El temido y amado buche: la pugna sin tregua por el órgano más codiciado de la corvina (Video+Infografía)

El temido y amado buche: la pugna sin tregua por el órgano más codiciado de la corvina (Video+Infografía)

La vejiga natatoria de la corvina, mejor conocida como el buche, vale hasta cuatro veces más que el valor del pescado

La vejiga natatoria de la corvina, mejor conocida como el buche, vale hasta cuatro veces más que el valor del pescado

En el caso de la corvina, el todo es menos que la suma de sus partes. En una pescadería en la ciudad de Maracaibo, el kilo de corvina podría rondar los 2 mil bolívares. En un restaurante, un plato de corvina vale alrededor de 3 mil bolívares.  Sin embargo, dentro del cuerpo de esta especie común en la pesca en el Lago de Maracaibo se encuentra un órgano mucho más preciado que ha generado alrededor suyo todo un mercado que se desenvuelve entre la fina línea que separa lo legal de lo ilegal.  Ese órgano es la vejiga natatoria, mejor conocida como el buche de pescado.

El primer eslabón de la cadena: los pescadores

En una playa en Santa Rosa de Agua, uno de los asentamientos de pescadores más antiguos de Maracaibo, dos hombres en una pequeña embarcación, cada uno con un remo en mano, se acercan a la orilla, luego de seis horas de faena.

Los hombres, a quienes llamaremos Braulio y Javier por su propia seguridad, pisan tierra en un santiamén y, en menos de un par de minutos, sacan el bote del agua e instalan una tabla de madera en medio de la embarcación.

Sobre la tabla, con un cuchillo afiladísimo, Braulio corta con una incisión tan precisa como la de un cirujano cada pescado a la mitad. Le arranca las tripas, las tira al agua; luego las huevas las guarda en un frasco y, por último, extrae lo más valioso: el buche. En un proceso que dura poco más de 20 minutos, acumula 720 gramos de aquel saco membranoso que se encuentra debajo de la columna vertebral de la corvina.

Mientras tanto, Javier, quien con 52 años lleva 39 en este oficio, toma los baldes donde descansan las corvinas ya extirpadas y empieza a negociar con Manuel.

La jornada de los pescadores de anzuelo comienza a las 4 de la mañana y culmina a las 12 del mediodía

La jornada de los pescadores de anzuelo comienza a las 4 de la mañana y culmina al mediodía

Manuel, quien también tiene un nombre ficticio en esta historia, era pescador desde los 11 años pero abandonó el agua hace unos cinco. Los constantes robos y amenazas de los piratas que merodean el lago lo alejaron del oficio que ama. Todavía, en días como ese, cuando ve la marea serena y el agua más azul que de costumbre, siente que el lago lo llama y lo invade un escozor en las manos por la necesidad de agarrar una red de pescar.

El segundo eslabón: los vendedores

Ahora, Manuel se ha convertido en un vendedor, el segundo eslabón de la cadena del mercado del buche, quien se encarga de comprarle a pescadores como Braulio y Javier la vejiga natatoria para luego venderlas a los comerciantes asiáticos, el  tercer y último eslabón.

Manuel, con su libreta en mano y varias pacas de efectivo (que le adelantan los “chinos” para pagarles a los pescadores), empieza a sacar las cuentas de la semana.

Solo en esa jornada, Braulio y Javier pescaron 26 kilogramos de corvina y obtuvieron por estos 16.560 bolívares. Por los 700 gramos de buche, Manuel les pagó 36 mil bolívares. Más del doble del valor del pescado entero. Mientras más grande es el pez, más grande es el buche y mayor su precio.

Una vez más, el todo a veces es menos que la suma de sus partes.

El tercer eslabón

Después de una semana comprando buche, Manuel ha recolectado unos 15 kilos del preciado órgano.  Hace un par de años, se encargaba de secar él mismo las vejigas natatorias para que, al venderlas, pudiese triplicar su precio.  Sin embargo, el proceso de deshidratación es engorroso e incluso peligroso porque, al dejar el producto a la intemperie para que se exponga al sol, puede correr el inminente riesgo de ser robado. Así que, por su tranquilidad, ahora Manuel guarda el buche en frascos llenos de agua para mantenerlos hidratados y evitar su descomposición.

Con los buches en mano, se dirige al comercio del “chino”, un hombre de nacionalidad asiática indefinida (bien podría ser japonés o vietnamita, no lo sabe) al que le ha vendido buches por más de cinco años y quien, hasta ahora, le ha asegurado que su uso y venta es completamente lícito.  Confía en él y, en todo este tiempo, nunca le ha quedado mal.

Los vnededores cobran por cada kilo de buche entre 5% y 10% más de su precio al pescador

Los vendedores cobran por cada kilo de buche entre 5% y 10% más de su precio al pescador

Manuel cobra por cada kilo de buche entre 5% y 10% más de su precio al pescador. Es decir, que solo por los 15 kilos que vendió esta semana tiene una ganancia de 52 mil bolívares. Usualmente, su ganancia oscila entre los 40 mil y los 90  mil bolívares semanales. En un mes, ha llegado a ganar hasta 500 mil bolívares.

Por su parte, el “chino” recibe cada semana un contingente de buche que puede llegar incluso a varias toneladas. Este producto tiene una gran demanda en el mercado asiático donde es utilizado para preparar alimentos; además, se le atribuye varias propiedades curativas debido a su alto contenido de colágeno. Del buche también se extraen algunos compuestos químicos para clarificar la cerveza, preservar documentos frágiles y fabricar hilos quirúrgicos.

Según el portal alibaba.com, dedicado al comercio electrónico en Internet y muy popular en Asia, la vejiga natatoria de corvina puede costar entre 60 y 100 dólares por kilo. Según las autoridades venezolanas, el valor puede llegar incluso a 500 dólares por kilo en el caso de las corvinas grandes.

En la fina línea de la legalidad

El general de Brigada Alejandro Pérez Gámez, comandante del Comando de Zona 11 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), explica que la vejiga natatoria del pez corvina no es un producto ilícito, ni está prohibida su venta. Sin embargo, en los últimos seis meses la GNB ha decomisado cerca de seis toneladas de buche deshidratado.

El eslabón perdido

tabla de precios (1)El vacío legal existente sobre la comercialización de la vejiga natatoria y el alto precio que representa en estas circunstancias lo ha convertido en un producto tan codiciado como controvertido.

Tanto Javier como Manuel aseguran que han sido extorsionados por funcionarios de seguridad, quienes (bajo la excusa de que poseen un producto supuestamente “prohibido”) les cobran entre 40 mil y 50 mil bolívares a cambio de no decomisárselos o incluso detenerlos. La desinformación y la ambigüedad legal convierten a los pescadores en presa fácil.

Además, a esa amenaza se suman otras más graves.  Desde 2014 hasta la actualidad, al menos 10 asesinatos de pescadores parecen estar asociados a las mafias que giran en torno al buche, según las autoridades.

En octubre de 2013, Daniel Manzano, de 26 años, fue acribillado presuntamente por negarse a vender buches de corvina, en el sector Sabaneta de Palma del municipio Miranda, estado Zulia. En marzo de 2015, sicarios ejecutaron a Antonio Segundo Paz, de 38 años, en el casco central de Los Puertos de Altagracia, la víctima era un vendedor de pescado que se dedicaba a  comercializar buches.

En septiembre del mismo año, asesinaron también en Los Puertos de Altagracia a Antonio Amasis Piña, de 37 años. Se presume que su muerte ocurrió en manos de una banda rival por el control de la comercialización ilegal del buche de corvina.

En febrero de 2016, más de 300 pescadores de los municipios Maracaibo, San Francisco, Guajira, Miranda y Almirante Padilla protestaron en contra de la inseguridad a la que están sometidos cada vez que salen al agua y por el acoso que sufren por la venta del buche.

“Autoridades militares han querido criminalizar nuestro trabajo, pero la realidad es que el ingreso económico que obtenemos por la venta de la corvina y del buche es destinado a nuestra manutención y al mantenimiento de nuestros equipos”, declaró en su momento José Arteaga, vocero de la protesta.

¿Bajo qué premisas han ocurrido estas detenciones?

El general de Brigada Alejandro Pérez Gámez asegura que en torno al buche se han creado mafias organizadas en los sitios donde se produce

El general de Brigada Alejandro Pérez Gámez asegura que en torno al buche se han creado mafias organizadas en los sitios donde se produce

—En torno a ese producto —aclara Pérez Gámez— se han creado mafias organizadas en los sitios donde se produce. Estas llaman a todos los productores y les establecen un precio impuesto. Y el que no se ajuste a ese precio, lo matan, lo secuestran o le roban la lancha. Alrededor del buche se ha establecido toda una red, toda una mafia de comercio ilegal, de extorsión, de sicariato y de cobro de vacunas.

En seis meses la GNB ha detenido a 10 personas que portaban o transportaban grandes cantidades de buche sin contar con la permisología de salubridad requerida. Todas están a la orden del Ministerio Público.

—Cuando te consigues a una persona que sin tener la permisología legal posee decenas de kilos de este producto, te tienes que preguntar si alrededor de esa persona no están relacionados todos estos fenómenos delictivos.

Las leyendas urbanas aseguraban que el principal atractivo del buche de pescado para las mafias radicaba en su supuesta capacidad de inhibir el olor de la droga, convirtiéndolo en un medio ideal para traficar el producto sin temor a ser descubiertos.

Sin embargo, tanto Pérez Gamez como Biagio Parisi, secretario de Seguridad y Orden Público, aseguran que no tienen evidencias de que ese órgano sirva para tal fin. Todos los dediles que se han conseguido son de látex, y se llaman así precisamente porque están construidos con los dedos de los guantes quirúrgicos hechos de ese material.

Para Parisi, el negocio del buche, que lleva décadas vigente, se “dañó desde el momento en que alguien descubrió que el producto es altamente rentable en China”.

¿Qué hacer para “limpiar” el mercado del buche?

Biagio Parisi, secretario de seguridad, ha recomendado al gobernador Arias Cárdenas que reserve al estado la comercialización del buche a través de un decreto

Biagio Parisi, secretario de seguridad, ha recomendado al gobernador Arias Cárdenas que reserve al estado la comercialización del buche a través de un decreto

—Nosotros —explica Parisi— hemos recomendado al gobernador (Francisco) Arias Cárdenas que reserve al estado la comercialización del buche a través de un decreto para que sea ilegal poseer vejigas natatorias, a menos de que sea un pescador. De esa manera nadie lo va a poder vender ni exportar.

Manuel, quien en otros tiempos fue muy activo en los sindicatos de pescadores, ha recurrido en innumerables ocasiones al Instituto Socialista de la Pesca y Acuicultura (Insopesca) para tratar de conseguir soluciones a los problemas que afectan hoy a los pescadores, especialmente los relacionados con el tema del buche.  Hasta ahora, las autoridades se han negado a llegar a algún acuerdo y miembros de la institución le han advertido que no tienen ningún interés inmediato en trabajar para regular la venta de la vejiga natatoria, ni crear medidas que protejan a los pescadores.

Noticia al Día intentó conversar con voceros o autoridades de Insopesca y estos aseguraron con rotundidad que no tienen autorización para dar declaraciones. Mientras tanto, en estos momentos, un pescador debe estar siendo amenazado para que venda sus buches a un precio inferior al del mercado, y un vendedor puede estar siendo extorsionado para evitar que su mercancía sea decomisada.

La cadena del buche se ha convertido en una espiral de miedo y trampas que parece que no acabará pronto. Y en el lago y fuera de él solo se percibe el silencio.

infografia el buche (1)

 

Estefanía Reyes

Fotos: William Ceballos

Infografía: Juan Camacaro 

Noticia al Día