Socialistas brasileños anuncian ruptura con el Gobierno de Rousseff

Socialistas brasileños anuncian ruptura con el Gobierno de Rousseff

Dilma Rousseff ofrece un discurso en el Palacio Presidencial de Planalto (Efe)

Dilma Rousseff ofrece un discurso en el Palacio Presidencial de Planalto (Efe)

El Partido Socialista Brasileño (PSB), que durante años fue uno de los principales aliados del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), anunció hoy su ruptura definitiva con el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff ante el «deterioro ético» del país.

La ruptura fue comunicada en una nota firmada por el presidente nacional del PSB, Carlos Siqueira, quien aclaró que el paso definitivo a la oposición aún depende de que sea confirmado en una reunión que tendrán los dirigentes de la formación, informó Efe.

El anuncio coincidió con la operación policial que hoy tuvo como blanco al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, conducido por la Policía Federal a una comisaría para prestar declaración sobre los supuestos beneficios que recibió de empresas acusadas de desviar recursos de la petrolera estatal Petrobras.

Igualmente se produce un día después de que un semanario divulgara que el senador Delcidio Amaral, quien fuera el vocero del grupo oficialista en el Senado y que es acusado de integrar la red de corrupción que operó en Petrobras, hiciera denuncias contra Rousseff y Lula en la confesión ante la Fiscalía a cambio de una futura reducción en su pena.

Según la revista Istoé, Amaral dijo que tanto la actual presidenta como su antecesor y padrino político no sólo sabían de los desvíos en Petrobras como intentaron encubrirlos con maniobras en la Justicia.

«Los hechos de los últimos meses dejan evidente un escenario de deterioro ético que huye a la normalidad y que obliga al PSB a reafirmar la postura crítica en relación al Gobierno y marchar de forma definitiva hacia la oposición», según la nota divulgada por el presidente de la formación socialista.

El PSB apoyó a Lula todas las veces que intentó disputar la Presidencia, incluyendo sus dos elecciones, y se sumó a la postulación de Dilma Rousseff para sucederle en 2010.

El partido, sin embargo, postuló como candidato propio en las elecciones presidenciales de 2014 a su entonces presidente, Eduardo Campos, quien murió en un accidente aéreo en plena campaña electoral.

El PSB apoyó entonces a la líder ecologista Marina Silva como sucesora de Campos y candidata de los socialistas a la jefatura de Estado, pero la exsenadora y exministra de Medio Ambiente fue la tercera más votada.

Desde entonces la formación ha mantenido una posición de independencia frente al Gobierno y ha votado los proyectos que el Ejecutivo considera como vitales pero no se ha aliado a la oposición en iniciativas contra Rousseff, como la de abrirle un juicio político con fines de destitución.

«Desde su elección, lo que vemos es que el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff perdió la credibilidad y la capacidad de gobernar, lo que tiene graves consecuencias para nuestro pueblo, que sufre con recesión, carestía, desempleo y una crisis social que tiene que ser solucionada por un gobierno legítimo», asegura el PSB en su comunicado.

Los socialistas alegan que en la actual crisis confluyen problemas políticos, económicos, federativos, «pero especialmente éticos».

EFE