Rommy Portillo Urdaneta: “Soy orgullosa hija de Rómer Portillo” (Américo Padrón)

Rommy Portillo Urdaneta: “Soy orgullosa hija de Rómer Portillo” (Américo Padrón)

Américo Padrón. Foto: NAD

Américo Padrón. Foto: NAD

Lcdo. Américo Padrón
Cel: 0426-261.98.23

“Mi vida está dentro de un encanto primaveral,
por cuanto me gusta la música en todos sus
géneros y matices, vivo a plenitud la amistad y
el amor conyugal, disfruto del baile y si es en
público me siento mejor, amo la lectura en
todas sus letras; para mí, la poesía es magia y
semilla de felicidad, tengo una hija que no es
de mi vientre y la amo como si la hubiese parido
con San Nicolás a mi lado, tengo de esposo y
amante a un hombre que no lo cambio ni por la
historia del Rey Salomón; amo mi trabajo y la
Institución en la que laboro desde hace 15 años,
así como me amo a mí misma; y quisiera hablar
con Dios, para lavarle sus sagrados y
limpios pies con lágrimas de mis ojos y decirle:
Padre mío, gracias por haberme hecho como
soy y haberme dado un padre y una madre de
comprensión y amor atesorables”.

Haber conocido y hecho amistad espléndida, ponderada, firme y sincera en sólo una hora y 50 minutos con la colega Rommy Portillo, ha sido un regalo de la vida con bendición divina: “Yo le digo a mis amados hermanos, que de toda la familia soy la verdadera maracucha rajada, bautizada y comulgada, ya que de todos nosotros, y somos cinco, yo soy la única en haber nacido medio a medio de Maracaibo, exactamente en el Hospital Urquinaóna, el centro médico hospitalario más antiguo del país.”

“MI PADRE FUE PERIODISTA Y MI MADRE EDUCADORA”

Los padres de Rommy Portillo Urdanera: Rómer Ángel Portillo, fue periodista colegiado de aquilatada esencia humana, y Carmen Josefina Urdaneta de Portillo, creyente en Dios, toda su vida ha ejercido la educación primaria con alto fervor a sus pequeños discípulos, y ambos conformaron una pareja matrimonial plena en comprensión y amor: “Mis hermanos y yo recibimos de papá y mamá todo el cariño y los ejemplos ciudadanos que todos los hijos merecen; por lo que traigo a mi mente una sabia enseñanza de papá con el apoyo de mamá: Una mañana dominical, cuando yo tenía unos 7 u 8 años de edad, mis hermanos mayores estaban gamuceando la camioneta de la casa. Yo me acerqué a papá, lo besé y le dije: ¿Papi, puedes darme tres bolívares para ir al cine? Inmediatamente me respondió: ¡Gánatelos hija bonita! y me devolvió mi beso. Yo fui al lavadero, tomé el balde, lo llené de agua, le eché jabón en polvo, le pedí prestado el cepillo de lavar a mami y empecé a lavar las bandas blancas de los cauchos de la camioneta. Al pasar una media hora, papá ojeó lo que yo había hecho, me levantó en sus brazos, me besó, me regaló un helado que traía escondido en una toalla y me dijo: ¡Mi muñequita bonita, te ganaste la entrada al cine, anda a almorzar, descansa un rato y a eso de las 6 estás arregladita para llevarte al cine! Papá nos llevó a todos al Cine Lido, situado en el Barrio La Pomona, en límites con Los Haticos, y vimos una película titulada, Las Siete Vidas de Tomasina. Tomasina era una gatica muy tremenda. Gozamos un mundo con las cosas que hacía la traviesa Tomasina. Después, papá nos llevó a cenar con arepitas rellenas de pernil en Aquí me Quedo, y luego a tomarnos unos helados. Unos años más tarde, estudiando bachillerato oí hablar del proverbio chino, el cual dice: -No le des el pez, enséñalo a pescar– y al recordar la enseñanza de papi, de alegría me puse a llorar.”

COLEGIO LA MILAGROSA

En el Colegio La Milagrosa, regentado por Padres Paúles, daban prioridad a los varones en las inscripciones anuales, pero aceptaban por vía de excepción a un grupo de hembras, en los diferentes grados: “La Dirección del Colegio La Milagrosa era muy rígida en las inscripciones de hembras, pero mamá era amiga de uno de los Sacerdotes y me matricularon. Sólo estudié un año en La Milagrosa, por habernos mudado a la Urbanización La Rotaria, y en el colegio de esta urbanización cursé hasta 5to grado, y el primer día de clases en 2do grado, a la salida, hicieron 2 filas, la primera para los niños que vivían en el Barrio El Pedregal y la otra para los de La Rotaria. Yo me coloqué, porque no lo sabía, en la de Pedregal, y ya habíamos salido a la calle, cuando llegó mi hermano mayor, Rómer. De no haber llegado a tiempo, me hubiese perdido. Al otro día mi mamá fue al Colegio, puso la queja y la Directora tomó las medidas necesarias, para que a partir de esa fecha hubiese más atención protecccional con todos los alumnos.”

DE MARACAIBO A PUERTO LA CRUZ

El padre de Rommy, Rómer Portillo, fue contratado por la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP), como Gerente de la División de Prensa, en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, por lo que hubo que residenciarse con su familia en aquella ciudad: “En Puerto La Cruz, papá logró su sueño, montar su negocio de artículos deportivos, en sociedad con el famoso locutor Carlos Tovar Bracho, quien era muy amigo de él. En esa ciudad, a papá le fue muy bien. Era ejecutivo de la empresa petrolera, propiedad del Estado Venezolano, tenía su programa radial, Mesa Redonda Deportiva, en la emisora Ondas Porteñas, y escribía su columna dominical en el periódico, Diario de Oriente. Dado todo este cambio de residencia familiar a otra ciudad, mi padre me inscribió en el Colegio Fe y Alegría, Instituto Educativo de la Iglesia Católica venezolana, la cual tiene instalaciones en todo el territorio nacional y a formado a muchísimos niños y jóvenes, muchos de ellos hoy famosos profesionales en diferentes áreas en toda la patria. Yo estoy incluida en ese inmenso grupo de hombres y mujeres del saber. Fe y Alegría me entregó mi certificado de Educación Primaria y mis padres me registraron en el liceo Cristóbal Colón, donde estudie hasta tercer año, mientras que el 4to y 5to años los desarrollé en el Liceo Almirante Padilla, aquí en Maracaibo, para graduarme de bachillera en ciencias, a los 14 años de edad.”

“YO DESEABA ESTUDIAR DIPLOMACIA”

Regularmente, el estudiante venezolano se gradúa de bachiller en la edad comprendida entre 15, 16 y 17 años, lo que demuestra que Rommy Portillo, quien obtuvo su título de bachillera a los 14 años de edad, desde muy niña fue poseedora de una alta capacidad de aprehensión intelectual, apoyada en la sensibilidad humana de sus padres: “Mi deseo era estudiar Diplomacia, ya que esta vocación se desarrolló en mí a través de lo que oía de mi papá, quien fue funcionario en la Embajada Norteamericana. Yo tenía la posibilidad de estudiar en los Estados Unidos, pero mi madre se oponía a que yo sola saliera de Venezuela. Decidí realizar la prueba de Aptitud Académica, y me salió la primera opción para LUZ, en Arquitectura. Me gradué en 1986, seguí en LUZ y me inscribí en la Escuela de Comunicación Social”

“EN LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA ME ENAMORÉ”

La pasión académica de la bella Rommy Portillo, no fue impedimento para que su corazón no fuese flechado por el travieso Cupido: “Siempre recuerdo con dignidad y aprecio a mi colega Ulises Rivero, quien fue mi novio en LUZ. Fue una relación muy bonita porque él me enseñó mucho de la carrera de Periodismo. Pero yo tuve dos maestros en mi formación cultural: Primero mi padre, quien me enseñó a valorar el estudio y el trabajo, a auto-criticarme, a tomar decisiones después de analizar cada una de las contradicciones que en la vida se me presentasen, me preparó para entender el valor de la amistad, el amor y la atención que merecen la flora y la fauna y toda la naturaleza en su conjunto, su belleza y grandeza por ser hechura de la omnipotencia del Creador del infinito universo. Mientras que Ulises, hombre de letras que amé mucho, fue por mucho tiempo periodista empírico en el estado Portuguesa y se inscribió en la Universidad del Zulia, para darle perfección a su labor periodística y seguir con mayores conocimientos en su labor de profesor de Castellano y Literatura en la más importante universidad del llano venezolano.
Repito que lo amé mucho, pero ya de aquellos amores no queda nada, el viento en su raudo volar se llevó todo lo que hubo para él en mi corazón, ahora me siento una mujer de las más felices del mundo, al lado de un hombre que me valora, me ama apasionadamente, me mima y este hombre, Néstor Salas, no lo cambio ni por la bella historia del Rey Salomón.”

INVITACIÓN ESPECIAL: ME PERMITO INVITAR A TODA LA FAMILIA UNIVERSAL A ESCUCHAR TODOS LOS DÍAS, DE LUNES A VIERNES, ENTRE UNA Y TRES DE LA TARDE A TRAVÉS DE UNIÓN STEREO 92.1 F.M., EL PROGRAMA: “UNA TARDE CON AMÉRICO PADRÓN” EN EL QUE DISFRUTARÁN DEL EMBRUJO DE LA MÚSICA ROMÁNTICA. ¡FELICIDADES!

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