A 213 años de aquel juramento (Dra. Judith Aular de Durán)

A 213 años de aquel juramento (Dra. Judith Aular de Durán)

Dra. Judith Aular de Durán

Un día como hoy, en 1805, un joven visionario que más tarde se convertiría en Libertador, juró en el Monte Sacro, a las afueras de Roma (Italia), liberar a su patria.

Delante de su maestro Simón Rodríguez, el joven Simón Bolívar, que apenas tenía 22 años,  pronunció aquella frase que quedó plasmada en la historia universal: «¡Juro delante de usted, juro por el Dios de mis padres, juro por ellos, juro por mi honor y juro por mi patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español!».

Fueron muchos los sacrificios, que Bolívar tuvo que enfrentar para conseguir sus objetivos. Para ello, leyó y estudió con ahínco el pensamiento de los grandes autores de la antigüedad para definir el proyecto de libertad para la otra América, la que se extiende desde los límites del Río Grande hasta la Patagonia.

Las premisas de Locke, Condillac, Buffón, Montesquieu, Rousseau, Voltaire, entre tantas lecturas,  modelaron al líder y lo hicieron brillar con luz propia.  Él supo tomar lo mejor de esas ideas para construir un proyecto de integración y progreso para América.

Si él se hubiese conformado con  modelar sus ideas y no llevarlas a la práctica, el Juramento de Monte Sacro sería una simple anécdota.

Esa gallardía con que Bolívar asumía el compromiso de liberar la patria, es un ejemplo a seguir por los jóvenes. Esta patria es de ellos y el futuro les pertenece.

El camino iniciado por el Libertador hace 213 años, nos invita como universitarios a seguir en la palestra del movimiento precursor de cambios prominentes para el país.  No hay mejor libertad, que la libertad de conciencia y esa es adquirida en la academia, con la debida preparación y formación en diferentes áreas.

Estoy segura que nuestro Libertador Simón Bolívar, donde quiera que esté, se siente orgulloso al ver las nuevas generaciones de hombres y mujeres formarse y luchar por un ideal, que beneficie a la patria que él le dio vida.

Dra. Judith Aular de Durán

Vicerrectora Académica de LUZ

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