El tuqueque que se cree Dudamel y su lucha a muerte con Pepegrillo (César Bracamonte)

El tuqueque que se cree Dudamel y su lucha a muerte con Pepegrillo (César Bracamonte)

Era medianoche. Entró (se especula) burlando todo cuanto permanecía cerrado.
Silente y sinuoso, deambuló por espacios ajenos a su entorno habitual.
De origen, no se sabe, pero sus progenitores, (supongo) sureños.
Garganta diáfana, verosímil voz.
Todo fue muy rápido, la noche jojota.
Aquel estruendo signó la fecha y el silencio.
Entendí el significado de la palabra lavativa (incluso, consulté de nuevo) si, era parecido.
Estuvo debajo de la cama, (con mi demonio infantil) detrás del placard, detrás de lo que uso como altar, en la histeria misma.
Fue terrible. Era como invisible.
Se posó en las alegorías de mis improperios, en la puta que lo parió, en las ánimas del purgatorio (que según mi madre me cuidan) y que nunca conocí.
Estuvo paranoico, retando de un lado a otro mi delgado contacto con el sueño, mi muerte diaria.
Lo vi en mi desespero.
Oscuro como supuse. Ojos brillantes, sátiro y rítmico, estoy seguro, es un RE sostenido el muy descarado.
Peor aún, con sordina.
Pero mis instintos asesinos, como siempre, inválidos e inútiles, prefirieron la ventana.
Aún con toda la noche en mi vida, lo vi internarse en su oscuridad, sin dejar de atormentarme. Yo, lo intenté de nuevo.
Volví a la cama cuando ya todo era silencio, pero el recuerdo de su voz maligna, es también un tormento y él lo sabe y lo sabía, me desveló.
Pensándolo mejor y buscando en la escala es un MI, que aunque no tiene sostenido, llega más allá del resquicio.
No lo maldigo, su fin debe estar cerca y eso es suficiente, mi vecino contiguo no es tan tolerante y un día me dijo que odia a los grillos y de hecho alimenta una salamandra criolla (tuqueque) la entrenó en la muerte y la he visto asesinar insectos aún más grandes.
Seguramente ya es un SI disminuido, en el fondo de las gorjas del reptil.
Yo, le sumo esta noche, a mis laberintos, a la manera tan poco usual de dormir muy poco, a pesar de la molicie.

Nota de prensa