad, los clientes llegan solos, por recomendación. Gracias a Dios siempre le quedo bien a la gente», comentó y agregó «Empecé con el arte de arreglar a Quinceañeras y novias, eso me trajo más popularidad. Llegue a preparar reinas de belleza en Santa Lucía y recientemente a una vecina que participó en la Feria de la Chinita», compartió.

 

 

Asimismo, Luis Enrique de 58 años, comentó que durante años peló el cabello de Daniel Sarcos, «cuando era locutor en Zuliana», así como peinó por largo tiempo a las hermanas de Felipe Pirela y gaiteros de la entidad. «Pero te confieso que soy de pocas palabras, me dedico a mi trabajo y pocas veces le saco conversación a mis clientes. Aquí se ha sentado gente durante años y no se cómo se llaman», expresó entre risas.

 

 

 

Tiempos de crisis

«Mi papá falleció hace seis años. Mis hermanos y yo mantenemos a mi mamá con este negocio. Ella ya tiene 90 años y en marzo quedó ciega. No ha sido fácil pero con la barbería nos medio mantenemos», confesó Quintero, mientras pelaba a su tercer cliente del día. Andrés, un joven de 35 años que pela desde los 12 años. «Cuando se va la luz no trabajo porque no tengo planta», agregó.

 

Andrés, quien ha sido su cliente desde los 12 años

 

«Quería ser Arquitecto pero me salió esta oportunidad y la aproveché, no me arrepiento porque me gusta lo que hago. También dibujo, las flores que están en la pared los hice yo mismo», afirmó Luis Enrique que con 58 años de edad, espera que Dios le de vida y salud para seguir adelante con su trabajo. “Le recomiendo a los jóvenes que quieran empezar su propio emprendimiento que echen pa’ lante, la vida es una y es una sola oportunidad”, concluyó.

 

 

Fotos: Xiomara Solano
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