Ricardo Cepeda: “Ricardo Aguirre es el mejor ejemplo para todos los gaiteros”

Ricardo Cepeda: “Ricardo Aguirre es el mejor ejemplo para todos los gaiteros”

 

Ricardo Cepeda

Ricardo Cepeda

 

 

“Pero ellos —mis antepasados—

sí estaban aherrojados por rigideces inmemoriales

 en punto a espíritu

 eran elásticos, raudos y seguros de cuerpo…”

 

Rafael Cadenas

 

 

 

Su voz es la voz que ofrece resquicios de luz en la penumbra. Es un farol de palpitación zuliano que baña incansablemente la nación de enero a diciembre. Su obra de cantor irradiadora de certezas va desgastando las bases de la desazón mayúscula producida por la incultura y la banalidad impuestas. Desde su existencia terrena se nombra al Zulia como “ensenada de cantores”. Su labor magnetiza, sacude y golpetea el imaginario colectivo de la región. Nació el 8 de noviembre de 1952 en Maracaibo estado Zulia; fecha que coincide de manera enigmática con la desaparición física de RICARDO AGUIRRE GONZÁLEZ “EL MONUMENTAL” que ocurrió el 8 de noviembre pero de 1969. Sigue siendo luego de más de cuatro décadas de labor incansable, una de las mejores defensas contra los adversos y cancerberos de lo nuestro. Se trata de RICARDO JOSÉ CEPEDA OLIVARES “EL COLOSAL”, no hay en su devenir, un dislate, aplausos desmerecidos sino la densidad musical que nos reafirma.  Ha consagrado éxitos gaiteros como: “Aleluya”, 1971, “Mi nostalgia”, 1973, “Aquel zuliano”, 1980, “Madre es madre”, 1994, “Mi ranchito”, 1993, “Maracaibo inmensa”, 1976, entre otros. En “El colosal”,  germina un inquirir, un criticar de prioridades como lema y emblema nacional; y su lucha se asemeja a las palabras del escritor y periodista Karl Kraus: “La civilización actual es una vasta conspiración contra todo asomo de vida interior…” por tanto, da primacía, prestancia y originalidad a la gaita, frente a la  descomposición del mundo y las asechanzas modernas. Como el buen defensor oficia con arresto hidalgo, para alejarnos de la plaga que corrompe y zurcir las rupturas infligidas a nuestras culturas.

José Rafael Rivero: ¿Qué ha significado en más de cuatro décadas de carrera musical ser una de las piezas fundamentales de la gaita zuliana?

Ricardo Cepeda: Gracias por la oportunidad ¡Qué bueno que me hiciste esa pregunta! Por la gaita han pasado personajes grandiosos, enamorados de la gaita como somos nosotros y hemos obtenido muchas satisfacciones. Nosotros hemos tomado ese compromiso porque estamos enamorados de la gaita y queremos hacerla para mantener nuestra cultura zuliana siempre en el tapete. Esa siempre ha sido la preocupación de muchos. Tenemos que recordar el trabajo de personajes que se nos han ido sin darnos cuenta: Fernando Rincón, Gladys Vera, Germán Ávila y los que vamos quedando, vamos adquiriendo más compromisos con la gaita y la tradición. Tengo un liderazgo dentro de mi conjunto y la responsabilidad de hacer gaitas todos los años. Estoy muy satisfecho.

 

José Rafael Rivero: ¿Cómo te ha ido con “Los colosales”?

Ricardo Cepeda: La agrupación nació en el año 1.998 luego de tener la necesidad de hacer una agrupación con todos los cardenales que estaban fuera y con los que como yo, ya no querían estar ahí. Estaba Douglas Soto, Marvin González, Carlos González, Astolfo Romero, Renato Aguirre, Antonio Aguillón, Rafael Linares. Cardenales tenía nuevas caras, luego otros vinieron para acá y nos reunimos para hacer un conjunto en el que no tuviéramos tantos compromisos y vivir la gaita conforme a nuestras edades. El conjunto nació rompiendo la carretera y se nos fue de las manos, se perdió de vista, entonces nos metimos en la corriente de los conjuntos que hacen gaitas todos los años y aquí estamos. Las caras han ido cambiando y hemos optado por darle la oportunidad a las nuevas generaciones, en la actualidad estoy rodeado de mucha gente joven. Estamos muy felices, hay colosales para rato.

 

José Rafael Rivero: ¿Cuál es el compositor que cautiva a Ricardo Cepeda?

Ricardo Cepeda: Contestarte eso, hermano mío, mi querido colega es comprometedor, porque yo he tenido el privilegio de grabarle, gracias a Dios y a la virgen a Simón García, a Astolfo Romero, a Renato Aguirre a quien quiero mucho, a Cheo Fernández, a Jaime Indriago, a Elías Hernández, a Eurípides Romero a todas le pongo el mismo amor para que queden para la posteridad. A todos ellos les agradezco muchísimo. Ahora, los temas que son obligados son: “Aquel zuliano”, “Mi nostalgia”, “Sentir zuliano”, “Mi ranchito”, “Madre es madre”, eso sí lo puedo decir.

 

José Rafael Rivero: ¿Cuál es el personaje que más ha influenciado tu estilo de cantista gaitero?

Ricardo Cepeda: Mi influencia más marcada es la de Ricardo Aguirre, me enamoré de su voz, de su forma de cantar la gaita, su estilo. Gracias a Dios tengo un timbre de voz muy parecido al de Ricardo, fue mi maestro en la Escuela Panamericana, lo conocí bastante de cerca. Los años me acercaron a su familia a Renato, a Albes mi santísimo y reverendísimo compadre, con Luis Esteban, con Jesús vivo agradecido con el apoyo que me dieron. Para mí, Ricardo Aguirre es el mejor y mayor ejemplo que debemos seguir todos los gaiteros. Él le fue muy fiel a la gaita, así como yo recibí la gaita, se la quiero entregar a los jóvenes gaiteros. Te cuento una anécdota, conocí a Eleazar Agudo en Valencia y me escuchó cantar “El bambuco” de Renato Aguirre, en el año 1975 y al terminar me dio un abrazo con “El Carrao de Palmarito”, que también estaba ese día.

 

José Rafael Rivero: ¿Qué has pensado todos estos años con respecto a esa coincidencia que el 8 de noviembre de 1969  cumplías 17 años, se marchaba “El monumental” Ricardo Aguirre, que los dos se llamen Ricardo y que además sus timbres de voz tengan similitudes?

Ricardo Cepeda: Siempre he pensado que ahí hay un misterio. Mi mamá se llamaba María y mi papá José, debieron ponerme Jesús; y no fue así: me llamaron Ricardo. Me he sentido comprometido siempre con eso, y por ello, he cantado gaitas de su hermano como “Aquel zuliano”, y siempre lo recuerdo en las presentaciones cuando canto sus gaitas. Es una pieza fundamental y un emblema para todos los zulianos y los gaiteros. Ese es el gaitero más grande que ha nacido. Él decía: “El gaitero es para la gaita y la gaita para el gaitero…” Eso hay que mantenerlo vivo.

 

José Rafael Rivero: Y ¿Qué recuerdas de tus encuentros con esa figura monumental?

Ricardo Cepeda: Ricardo era un hombre muy sencillo, eso sí, tenía carácter; pero era un hombre muy juguetón. Él organizaba los actos culturales de la escuela y montaba bailes para que la gente bailara, por ejemplo recuerdo el baile de San Pedro, Ricardo canta:

“San pedro como era calvo

le picaban los mosquitos…”

 

Entonces uno se ponía unos cartones en los zapatos y zapateábamos. También el “maremare”. Él era muy colaborador. Te cuento que en el fondo de la Escuela Panamericana, él pintó a Pepe Grillo, ese personaje de Disney y lo dejaron ahí muchos años después que él se marchó. Otra cosa, con el maestro Asnaldo Peña pintó en cada salón un escudo de cada estado de Venezuela. Él se sentaba en el piso a cantarnos gaitas en los salones.  Luego lo vi en casa de Ana Estael Duque de Áñez, en el ensayo de “Los tucusones”. En ese tiempo yo tenía una bicicleta y él sale conmigo en una fotografía que nunca ha sido publicada, esa la tiene Ana Estael. Él era un hombre muy humano.

 

José Rafael Rivero: ¿Te escuchó cantar?

Ricardo Cepeda: Sí claro.

 

José Rafael Rivero: ¿Y qué decía de tu talento?

Ricardo Cepeda: Esas palabras las tiene Heberto Áñez, decía: “Cuida mucho a ese negrito…” eso me lo dijeron muchos años después y de verdad no deseo decirlo yo, sino que lo digan las demás personas. Si lo digo yo se escucharía muy feo…risas…

 

José Rafael Rivero: ¿Cuál fue la primera gaita que cantaste?

Ricardo Cepeda: Es de Eurípides Romero, se titula “La pegajosa”. Las primeras gaitas que cantaba eran las de Ricardo Aguirre. En la casa teníamos un conjunto y mi papá me decía: “Ricardo agarra el cuatro si no lo tocáis vos ¿quién lo va a hacer?” Si no fuera por papá yo sería tamborero, risas…

 

José Rafael Rivero: ¿Qué significó para ti la muerte de Ricardo Aguirre?

Ricardo Cepeda: Algo muy doloroso. Me hacía falta como a todos los zulianos, pero poco a poco uno se acostumbra a la ausencia. Pero ahí quedaron sus composiciones para recordarlo siempre como el gran zuliano importantísimo para nuestra cultura.

 

José Rafael Rivero: Otro de tus logros: “Los marabinos”, háblanos de eso…

Ricardo Cepeda: La gente siempre me decía por qué no grababa canciones de Víctor Alvarado, de Mario Suárez, Tino Rodríguez  y el propósito es que las nuevas generaciones conozcan quienes son ellos, paralelamente a la gaita hicimos eso.  Ya vamos por el disco número seis. Mientras sigamos enseñando lo nuestro será muy positivo para nuestra cultura.

 

José Rafael Rivero: ¿Cómo evalúas la gaita en la actualidad?

Ricardo Cepeda: Está pasando por un mal momento, pero no es culpa de los gaiteros.  Las circunstancias que atraviesa el país ha impactado la gaita. Hay muchas consecuencias negativas, pero la gaita tiene sus salas, y en eso hay que apostar.

 

José Rafael Rivero: La pregunta ineludible: ¿Qué significa la gaita para Ricardo Cepeda?

Ricardo Cepeda: Es el canto de mayor reflexión, de mayor satisfacción, de mayor alegría. La gaita huele a navidad, a hallaca. Con la gaita se dicen muchas cosas. Le podemos cantar a todo.

 

José Rafael Rivero: Si te pidiéramos una gaita en este momento ¿Cuál cantarías?

Ricardo Cepeda: Ricardo canta una gaita de Brinolfo Antonio Fonseca:

“Mi gaita se va volando

 por tierras venezolanas

y siempre se irá cantando

porque ella es la soberana

Volando se va la gaita

con su tradición pascuera

a endulzar en otras tierras

a la gente el corazón

volando se va la gaita

con su ritmo y con su son

llevando la bullanguera

alegría de mi región…”

 

 

José Rafael Rivero

Twitter: @JRivero29

e-mail: [email protected]

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