El RACIONAMIENTO que ha dejado sin rayo de esperanza a los zulianos

El RACIONAMIENTO que ha dejado sin rayo de esperanza a los zulianos

Racionamiento inmortal. La vida para muchos se ha convertido en una noche en Egipto (recordando la plaga de tinieblas, citada en la biblia) horas interminables de oscuridad y cansancio parecen no terminar con el pasar del tiempo. La situación cada vez empeora y parece afectar el criterio de los ciudadanos que junto con la paciencia cada día pierden la esperanza de una luz al final del túnel.

Son las 4:00 p.m. en el sector Pomona 4, el servicio eléctrico acaba de ser suspendido para regresar a las 8:00 p.m. La tarde parece larga y la espera se prolonga. El anhelo de llegar a casa para descansar luego de un día de trabajo desaparece al recibir en las calles a los muchos vecinos que acuden al frente de sus casas para contrarrestar las altas temperaturas que se producen dentro. Interminables conversaciones sobre la crisis y el país surgen de esquina a esquina, hay quienes optan por una partida de domino pero incluso allí la realidad no está exenta. El calor aumenta y para el sector que recibe el servicio de agua cada dos o tres semanas parece difícil mantenerse fresco en la tierra del sol amada.

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Han pasado las primeras horas y aún las casas no están sumergidas en total oscuridad, el tiempo de preparar la cena empieza desde temprano con la luz del sol y para aprovechar que los alimentos en neveras y cavas aún mantienen una temperatura adecuada. Tiempo después, luego de charlar, quizá jugar y comer es restaurado el servicio eléctrico, muy alejado de ser un tiempo de espera cómodo se ha convertido en una prisión de ansiedad que ni siquiera pasa por el pensamientos de un director de cine amante del género terror. Agotados y con las agujas del reloj en contra las familias reciben nuevamente el servicio eléctrico a las 8:00 p.m. la que alguna vez fue la hora para reunirse y disfrutar de alguna novela, ahora es utilizada para preparar todo para el próximo día, planchar lo que se deba y refrigerar la comida adecuada con el anhelo de terminar a tiempo y aprovechar las horas con electricidad y paz que le quedan a la comunidad para descansar hasta las 2:00 a.m. Una noche larga y cargada de zancudos los espera, comienza el martirio de toda una noche calurosa en penumbras que dejara como consecuencias agotamiento en un día laboral, e incluso en un día no laboral por las actividades constantemente interrumpidas por el servicio eléctrico el “descanso” no existe en medio de tanto que hacer. Ha culminado la noche son las 8:00 a.m. y el servicio ha sido restaurado, el ciclo comienza nuevamente y las familias intenta llevar su ritmo acostumbrándose a una vida de miserias y migajas marcada por un terrible funcionamiento del sector público gracias a la ineficiencia del servicio eléctrico.

¿Sobrevivir o Conformarse?

Una historia expresada solo con el fin de ser contada no está cumpliendo su función plena, es cuando llegamos a una conclusión donde el propósito de esta se cumple. ¿Qué sucede en un estado donde la historia aún se escribe y parece no terminar? En cada capítulo de lamentable miseria que vive el país parece abrirse la gran disyuntiva entre el hecho admirable de salir adelante o la triste realidad de invertir fuerzas que podrían ser utilizadas en mejores condiciones. ¿Estoy sobreviviendo o estoy conformándome? Es la gran pregunta en busca de una conclusión que muchos se hacen ante el hecho preocupante de estar adaptándose a una situación llena de tinieblas donde a diferencia de Anita la huerfanita el “sol” no parece salir mañana. Es allí donde la fe y el amor deben juntarse para discernir en medio de la oscuridad y lograr con convicción no conformarse y VIVIR siendo luz aún en la oscuridad.

 

Irene Lugo/Pasante

Noticia al Día

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