Alba Marina Salazar te hace caminar entre Salamandras y Tuqueques

Alba Marina Salazar te hace caminar entre Salamandras y Tuqueques

Los primeros trabajos con mosaicos partidos se remontan a la antigüedad, específicamente en Turquía, luego en Grecia y Roma, según investigaciones realizadas por estudiosos del arte.

Los primeros trabajos con mosaicos partidos se remontan a la antigüedad, específicamente en Turquía, luego en Grecia y Roma, según investigaciones realizadas por estudiosos del arte.

Cuando hablamos de mosaicos decorativos o teselas, azulejos o cerámica rota convertida en arte, seguramente que nos trasladamos a las obras del arquitecto y maestro Antoni Gaudí, quien a comienzos del siglo 20 le dio formas y figuras a los cerros de lozas partidas acumuladas en las construcciones de la época, las cuales en su mayoría eran desechadas en los basureros.

Su gran obra conocida mundialmente es la Casa Milá “La Pedrera”, ubicada en el Paseo de Gracia, de la ciudad de Barcelona, España, donde Gaudí utilizó piedras, madera, metal, yeso y cerámica para el revestimiento de la edificación.

Los primeros trabajos con mosaicos partidos se remontan a la antigüedad, específicamente en Turquía, luego en Grecia y Roma, según investigaciones realizadas por estudiosos del arte.

Con el devenir del tiempo, el arte de decorar con cerámicas rotas se ha expandido por todos los rincones del mundo, donde observamos revestimientos de superficies, fachadas, parques, jardines, interiores, en fin, cualquier lugar es bueno para exponer la creatividad de quien lo vive y lo siente.

En el caso de Alba Marina Salazar, quien es educadora, saladillera, enamorada del arte, amante de la música, comenzó a los 8 años, a diseñar formas y figuras con porcelana china. “Cada vez que en mi casa se rompía un florero, una pieza de la vajilla, yo los recolectaba para trabajar con esas piezas desiguales y de colores, y darle vida y forma con imágenes de todo tipo” expresa la artista.

Por su inclinación al arte estudió en la escuela Neptalí Rincón, donde se formó a finales de la década de los 60 y principio de los 70. Desde entonces, buscó innovar, realizar trabajos fuera de lo común y hoy en día lo hace pintando sobre piedras, ladrillos, paredes y pisos.

Al ser consultada sobre cuál es el motivo que busca para definir su propia identidad expresó:

-Diseñar salamandras y tuqueques en superficies duras. Hemos visto trabajos con cerámica rota en cercas de viviendas, paredes de negocios, revestimientos de edificio, pero hasta el momento se desconoce trabajos de este tipo en pisos, por esa razón estoy innovando mi trabajo en esa área. Ya realicé el primero en la casa materna, el cual ha resistido al sol, agua, arena demostrando resistencia. A estos materiales hay un agregado que le da el toque de distinción y son las metras o “bolitas” como decimos los zulianos. Con las metras trabajo los  ojos de los animales, y detalles para darle vistosidad y brillo a la obra, las mismas quedan al ras del piso, sin tropiezo.

“He laborado rosetas en mi casa, y diseñé la virgen de la Chiquinquirá en pared, la cual lleva años en la casa de mi mamá en pleno Saladillo, y hasta el momento no se ha caído ninguna pieza, por la firmeza que hay que darle a cada pedacito de cerámica”

¿Cómo se hacen los cálculos para diseñar las figuras?

Primero hay que tener por cantidades incalculables y unificadas las piezas a utilizar por colores, luego siluetear la figura con los mosaicos, comienza el trabajo minucioso de pegar cada de esos pedacitos de cerámica en la superficie a decorar. En el caso del piso se hace la plantilla, cuando el cemento comienza a endurecerse se coloca los mosaicos previamente diseñados cuidando los niveles con el fin de no dejar altos y bajos.

¿Por qué trabajar en piso?

Porque hasta el momento no se conocen obras de este tipo elaboradas en el piso. Creo que soy pionera en este arte.

¿Te inspiran las salamandras y los tuqueques?

Sí. La razón es por la densidad del color que ellos adoptan en el lugar en que se encuentren. Son como el camaleón cambian de color dependiendo del lugar donde se encuentren. Es algo magnético para mí. Son reptiles anfibios que según muchas culturas indígenas creen que están hechos de fuego y el agua, la verdad es que científicamente están hechos de euforia y melancolía.

¿Y la madera, cómo la trabajas?

La madera tiene que ser lisa completamente, trabajo con pintura acrílica, uso la técnica del puntillismo en algunos casos, pero el motivo sigue siendo las salamandras y los tuqueques.

Y entre estos reptiles donde pronto caminaremos sin tropiezos para presenciar toda la obra de Alba Salazar y el esplendor de los colores que emite las salamandras y tuqueques, nos veremos en una nueva entrega.

Carmen Zabala

C.N.P: 3.886

 

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