Rebelémonos (Joaquín Chaparro O)

Rebelémonos (Joaquín Chaparro O)

Joaquín Chaparro

Joaquín Chaparro

Como todo derecho del ser humano, me rebelo frente a las cosas malas, especialmente de aquellas en las cuales el hombre actúa de mala fe. Como cristiano, actualmente no acepto este estado de cosas verdaderamente catastróficas que vivimos en Venezuela y apelo a la rebeldía como mi arma principal y mi derecho.

Me rebelo ante la actitud de quien mantiene un país sumergido en la miseria, en el abandono, en la tristeza, sí, hablo de Nicolás Maduro. Apelo a mi legítimo derecho de rebelarme ante usted, Presidente, porque usted es un mal ejemplo para las generaciones presentes y futuras dado que como gobernante es indolente frente al drama que padecemos los venezolanos. Es mentira su bolivianismo, sus golpes de pecho haciéndole creer a la gente que la ama, no son más que un burdo teatro. A usted le importa un pito el dolor que padece el pueblo, mi gente.

Como millones de venezolanos, le pido la renuncia ya, de una vez por todas, aunque muchos aseguran es una ingenuidad de mi parte hacerlo porque usted jamás va renunciar, creo que esa decisión no está en sus manos, sino no en las manos de su esposa, Cilia Flores, lo sabemos desde acá en esta acera de la crítica. Ahora, el pueblo la hace extensiva hasta usted, señora Cilia Flores, para que renuncie a la presidencia su marido. Mejor, renuncien ambos.

El pueblo angustiado quiere paz, justicia y les pide que se vayan porque no los queremos. Han defraudado a quienes en ustedes confiaron, a quienes alguna vez anhelaron una revolución y los engañaron. Ahora, déjennos a nosotros comenzar de nuevo a verdaderamente construir la patria grande de Bolívar. A la Mesa de la Unidad (MUD) también le digo por enésima ocasión: dejen el guabineo, tomen la calle y con el pueblo pongamos el país en marcha. Cada minuto cuenta.

Esperar sin comida y sin medicinas da lo mismo que irnos a las calles a luchar por nuestra patria y no podemos morir de mengua sin hacer nada. Les propongo salir de nuestra zona de confort y tomar la decisión de actuar, para que se acabe la delincuencia, para que se acabe la corrupción, para que haya justicia, para que se castigue la corrupción. Actúen para que se termine la ?falta de insumos en los hospitales, para que se acabe la escasez de comida, de medicinas y para acabar con las colas y el desabastecimiento en supermercados. Debemos estar dispuestos a sacrificar todo por la libertad, nuestro objetivo es el cambio de gobierno y estamos en el mejor momento para hacerlo, porque de lo contrario volveremos a más de lo mismo.

Seamos prácticos en nuestro avance por rescatar la democracia, debido a que la gente está cansada y quiere hacer las cosas de otra manera. En mi rebelión, a veces siento que no estamos viendo con claridad lo que está pasando, construyamos un mensaje claro y directo y evitemos crear falsas expectativas de cambios y ambigüedades.

No seamos ciegos sordos y mudos porque el pueblo está angustiado y su opinión ya las conocemos el 6D cuando habló muy claro: quiere cambio, no quiere a Maduro quiere que renuncie, que se vaya y no le hemos hecho caso. Rebelémonos todos.