Policía brasileña allana casa del expresidente Lula y lo lleva a declarar por fraude de Petrobras

Policía brasileña allana casa del expresidente Lula y lo lleva a declarar por fraude de Petrobras

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Policía brasileña allana casa de expresidente Lula y lo lleva a declarar por fraude Petrobras

La policía brasileña allanó este viernes la casa de expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, la casa de uno de sus hijos y otras residencias cuya propiedad se atribuye a la familia, y lo llevó a declarar de manera coercitiva en el marco de la investigación de corrupción en Petrobras, informó el portavoz del Instituto Lula.

«La policía federal hace hoy una operación de allanamiento e incautación (de documentos) en la casa de él, del Instituto Lula y de una serie de asesores y personas de su familia», dijo a la AFP José Chrispiniano, asesor de prensa del expresidente y del instituto que lleva su nombre.

Según la prensa brasileña, las autoridades también llevaron de manera coercitiva a la esposa de Lula, Marisa, y a sus tres hijos, así como al presidente del Instituto Lula, Paulo Okamoto, para tomarles testimonio.

La operación fue ordenada por el juez federal Sergio Moro, que está a cargo de las averiguaciones sobre una red que se apropió ilegalmente de unos 2.000 millones de dólares de las arcas de la petrolera.

Según confirmó la Policía Federal, los agentes iniciaron las indagaciones a las 06.00 hora local (10.00 GMT), cuando se presentaron en la residencia de Lula en la ciudad de Sao Bernardo do Campo, en la periferia de Sao Paulo.

La policía reveló en un comunicado que tenía pruebas de que Lula recibió beneficios ilícitos de un esquema de soborno de la petrolera estatal Petroleo Brasileiro SA (Petrobras) en la forma de pagos y bienes raíces de lujo.

«El ex presidente Lula, además de ser el líder del partido, fue el responsable final de la decisión sobre quiénes serían los directores de Petrobras y fue uno de los principales beneficiarios de estos delitos», señala el texto.

«Hay evidencia de que los delitos lo enriquecieron y financió campañas electorales y al tesoro de su grupo político», agregó.

Además de la sede del Instituto Lula, que dirige el ex presidente; también fueron allanadas una finca de la localidad paulista de Atibaia y un apartamento en el balneario de Guarujá, entre otros lugares.

En esos dos últimos casos, las autoridades sospechan que esas propiedades pertenecen en realidad a Lula, aunque figuran a nombre de otras personas allegadas al ex mandatario.

Fuentes policiales han confirmado que también ha sido allanada la residencia en Sao Paulo de uno de los hijos de Lula, que está bajo sospecha de haber incurrido en algunas prácticas corruptas junto con su padre.

La policía ha confirmado que se están llevando a cabo 33 órdenes de registro y 11 órdenes de detención, incluyendo dos en la ciudad de Sao Bernardo do Campo, aunque no ha confirmado si una de ellas es para el ex presidente brasileño. Por el momento, varios medios locales informan de que Lula da Silva ha sido trasladado a dependencias policiales para ser interrogado.

Hace tan sólo unas horas el Instituto Lula emitía un comunicado en el que negaba su conocimiento y participación en la gran red de corrupción en la petrolera estatal. El ex mandatario aseguraba en la nota que «jamás participó, directa o indirectamente, de cualquier ‘ilegalidad’, ya sea en el caso que afecta a la petrolera o en cualquier otro, antes, durante o después de su gobierno».

El comunicado de Lula hacía referencia a un artículo publicado en la revista ‘Istoé’ en el que se publicaba una supuesta declaración del ex líder del Gobierno en el Senado, Delcidio Amaral, en la que acusa a Lula y a su sucesora en el cargo, Dilma Rousseff, de tener conocimiento de la trama corrupta y de intentar ocultarla ante la Justicia.

Según la publicación, el senador, que pertenece al mismo partido que Lula y Rousseff (el Partido de los Trabajadores), declaró que fue Lula quien le «pidió expresamente» que intentara sobornar al ex director de Petrobras Nestor Cerveró, uno de los principales implicados en el escándalo, para convencerlo a no seguir colaborando con la justicia.

Las autoridades judiciales, que investigan a Lula por sospechas de «ocultación de patrimonio» y «lavado de dinero», han manifestado que ofrecerán detalles sobre la operación en torno al ex presidente y su familia en una rueda de prensa.

Policía Federal frente a la sede del Instituto Lula. Foto: O Globo

Agencias