La historia de celos que pudo llevar a una mujer a matar a su hermana embarazada

La historia de celos que pudo llevar a una mujer a matar a su hermana embarazada

El sitio donde ocurrieron los hechos

El sitio donde ocurrieron los hechos

La tragedia se cebó ayer de forma inesperada con una joven de nacionalidad paraguaya residente en el municipio serrano de Hoyo de Manzanares una tranquila y fría mañana de invierno. Su verdugo fue su propia hermana, de la misma nacionalidad, que la cosió a cuchilladas en la vivienda familiar que compartían, después de que se desencadenara una fuerte discusión entre ambas por motivos que están siendo investigados.

Según las primeras hipótesis, el móvil del enfrentamiento familiar podría obedecer a los celos de la presunta autora relacionados con un hombre, si bien se desconoce si era pareja de la fallecida. La asesinada, según las diversas fuentes consultadas estaba embarazada, un extremo que confirmará hoy la autopsia que le será practicada en el Instituto Anatómico Forense.

Con el cuerpo de la víctima con un hilo de vida, la supuesta autora de la agresión se marchó hasta las Urgencias del cercano Hospital de Puerta de Hierro (Majadahonda), acompañada por otra persona, para que la atendieran de los gravísimos y profundos cortes que tenía en una de sus muñecas. Ahí fue detenida poco después por agentes de la Guardia Civil. Fue intervenida quirúgicamente. Tiene 40 años. La víctima, 28.

En el cuello, en el tórax y en la mano
El crimen conmocionó a un pueblo que apenas conocía a las dos mujeres quienes, según los vecinos más cercanos, llevaban viviendo medio año, aproximadamente, en la localidad y no se relacionaban mucho con los lugareños. Residían en una vivienda de dos alturas más buhardilla, situada en el número 19 de la calle de las Eras, un inmueble dividido en tres casas independientes.

Poco antes de las 12.30 horas los fuertes gritos procedentes del interior de la casa de las hermanas alertaron a los residentes de los pisos aledaños que avisaron al 112, que recibieron la primera llamada a esa hora.

Hasta el lugar acudió una ambulancia de la Cruz Roja y una UVI-móvil del Summa. Estos últimos atendieron a la joven que tenía, al menos, cinco heridas por arma blanca, tres de ellas en el cuello, una de defensa en la mano, y la mortal, en el tórax. Al parecer, la supuesta autora podría haberse ensañado con ella en un arrebato. La víctima yacía tendida en el suelo de una de los habitaciones, totalmente ensangrentada.

Estaba en parada cardiorrespiratoria, pero aunque los sanitarios le practicaron las maniobras de reanimación, nada pudieron hacer por ella; solo certificar su muerte. Poco después, una mujer con una herida muy grave en una muñeca acudió hasta el Puerta de Hierro con cortes muy profundos. Según algunas fuentes, las lesiones se las produjo durante la agresión. No obstante, algunos residentes comentaban que «la presunta autora había tratado de cortarse las venas al ver la atrocidad que había hecho».

De momento, nada se ha podido aclarar en relación a este extremo, dado la detenida que fue conducida al quirófano para ser intervenida y no se le ha podido tomar declaración.

Los agentes del Grupo de Homicidios de la Guardia Civil, que se han hecho cargo del caso, están a la espera de hablar con los familiares y con los conocidos de ambas mujeres para aclarar el móvil del crimen.

«La víctima era alta y muy guapa, llevaban poco tiempo viviendo en el pueblo»
A las cinco de la tarde los servicios funerarios se llevaban el cadáver de la asesinada y poco después la Policía Local y la Guardia Civil levantaron el cordón que colocaron en la zona y que mantuvieron cuatro horas y media. Por la puerta entreabierta de la vivienda donde ocurrió esa desgracia, se veían las marcas de por los Policías de la Científica.

«Nosotros recordamos a la chica joven, a la otra, no. Era alta y muy guapa y la veíamos limpiar la acera y tirar la basura. Llegamos a pensar que trabaja en esa casa como empleada de hogar», decía una mujer que vivía justo enfrente en una urbanización. «¿Cómo puede una hermana matar a otra?», se preguntaba otro hombre, perplejo.

ABC