Ramón Alberto Escalante: “No queda capitalismo ni socialismo puro en el mundo”

Ramón Alberto Escalante: “No queda capitalismo ni socialismo puro en el mundo”

Ramón Alberto Escalante

Ramón Alberto Escalante

“No sabemos, sólo podemos conjeturar…”
Karl Popper

¿Qué significa el término democracia? ¿En qué momento de la dinámica social hace su aparición la ciencia política? ¿Cómo concibe el venezolano la política? ¿De qué manera están unidas la democracia y la política? Estas preguntas que transitan los caminos del pensamiento venezolano, ya que aluden las cuestiones más vitales del debate político contemporáneo, seguramente. Boris Pasternak nos advirtió: “El gregarismo es el refugio de los mediocres…” Frase con bordes y precipicio que concibe para muchos, contradicciones… La conversación de esta oportunidad acaeció por ante un zuliano de disquisiciones agudísimas, con profundas contradicciones, se ha encargado y cansado de conceder luces al quehacer político, económico, social, educativo desde su visión de la política. Sus determinaciones parecieran ser anhelos, proyectos para el alcance del bien común, para el bienestar de lo civil, de alguna manera. Hablamos de RAMÓN ALBERTO ESCALANTE, Maracaibo, 29 de febrero de 1963, politólogo y abogado, locutor, conductor de programas de televisión, escritor y articulista. En su voz hay una especie de denuncia que acusa a quienes corroen la piel de los procesos del país, quienes llevan adheridos los fantasmas del pasado con sus bastardías y privilegios… Harto convincente, se demuestra como el lúcido que busca desde el desespero del interior, la verdad para recordarnos que no todo gregarismo es refugio de mediocres, aunque esa sea la tendencia. Aquí va guardado en cada gaveta de estas palabras, sin esquivos y desvíos, pero ensayando, poetizando, filosofando, educando, “mass-mediatizando” prorrateando la vida en Venezuela.

José Rafael Rivero: Ángel Lombardi piensa que: “La política deber ser entendida como la ciencia de los resultados y el arte de la eficacia…” ¿Está de acuerdo con eso?

Ramón Alberto Escalante: Esa es una visión utilitarista de la política. La definición de política dice que es la ciencia de dirigir a una sociedad. El doctor Lombardi la ve en un tono positivo y la ve en resultados y eficacia. Lo que pasa es que hay política y proselitismo, la perversión del proselitismo que se llama demagogia y hay también un mecanismo muy latinoamericano del clientelismo que se llama el populismo. Hay diferentes enfoques y hay quienes sólo ven la política a través del clientelismo o del populismo, y los otros, especialmente los tecnócratas que han sido muy “eficiencistas”, el divorcio entre uno y otro es lo que nos ha conducido, en general a este desastre que vemos en Latinoamérica.

José Rafael Rivero: ¿Puede considerarse la democracia como el mejor sistema de gobierno?

Ramón Alberto Escalante: Es que hemos tenido tantos tipos de democracia, hemos tenido democracias populistas, democracias desarrollistas, hemos tenido democracias neo-liberales, democracias socialistas, yo diría más bien que deberíamos tener, en general, un esquema en el que se aluda la “alternacia”, la “alternabilidad”, es la forma más sana para Latinoamérica. Que por un periodo domine la derecha y por otro la izquierda, mientras aprendemos a situarnos en el centro. Hemos pasado de unos gobiernos populistas de izquierda a unos gobiernos populistas de derecha, unos gobiernos militares, unos gobiernos tecnócratas, y el grave problema latinoamericano es no haber tenido un centro político en el conjunto de países; habiendo países en los cuales se apostó a un centro político, aunque ese centro derivó hacia la derecha o a la izquierda. Entonces pasamos de las oleadas de ultra-derecha católicas ultra montana de los años 70 y 80, a esta época de principio del siglo XXI, socialista, indigenista, militarista, izquierdista, disculpa el pleonasmo, pero hay que destacar ese carácter izquierdista de ese socialismo. Que si los gobiernos concentraran la capacidad de atención popular, de misericordia, de piedad hacia los pobres presente de los gobiernos izquierdistas con la eficiencia de los gobiernos neo-liberales, sería una maravilla. Hemos ido de un extremo a otro y eso nos hace como comenzar de cero, ese determinismo nos hace mucho daño.

José Rafael Rivero: ¿Cómo define esa visión de centro?

Ramón Alberto Escalante: No queda capitalismo puro en el mundo, no queda socialismo puro en el mundo, de las pocas regiones de América Latina que menos ha apoyado esa tendencia ecléctica, ecuménica del dogmatismo político, en América Latina donde hay pocos casos por cierto creciente con importancia como: Ecuador, Bolivia, por no mencionar los clásicos que son: Chile, Uruguay, en los cuales hay el doble enfoque; populismo en un área del gobierno y neo-liberalismo, mejor dicho economía abierta de mercado. En cambio el mundo, en conjunto, camina para allá desde China que es la primera potencia en el mundo hasta los gobiernos europeos, emblemáticos Noruega por ejemplo que ha sido un modelo de atención social pero con una economía de mercado muy conservadora que combina esos dos factores, la necesaria eficiencia para producir y la necesaria piedad, la visión igualitaria para gastar.

José Rafael Rivero: Venezuela ha tenido más de 20 constituciones en su historia republicana, esas rupturas del pacto nación ¿son responsables de nuestra realidad?

Ramón Alberto Escalante: ¿Qué no ha pasado? Pasa que las constituciones han sido trajes a la medida del grupo político de turno y los grupos políticos en Venezuela son extremadamente pragmáticos. De allí viene aquella célebre frase de Antonio Leocadio Guzmán: “Nosotros terminamos siendo federalistas porque los otros decían centralismo y si aquéllos hubiera dicho federalismo nosotros hubiéramos dicho lo contrario. Te refiero un caso, Gómez reformó siete veces la constitución, casuísticamente; cada vez que tenía una necesidad la adecuaba; lo hizo siete veces en 27 años. Cipriano Castro que fue un precursor del Chavismo llegó a producir una vez una elección de presidente de Venezuela por cuenta de los consejos municipales. Los consejos municipales de 1903 eligieron a Cipriano Castro que ya tenía cuatro ejerciendo el poder. Guzmán Blanco lanzó una constitución Suiza y AD y Copei cometieron su pecado capital para reformar la constitución para inhabilitar a Marcos Pérez Jiménez y así llegamos a los enfoque de actualidad que el TSJ a través de la salita constitucional promulga una constitución cada vez que puede. No hay una sola constitución bolivariana, hay varias.

José Rafael Rivero: ¿Es un continuismo: cambiar todo para que nada cambie?

Ramón Alberto Escalante: Claro. Es que todos se creen dueños del destino manifiesto y dicen: “con nosotros empezó la historia…” y son saltos al vacío que comienza cada grupo político sin respetar la continuidad administrativa y el camino se pierden los notables avances que el peor de los grupos que va saliendo, siempre deja. Lo que pasa es que Venezuela cada cierto tiempo no elige un presidente sino un emperador, tienes como ejemplo a Betancourt, Guzmán, Gómez, Castro, Monagas, Páez, eligen a un césar que pretende cambiarlo todo, con el supuesto de que lo anterior no sirvió para nada, ese es el origen de tantas abruptas reconstituciones.

José Rafael Rivero: “Hay que sembrar el petróleo” es una frase atribuida a Uslar Pietri

Ramón Alberto Escalante: Pero antes la dijo Alberto Adriani.

José Rafael Rivero: Ok. Esa frase sigue viva en los anhelos del venezolano, hay como una nostalgia por lo que no se ha hecho…

Ramón Alberto Escalante: Un mito de “El Dorado” se apoderó del imaginario popular de los españoles 500 años atrás y fue insuperable, creían que esta era la tierra de las mil maravillas y “El Dorado” durante mucho tiempo fue el oro, el carbón; el potencial diverso de Venezuela, que lo vino a encarnar de una forma más concentrada el petróleo, porque todo coincidió con el fin de la Primera Guerra Mundial, el ascenso de EE UU como potencia que ha sido una democracia petrolera y el establecimiento de una monarquía petrolera en Venezuela, encabezada por Juan Vicente Gómez. En 10 años de 1919 a 1929, el Producto Interno Bruto venezolano migró de la agricultura en 70% hacia a la actividad petrolera como lo decía Federico Britto Figueroa: minero-productor, mono-extractiva y también del campo a la ciudad. Esa riqueza obnubiló a quienes la recibieron, muy pocos gobernantes fueron administradores con visión de futuro, entre ellos voy a reivindicar a dos: Carlos Delgado Chalbaud y Marcos Pérez Jiménez y debo mencionar también a Isaías Medida Angarita, ellos sí tuvieron visión de que con el petróleo se debían construir obras de envergadura. Fíjate lo que dejó Medina Angarita cuatro en años, lo que dejó Delgado Chalbaud en tres y lo que dejó Pérez Jiménez en siete son de los tres mejore gobiernos que hemos tenido en tres siglos. Pérez Jiménez la obra de él es insuperable después de 61 años, claro que sembró el petróleo como Medina Angarita, los demás en menor medida. No hay gobierno totalmente malo, todos tiene aspectos positivos y negativos, así con la siembra del petróleo unos más unos menos…

José Rafael Rivero: ¿Dónde está la memoria histórica del venezolano?

Ramón Alberto Escalante: El venezolano lee en promedio cada vez menos. Si te pones a analizar el nivel cultural que tenía un venezolano en los años 40, 50 y 60 elevadísimo comparado con lo de hoy día, porque el facilismo de la televisión, el consumismo, el esnobismo la gente no lee. Yo soy abogado y he estado en litigios familiares y se pelean hasta por los jarrones pero por los libros no se pelea nadie. Siempre me atormenta que la gente me dice: “escribe corto, eso largo no lo lee nadie…” El pecado capital de Rómulo Betancourt que fue un hombre tan inteligente, fue que él queriéndose diferenciar de Caldera que fue su delfín y luego su rival, quiso igualar por abajo el nivel de la dirigencia venezolana.

José Rafael Rivero:
Twitter: @JRivero29
e-mail: [email protected]

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