Una operación milagrosa (Por Dra. Judith Aular de Durán)

Una operación milagrosa (Por Dra. Judith Aular de Durán)

El pasado 30 de mayo, el Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo (SAHUM), fue sede de la operación que separó definitivamente a las siamesas Ana Ruth y Ana Saray Pertuz.

Una cirugía que duro más de ocho horas, tuvo éxito y las siamesas que permanecían unidas por el abdomen, una parte inferior del tórax y compartían una parte del hígado por la parte toráxica el esternón, se convirtieron en gemelas.

Es importante recalcar este tipo de actos en plena crisis humanitaria y sanitaria en la que nos encontramos, ya que es una operación de gran envergadura y requiere de médicos especialistas capacitados para efectuarla.

Queda demostrado que en nuestro país a pesar de las dificultades, todavía hay profesionales dispuestos a dar lo mejor de sí por el prójimo, que el médico de vocación existe y está reflejado en cada uno de esos hombres y mujeres de bata blanca que a diario acuden a los hospitales a atender las penurias que padece el pueblo.

Ellos, al igual que este gran equipo de médicos que en su mayoría son profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad del Zulia, integrado por los doctores Darío Montiel Villasmil, Dilmo Hinestroza, Diovenis Hinestroza, Juan Lauretta, Nidia Devonysh, Alberto Montiel, Francisco Socorro, Niria Matos, Fernando Guzmán y Eduardo Jiménez tuvieron la ardua tarea de separar a las hermanitas Pertuz, son los héroes de bata blanca de Venezuela, que a pesar de no tener un salario acorde a la gran labor que prestan, siguen presentes en cada rincón de este país.

La formación adquirida por cada médico venezolano es de excelencia y prestigio. Están altamente capacitados para atender cualquier emergencia que se le presente, es por ello que el médico venezolano logra brillar en el exterior y la gran diáspora que existe de profesionales de la salud crece cada día más.

Es necesario que el Estado declare la emergencia humanitaria compleja y acepte la ayuda internacional de todos los países, sin distinción. El país debe recuperarse y se debe tomar en consideración la gran diáspora de profesionales que existe. Ellos tienen que regresar a su patria y que su trabajo sea valorado y reconocido con un sueldo acorde a la realidad de hoy día.

Mi reconocimiento especial a los médicos que hicieron esta operación y a todos los médicos que día a día trabajan con lo poco que tienen para salvar la vida de sus pacientes. ¡Que viva el Zulia! ¡Que viva nuestra universidad!

Dra. Judith Aular de Durán

Vicerrectora Académica de LUZ

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